30-3-06
Congreso Nacional sobre el SIDA
Las autoridades afirman, sin aportar pruebas, que en
España hay sólo 140.000 portadores VIH. 1500 personas mueren al año de sida, y
cada día se infectan 10 personas más.
Madriddigital
Barcelona, 30/03/06- Ayer se inauguró
en Barcelona el IX Congreso Nacional sobre el SIDA, un encuentro organizado por
El lema de esta convocatoria, “SIDA: una epidemia, dos mundos”, resume el
enfoque que han querido dar a esta conferencia sus organizadores: un análisis
de la situación actual de la infección por VIH en España y en el mundo
desarrollado, en contraposición a lo que sucede en los países en vías de
desarrollo, con un acceso muy limitado a los tratamientos antirretrovirales.
SEISIDA, de acuerdo con sus
representantes, intenta ofrecer un estado de la cuestión de la infección por
VIH/SIDA desde un punto de vista multidisciplinar, es decir, que la voz de
todos los agentes implicados aparezca representada en este foro. Durante tres
días, se ha invitado a la industria farmacéutica, médicos, administración y ONG
a debatir sobre la situación de la infección cuando se cumplen 25 años de la
identificación de los primeros casos de SIDA en EE UU. Sin embargo, la realidad
es desigual: mientras hay sesiones multitudinarias, como las dedicadas a
aspectos sociales, las de carácter científico adolecen de asistencia. A mes y
medio del congreso de
En una multitudinaria rueda de
prensa, tanto por el número de ponentes como por el número de periodistas
acreditados, se ha presentado esta mañana a los medios el congreso y se han ido
desgranado los temas clave que según explican se abordarán en su transcurso.
Deborah Landey, en
representación de ONUSIDA y a la que los organizadores han confiado la ponencia
inaugural de esta tarde, ha señalado que pese a los progresos alcanzados en
estos años, todavía hay una serie de retos considerables que deben abordarse:
un mayor liderazgo mundial, una mayor calidad de los servicios, la feminización
de la epidemia, y la discriminación y el estigma asociado a la infección.
Respecto al creciente aumento de
nuevas infecciones por VIH en mujeres, Landey ha
señalado que la ministra de Sanidad, Elena Salgado, ha mostrado su preocupación
y su interés en colaborar con una iniciativa reciente puesta en marcha por
ONUSIDA,
Lourdes Chamarro, la secretaria del
Plan Nacional sobre el SIDA (PNS), ha confirmado las palabras de Landey y ha añadido que aunque en España la infección
afecta principalmente a hombres, en los próximos años se prevé que la
proporción de mujeres infectadas aumente notablemente, lo que requerirá un
abordaje específico para mujeres en situación de vulnerabilidad. Por otro lado,
Lourdes Chamarro ha repasado las distintas situaciones en las que todavía hoy
en día en España se está produciendo discriminación de las personas con VIH:
solicitar un crédito bancario o acceder a una casa de acogida son ejemplo de
situaciones que pueden resultar muy difíciles a una persona que vive con VIH,
pese a que la legislación ampare sus derechos. Lo que no ha dicho es que piensa
hacer el gobierno español para acabar con esta situación.
Daniel Zulaika, presidente de
Preguntado sobre si entre las cifras de muerte de SIDA en
España, aproximadamente 1.500 personas en 2005, se incluyen también las muertes
por otras causas o enfermedades concomitantes, como podría ser la coinfección
por el virus de la hepatitis C, Zulaika ha respondido
que no: sólo se incluyen las muertes directamente relacionadas con SIDA o sus
tratamientos. De lo que se desprende, que si se contemplasen también las
muertes que se producen por fallo hepático en personas coinfectadas
por VIH y VHC en España, la cifra de muertes por SIDA aumentaría sensiblemente.
David Dalmau, presidente del
Comité Científico y Organizador, a petición de la prensa, ha intentado resumir
la situación de las personas que llevan ya 25 años en tratamiento antirretroviral. En su opinión, estas personas tienen una
calidad de vida aceptable y hacen una vida normal, aunque se enfrentan a
ciertos retos: complicaciones o efectos secundarios de los tratamientos,
toxicidad, alteraciones de los niveles de lípidos, etc.
Dalmau
parece sentirse suficientemente capacitado para hablar en nombre de esas
personas. Sin embargo, probablemente esta explicación hubiese sido diferente si
la hubiera ofrecido una persona con VIH y con años de experiencia tomando
tratamiento antirretroviral. Los organizadores han
decidido no incluir entre los ponentes de la rueda de prensa a una persona con
VIH (como ya lo hicieron hace dos años en Madrid al no incluirla en la sesión
inaugural) que habría podido dar su testimonio en primera persona. Lo cual no
deja de sorprendernos, sobre todo porque los responsables de SEISIDA no cesan
en insistir en el carácter multidisciplinar de este congreso en el que se
presente dar visibilidad “a las diferentes personas y colectivos, que desde
ámbitos distintos, están implicados de una forma u otra en la lucha contra la
epidemia causada por el VIH en sus diferentes facetas”.
Pero ya se sabe que una cosa son las palabras, y otra los
hechos.