EDUCACIÓN SEXUAL

EDUCACIÓN SEXUAL

 

la falsa educación sexual

la auténtica educación sexual

Educación para el amor

Hay que atreverse a denunciar

Programas basados en la abstinencia

 

 

“Un hombre desenfrenado no puede inspirar afecto

ni a otro hombre, ni a un dios,

es insociable y cierra la puerta a la amistad”

 

(Sócrates).

 

 

            Se habla mucho de educación sexual. Y realmente parece necesario a una sociedad para la que desde hace unas décadas todo es sexo: sexo en la prensa, sexo en la televisión y sexo en la calle. Ahora bien, hay que ser crítico con la idea de que a todo lo que se llame educación sexual, realmente lo sea. En muchas ocasiones podríamos quedarnos simplemente con instrucción sexual, cuando no se debería calificar realmente de corrupción sexual.

Si se quiere detener el SIDA hay que educar la sexualidad de las personas. Una escritora sudafricana, Nadine Gordimer, Premio Nobel decía[1](1) : “En los países occidentales, las relaciones sexuales ocasionales se dan entre jóvenes que, desde el punto de vista material, son unos privilegiados a los que, sin embargo, la sociedad ha sido incapaz de transmitir los auténticos valores de la sexualidad humana, la noción de que la relación sexual no se limita a una función puramente física, como la evacuación, que es a lo que algunos activistas pretenden reducirlo todo.” (...) “Hay aspectos sutiles, que tienen su importancia, relacionados con cualquier campaña en contra del VIH y del sida que quiera llegar a influir en un cambio de actitudes hacia las costumbres sexuales. Porque sí, se descubrirá un remedio, y se descubrirá una vacuna, pero ¿y luego? ¿Cómo vamos a recuperar la calidad de unas relaciones humanas que han caído en la degradación y en la vergüenza, reducidas a la consideración de mero foco de una enfermedad mortal ?

 

Como ejemplo de lo que sucede, veamos el siguiente informe. Una sexualización malsana está poniendo en peligro a las chicas cada vez más -es la conclusión principal de un informe publicado el 19 de febrero del 2007 por la Asociación Psicológica Americana, titulado «Report of the APA Task Force on the Sexualization of Girls».

El estudio es el resultado de la investigación sobre el contenido y los efectos de los medios de comunicación: televisión, vídeos musicales, música, revistas, películas, vídeo juegos e Internet. El equipo de trabajo examinó también las campañas de promoción y anuncios de productos dirigidos a las chicas.

«Tenemos una extensa serie de evidencias para concluir que la sexualización tiene efectos negativos en diversos campos, que incluyen el funcionamiento cognitivo, la salud física y mental, y el desarrollo sexual sano», afirmaba la doctora Eileen Zurbriggen, directora del equipo de trabajo y profesora de psicología en la Universidad de California, Santa Cruz, en una nota de prensa que acompañaba el informe. La sexualización causa dificultades a cualquier edad, indica el informe, pero añade que es especialmente
problemática cuando tiene lugar a una edad más temprana. Lograr la madurez sexual en los adolescentes no es un proceso fácil, reconoce el estudio, pero observa que cuando se anima a una chica joven o adolescente a ser sexy, sin que ellas sepan siquiera lo que esto significa, el proceso se complica aún más."

 

El combate contra el sida requiere una educación sexual adecuada, aseguraba el Papa Juan Pablo II en el Mensaje escrito con ocasión de la Jornada Mundial del Enfermo de Yaounde (Camerún) del 11 de Febrero del 2005. Si bien hay otras formas de contagio, en la mayor parte de los casos el virus se transmite por vía sexual, de modo que se «pueden evitar sobre todo a través de una conducta responsable y de la observancia de la virtud de la castidad». Por ello, «es necesario aumentar la prevención mediante una educación que respete el valor sagrado de la vida y la formación de una correcta práctica de la sexualidad». En el mensaje hacía también recomendaciones a organismos internacionales, a los nacionales, a las empresas farmacéuticas, y a los cuidadores y familiares de enfermos para que ofrezcan a los afectados por el sida todo el alivio moral y espiritual.

 

 

la falsa educación sexual.

 

 
La famosa investigación de Alfred Kinsey encendió la revolución sexual y la educación sexual. Pero las investigaciones de la Dra. Judith Reisman han demostrado que sus "hallazgos" fueron un fraude científico, basados en parte en crímenes increíbles contra los niños. Los impactantes libros y artículos de la Dra. Reisman denuncian los defectuosos estudios de Kinsey y sus pervertidos planes para promover sus ideas.

La campaña que está llevando a cabo contra los estudios de Kinsey la Dra. Reisman, se llama RSVP America - Restoring Social Virtue & Purity to America. Su portal en Internet (en inglés) está en: www.rsvpamerica.org. En este sitio aprenderás mucho sobre Alfred Kinsey, el Padre de la Revolución Sexual, y podrás adquirir el libro de la Dra. Reisman, "Kinsey: Crimes & Consequences", así como otros materiales : "Kinsey, Sex and Fraud - The Indoctrination of a People"; "Soft Porn Plays Hardball" y "Rsvp America- Parents Training Document".

 

                Ante el aumento de delitos sexuales, de embarazos fuera del matrimonio o de adolescentes, y otros, que ha tenido lugar en los países aparentemente más desarrollados, las autoridades han tratado de reaccionar. Pero hay formas bien distintas de reaccionar.

Ya desde el comienzo de los problemas, en Estados Unidos, la poderosa Planned Parenthood y el Sex Informatión and Educatión Council, se lanzaron a desarrollar planes de estudios con educación sexual, poniendo énfasis en la contracepción y en el establecimiento de dispensarios escolares que sin conocimiento de los padres pudieran proporcionar a los menores contraceptivos. Y si aún con todo, se fallaba, siempre estaba el “consejo” del aborto.

En España, y en otros países de Europa, también desgraciadamente se han tratado de dar las mismas soluciones, aún sabiendo - pues el tiempo de retraso juega a nuestro favor con los datos de la experiencia- que los resultados obtenidos por los pioneros en EE.UU. de esas campañas habían sido negativos.

 

El que a más "educación sexual" de ese tipo, se obtienen más casos de embarazos juveniles, fue suficientemente documentado desde el principio. En Estados Unidos S. Roylance, J.A.Ford y J.Kasun en su testimonio ante el Comité del Senado sobre Trabajo y Recursos humanos, en Marzo de 1981 mostraron que los embarazos aumentaron conforme se introdujeron estos nuevos programas: los Estados con gastos más altos mostraron los niveles más altos de embarazos y de abortos. En California, uno de los estados pioneros, la tasa de embarazos creció 20 veces más rápido de 1970 a 1976 que en el resto de la nación, y en el condado de Humboldt, este aumento fue 40 veces más rápido después de la introducción de los programas de "educación sexual".

Alguien podía haber decir, que eso no quiere decir nada, pues quizá si no hubieran tenido lugar esos programas las cifras hubieran sido más altas. Pues no, también estaban los datos para desmentirlo. En Utah en 1980, se aprobó una ley que requería el consentimiento paterno para la distribución de contraceptivos a menores: hubo un descenso sustancial de la asistencia la clínica, las cifras de embarazos y de abortos de adolescentes también descendieron.[2](2). Un resultado similar se observó en Minnesota a partir de una ley de 1981 que obligaba a notificar a los padres. [3](3)

En New Haven había tres escuelas similares. Una de ellas instauró un amplio programa de "educación sexual" 11 años antes, que condujo a un espectacular aumento del número de embarazos comparado con las otras dos escuelas que no ofrecieron ese programa. Se concluyó ese estudio diciendo que era necesaria más investigación y evidencia estadística antes de adoptar tales programas, que, en su opinión "pueden estar contribuyendo al problema". [4](4)

Muchos más estudios realizados en América pueden ponerse como ejemplos para reforzar este criterio, incluso alguno de ellos encargados por la citada Planned Parenthood.[5] [6] [7] [8](5) (6) (7) (8)

 

Todos estos ejemplos no sólo revelan la ineficacia de esa "educación sexual" sino que también pone en evidencia una de estas dos cosas: o que son muy tontos los que diseñan los programas, o que hay otros fines muchas veces inconfesables. Hay casos en los que sí confiesan las auténticas finalidades. En 1982 el Dr. H.H. Newman, director médico del departamento de Salud de New Haven, escribió que, con la excusa de reducir los embarazos entre adolescentes, los programas de educación sexual intentaron enseñar a los niños a alcanzar el ajuste sexual, a explorar cuestiones como la masturbación, técnicas sexuales, homosexualidad, y violación. En sus palabras: "En lugar de enseñar a los jóvenes a evitar un embarazo no deseado y sus consecuencias, les enseñamos que la alegría del sexo es su herencia humana".

Para la sociedad en general, parece evidente que la "educación sexual" ha fracasado y está fracasando. El que a pesar de todo el que insistan e insistan con esos programas lleva a la conclusión inevitable de que el verdadero objetivo ha sido y es, cambiar las actitudes sociales hacia el sexo, aboliendo cualquier norma tradicional en este campo y alentando la aceptación de prácticas que muchos padres consideran desviadas. Tales metas son difíciles de defender en un debate público, por eso se resguardan y tratan de mantener el mito del SIDA y de la prevención de embarazos.

Estas organizaciones que difunden esos programas no asumen después ninguna responsabilidad de los desastres que dejan atrás, que afectan a los jóvenes, cuando sus intentos de ingeniería social fallan. Enseñan a seres humanos jóvenes inmaduros como hechos, ideas basadas en opiniones no comprobadas pero de moda, rechazando absolutamente la sabiduría de siglos de civilización. Y al final, se añade, el que no quieren recoger los platos rotos: jóvenes desmotivados, fáciles presas del SIDA, de la droga y de tantas otras lacras sociales que anula su personalidad.

 

La programas están cambiando, pues la mayoría de los programas que se han llevado a cabo en EE.UU. con vistas a la prevención del SIDA también se han mostrado ineficaces, al haber nacido con la misma doctrina con la que nacieron sus hermanos mayores, sobre "educación sexual". Hay numerosas publicaciones científicas que afirman que la educación sexual/VIH ha fracasado sistemáticamente en su intento de producir cambios significativos en la conducta de los adolescentes, sobre todo por lo que se refiere a un comportamiento que reduzca el riesgo de contagio.[9] [10] [11] [12] [13] [14](9) (10) (11) (12) (13) (14) Un resumen completo de todos los estudios anteriores lo hace A.R. Shiffman, que afirmaba : "El conocimiento acerca del SIDA o de la infección por VIH y su prevención no se asoció con ningún cambio en las conductas de riesgo, ni tampoco lo estuvo con el número de fuentes de información acerca de la epidemia, ni con el conocimiento directo de pacientes infectados, ni con la estimación del riesgo personal, ni con el consejo de someterse a una prueba de VIH. De hecho los jóvenes cuyas conductas de riesgo aumentaron más, fueron los que tuvieron más probabilidades de conocer a alguien que había muerto de SIDA, y que estimaron su propio riesgo como alto. La mayoría de los jóvenes dijeron que no usaban preservativos regularmente, por que no les gustaba, y que tenían poca confianza en su capacidad protectora".[15](15)

Es fácil darse cuenta que los adolescentes emprenden la actividad sexual debido a problemas más profundos, y por más instrucción sexual que se les de, no cambiarán sus comportamientos de riesgo. Hay que plantearse arreglar los cimientos antes de dedicar tiempo y más tiempo a reparar el tejado con tejas quebradizas. Gilmore y al. informaron que la conducta sexual peligrosa se asocia con abuso de medicamentos y alcohol, tabaquismo y delincuencia. En cambio, en su estudio, los adolescentes comprometidos con los valores, actividades e instituciones convencionales, tales como la familia y la iglesia, tenían menos probabilidad de emprender una conducta sexual peligrosa "presumiblemente porque piensan más en el futuro" [16](16). Está claro que los adolescentes raramente emprenden una sola conducta problemática como droga, violencia, robo, fracaso escolar, expulsión del centro escolar. Por contra, tienden a llevar a cabo conductas con múltiples problemas.[17] (17)

Así pues, con esas evidencias, las cosas empezaron a cambiar en Estados Unidos. Por ejemplo, el 5 de Abril de 1999, la Agencia Efe informaba que El Gobierno de EE.UU. y los de los estados gastarán en un quinquenio más  60.000 millones de pesetas en programas de educación sexual, que enseñan a los adolescentes que la mejor receta es la abstinencia. El Consejo de Educación Sexual de USA publicó un informe según el cual estos programas están teniendo un impacto profundo en la forma en la que se orienta a los jóvenes sobre un aspecto crucial de su vida. La ley federal que paga estos programas dice con claridad que los programas deben evitar toda mención al uso de anticonceptivos, como no sea para informar sobre las tasas de fallo de tales métodos.

Parece mentira que en EE.UU. hayan comenzado a cambiar los programas ya desde la época Clinton, conociendo las costumbres del americano medio. Pero al menos se dan cuenta de todos los problemas personales y sociales que acarrea la liberalidad sexual. En España, por el contrario, y desgraciadamente, la “educación” sexual que se impone a los alumnos va por otros derroteros, y padres y educadores se encogen de hombros ante campañas gubernamentales que dañan la formación de los hijos. Incluso la ONU impone programas de deseducación sexual a países pobres que no pueden defenderse.

 

No queremos pensar mal, pero tampoco hay que ser ingenuo y cerrar los ojos ante lo que parece intereses económicos y de otra especie que se descubren a nada que se tira de la manta. Confirmadas las sospechas, hay que pedir responsabilidades caiga quien caiga, como dice el programa televisivo. Hay quien piensa que muchos negocios están detrás, esperando que esté enferma la sociedad para llenar sus arcas, como si de buitres se tratara. Se llega a situaciones en las que se puede afirmar, como alguien dijo, que “el negocio de la salud empieza con el ginecólogo, y termina con el enterrador”.

Va a ser verdad lo que decía una escritora. Los jóvenes pagan hoy el precio de la «revuelta» sexual de los ’60.En un artículo de opinión publicado por el Washington Post,(9-6-2002) la autora del libro «Sex and Sensibility: The Thinking Parent's Guide to Talking Sense About Sex» (Perseus Books), Deborah Roffman, reflexionaba sobre la falta del significado de la sexualidad entre las jóvenes generaciones. En la era del Sida, los jóvenes pagan actualmente el precio de esta carencia, fruto de la revolución – o tal vez mejor la revuelta – sexual de los años ’60.

 

Las cosas en Europa se han sucedido de modo paralelo. En Suecia, por las mismas décadas, se experimentó un aumento de lo que se llamó entonces "nacimientos ilegítimos", excepto entre los jóvenes más mayores o entre quienes no recibieron esa "educación sexual". En España un estudio similar se llevó a cabo en Manresa obteniendo los mismos resultados.

Causa sorpresa comprobar que cuando en otros países están de vuelta de muchas cosas, nosotros seguimos tropezando como ellos, y no nos sirve su mala experiencia.

Como resultado de la ausencia de educación sexual, o de una deformada “educación” sexual, vienen después los embarazos de adolescentes. Resulta matemático. En aquellas poblaciones, institutos, etc., donde se ha pretendido ir “en vanguardia” con campañas “atrevidas” de información sexual a adolescentes, allí se han producido al poco embarazos de adolescentes. Luego, estas jóvenes, normalmente presionadas, para intentar resolver el problema, se cargan al más débil, al que en ese momento no tiene voz, ni voto, ni puede defenderse : el niño.

Se dio a conocer un estudio de una profesora del CSIC sobre la fecundidad de los jóvenes adolescentes, en el que se revela que las adolescentes españolas recurren cada vez más al aborto ante un embarazo inesperado. Una de cada tres gestaciones en jóvenes menores de veinte años se aborta (36% exactamente), lo que sitúa a España entre los países europeos con más abortos entre adolescentes. A esta cifra hemos progresado (¡qué progresistas somos !) lentamente desde 1975, y Cataluña y Asturias están a la cabeza de niños catalanes y asturianos a los que se les ha puesto el stop para nacer. La autora del estudio[18] (18) se pregunta si la educación sexual que se les da a los jóvenes es la correcta, o si se ha ocultado la idea de que cualquier relación sexual conlleva el riesgo de una concepción

 

Como botón de muestra, de cómo se imparte la “educación sexual” en España, aquí va el ejemplo que relataba Juan Manuel de Prada en un diario nacional (19)[19], alumnos de 4º de ESO ven como la educación sexual que imparten voluntarios de la Cruz Roja, es el aprendizaje en colocación de condones (con plátanos de modelos), y reparto de condones pagados por el Ministerio de Sanidad colaborando gays y lesbianas que aprovechan la ocasión para enseñar las fases de coito anal. Reproducimos unos párrafos del artículo, con su estilo descarnado, que se hace necesario.

“El desquiciamiento pedagógico que sufrimos hace posibles estas paradojas grotescas: nuestros jóvenes abandonan las aulas sin tener ni puñetera idea de su ubicación en el mundo, pero en cambio se les informa exhaustivamente sobre sus coordenadas genitales. Hasta hoy, una de las muestras más inequívocas de orfandad cultural era la propensión a contemplarse el propio ombligo; a partir de ahora, esa propensión descenderá hasta las partes pudendas. Como se ve, algo hemos progresado, aunque sea hacia abajo. (...) Los misterios gozosos del sexo constituyen una de las más formidables expresiones humanas; pero su conversión en catequesis los rebaja a una grosera variante del tedio. Parece que ahora lo moderno y convergente con Europa es llevar el sexo a las escuelas como si de una árida disciplina se tratase, desligada de cualquier visión humanista que lo haga inteligible. El sexo como pura zoología, vamos. (...) Los discípulos de Florence Nightingale repartieron entre los alumnos, a modo de eucaristía, un condón resguardadito en un estuche de cartón. Dicho estuche proclamaba su procedencia con una inscripción nada discreta: «Asociaciones gays y lesbianas», y con letra más pequeñita: «Con la colaboración del Ministerio de Sanidad». En el reverso del estuche, unas risueñas viñetas ilustraban los pasos o requisitos que exige un satisfactorio coito anal. Así es como se les da por culo a nuestros adolescentes, así es como se sodomiza su rudimentaria formación cultural. Con la participación del Ministerio de Sanidad, of course”.

Este mismo escritor, J.M. de Prada, en una colaboración periodística titulada “corrupción de menores”[20] (20) comentaba la guía sexual que el Ayuntamiento de Fuenlabrada (Madrid) había repartido entre los colegios. En ella se incitaba a alumnos, esta vez menores de 12 años, a toda clase de precocidades y aberraciones. J.M. de Prada, del que yo no aconsejaría todos sus libros, dice así, con todo el sentido común del mundo:Los misterios gozosos del sexo constituyen una de las más formidables expresiones humanas; pero, desde hace algunos años, se ha impuesto cierta creencia según la cual lo moderno y progre consiste en meter el sexo (aunque sea con calzador) en las escuelas, desligado de cualquier visión humanista que lo haga inteligible. Las coartadas que se ofrecen son siempre las mismas: debemos evitar los embarazos indeseados, debemos prevenir las enfermedades de transmisión sexual, etc. Pero la realidad demuestra que el reparto de condones y cochambrosos prontuarios sexuales no ha reducido ni un ápice estas lacras; por el contrario, las ha hecho endémicas, pues a la postre se inculca a nuestros hijos una irresponsabilidad risueña y sin trabas. Hemos pasado de execrar la figura de aquellos curas tenebrosos que martirizaban a los niños, anunciándoles que se les derretiría la médula si se toqueteaban las partes pudendas, a implantar la figura del «pedagogo sexual» -mucho más nociva que la del mero pornógrafo-, sin otro cometido que convertir a nuestros hijos en zascandiles con el bálano embravecido y el chichi chorreante. Detrás de tanta paparrucha presuntamente pedagógica existe un afán por pervertir la inocencia, por reducir las pasiones más nobles y en ciernes a un mero repertorio embrutecedor, donde el hedonismo más chabacano se erige en piedra angular y única justificación de la vida; diríase que los promotores de tanta podredumbre quisieran vengar su juventud agitada por los fantasmas de la represión corrompiendo a nuestros hijos, instilándoles el veneno de la degradación sexual, reduciéndolos a meros despojos sin más aliciente que el intercambio de flujos.

El desquiciamiento pedagógico que sufrimos hace posibles estas paradojas grotescas: nuestros hijos abandonan las aulas sin tener ni puñetera idea de su ubicación en el mundo, pero a cambio se les informa enfermizamente sobre sus genitales. La curiosidad a flor de piel del adolescente es sometida a una burda utilización que convierte la sexualidad en una rutina obligada y omnipresente. El orgasmo adquiere rango teleológico; y luego nos extrañamos de que los adolescentes hayan arrumbado los ideales que hacen más digna y esperanzada nuestra travesía por la tierra. De lo que se trata es de conseguir que una actividad natural, que -como la inspiración de los antiguos poetas- sopla cuándo y dónde quiere, con esa alegría aleatoria de lo que llega sin previo aviso, se convierta en actividad reglamentada y animal. Se trata, en definitiva, de despojar el placer de su azarosa delicia vinculada al amor para convertirlo en jodienda repetitiva, en competición venérea, en pura zoología.

En eso quieren convertir a nuestros hijos: en tristes bestias que se masturban con el teléfono de la ducha. Es genial”

 

 

Veamos más informes de otras partes del mundo. Un informe publicado en el Journal of Health Economics de Inglaterra, a principios de Marzo del 2002, confirmó que la educación sexual impartida en el país no reduce los embarazos en adolescentes, peor aún, los aumenta. El análisis cuestionaba directamente la efectividad de la política del gobierno que propuso el consumo de contraceptivos como la "mejor solución" para los jóvenes que quisieran tener relaciones antes de los 16 años.

El investigador Dr. David Paton, del Nottingham University Business School, explicó en declaraciones a la cadena BBC que "mientras se incrementa el acceso a los servicios de planificación familiar los promedios de embarazos en adolescentes no cambian e incluso hay evidencia de que aumentan". "Definitivamente no disminuyen, que es justamente lo que el gobierno pretende. Parece que la planificación familiar impulsa a más personas a tener relaciones, y eso junto al alto promedio de contraceptivos anula cualquier avance positivo", agregó Paton invitando a los padres a involucrarse más con la educación sexual de sus hijos.

A mediados de la década de los 80,  la política de informar a los padres si sus hijos han recibido contraceptivos mostró una pausa en el crecimiento de los embarazos adolescentes, luego de un periodo crítico de aumento. Asimismo, las recientes estadísticas nacionales muestran que, aunque el promedio del uso de contraceptivos en jóvenes menores de 18 años disminuyó el año pasado, el promedio en mujeres menores de 16 años en Inglaterra ha aumentado del 8,2 por cada mil mujeres a un 8,3 entre 1999 y 2000.

 

Continuamente se publican artículos que desacreditan las habituales formas de prevenir el contagio de enfermedades de transmisión sexual, y de embarazos de adolescentes. La conocida revista médica British Medical Journal (BMJ 324: 1354, 2002) publicaba unos artículos “técnicos”, que no contenían consideraciones de tipo ético o moral.

1. Estados Unidos y Gran Bretaña están a la cabeza de los países con más embarazos inesperados.

Entre las 22 naciones con mayor nivel de vida del mundo, Estados Unidos y Gran Bretaña tienen el mayor índice de embarazos de adolescentes, 52 embarazos por 1.000 jóvenes en Estados Unidos y 30 en Gran Bretaña. Según se refiere en el British Medical Journal (BMJ 324: 1354, 2002) los expertos que han realizado el estudio afirman que en los doce próximos meses al menos 1.250.000 adolescentes se quedarán embarazadas en los 22 países que hemos comentado. Según un informe de la universidad de Essex, comentado en el mismo trabajo, la gran diferencia en los índices de embarazos de estos 22 países puede ser debida, principalmente, al abandono del concepto tradicional de familia, que ha llevado a lo que ellos denominan una transformación “socio-sexual”, en la que los adolescentes están sometidos a una gran presión para experimentar el sexo; también sugieren que influye de una forma decisiva el cómo estos países preparan a sus adolescentes para la vida moderna.

2. ¿Los programas para reducir los embarazos para adolescentes están consiguiendo su objetivo?.

No es fácil conocer en qué medida los diferentes programas que se han ido utilizando en los países occidentales para evitar los embarazos de adolescentes (entre 11 y 18 años) han conseguido su objetivo, por lo que sobre este tema se suelen dar datos, muchas veces subjetivos, pero casi siempre sin una base científica adecuada. Sobre ello se ha publicado recientemente una interesante revisión el British Medical Journal (BMJ 324; 1426, 2002), en la que se hace una evaluación de lo publicado entre 1970 a diciembre de 2000. Se recogen 26 estudios, en los que las condiciones esenciales para que una evaluación médica de carácter epidemiológico tengan validez, se han cumplido. Los estudios procedían de Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda y Europa (excluyendo a Europa del Este). En este trabajo se constata que los beneficios conseguidos por los distintos programas son muy exiguos, porque no retrasan la iniciación de las relaciones sexuales en las mujeres ni en los hombres. Estos programas no mejoran la utilización de los medios artificiales de control de la natalidad, y sobre todo no reducen el índice de embarazos en las mujeres jóvenes. Únicamente se consiguieron resultados positivos en la prevención de embarazos de adolescentes cuando se utilizaron conjuntamente programas que introducían medidas técnicas (educación sexual, controles clínicos en las escuelas, disponibilidad de clínicas de planificación familiar), junto a programas de abstinencia sexual. Con estos medios conjuntos los embarazos de adolescentes se redujeron prácticamente a la mitad. Los autores concluyen que “las estrategias de prevención primaria evaluadas hasta la fecha (que consisten sólo en el reparto de anticonceptivos), no consiguen retrasar la iniciación de las relaciones sexuales, o mejorar el control de la natalidad entre los adolescentes o reducir el número de embarazos en las mujeres jóvenes”.

En el Reino Unido, entre los años 1992 y 2000, el número de jóvenes menores de 16 años que acudieron a las llamadas “clínicas de planificación familiar”, donde se reparten anticonceptivos (incluyendo los que son abortivos), aumentó un 143,5%. Durante ese mismo periodo, el número de recetas para la “píldora del día siguiente”, entregadas a ese mismo grupo poblacional, aumentó un 248,8%, y en un 321,5% en las adolescentes entre los 16 y 19 años de edad. Sin embargo, la tasa oficial de embarazos permaneció casi igual y la tasa, también oficial de abortos, aumentó. Mientras tanto, entre 1995 y 2000 los casos de enfermedades sexualmente transmitidas entre los jóvenes de 16 y 19 años de edad aumentaron un 58,3%.

 

 

Más estudios muestran la evidencia. Según publicaba Telegraph [ http://telegraph.co.uk ], el 14.06.2002, las clases de sexo no han reducido los embarazos entre adolescentes . Dos nuevos estudios – uno realizado en Escocia y el otro en Canadá – revelan que los programas especiales de educación sexual en las escuelas no tienen un efecto positivo en el comportamiento de los jóvenes y no ayudan a reducir el número de embarazos no deseados entre adolescentes. Los investigadores suponen que la influencia cultural pesa más que la académica.

 

Los efectos perjudiciales de los programas de educación sexual que promueven sólo el «sexo seguro» fueron puestos en evidencia en un estudio publicado en Inglaterra a principios del año 2004. El 14 de marzo, el Telegraph de Londres informaba de una encuesta llevada a cabo por el Family Education Trust, titulada «¿Educación Sexual o Adoctrinamiento?». La encuesta analizaba las zonas donde la Unidad de Embarazo Adolescente del gobierno ha puesto en marcha programas para reducir el número de chicas que quedan embarazadas.

La estrategia de la unidad implica educación sexual más explícita en los colegios, con frecuencia llevada a cabo por enfermeras sin que esté presente el profesor. También reparte libremente condones y envía tarjetas de cumpleaños a las chicas que cumplen los 14 años pidiéndoles que asistan a controles de salud confidenciales sin sus padres.

El informe del Family Education Trust encontró que en la mayoría de los lugares, ha habido un aumento de los embarazos adolescentes tras la implementación de estos programas. Uno, en Cornwall, vio como aumentaban un 17% los embarazos entre el 2001 y el 2002. En York, los embarazos adolescentes subieron un 34%.

Escocia tuvo resultados similares tras introducir programas de distribución libre de la píldora del día después y de condones, informaba el 11 de abril del 2004 el Sunday Times. Las chicas de edades entre 13 y 15 años en la zona afectada, los Lothians, tienen un 14% más de probabilidades de quedarse embarazadas que sus compañeras del resto de Escocia, en comparación con el 3% que había antes de comenzar el programa. La región fue seleccionada como una zona de pruebas para el proyecto del gobierno Healthy Respet. El cardenal Keith O’Brien, presidente de la Conferencia Episcopal Escocesa, afirmó que el modelo de Healthy Respect ha fallado. Y animó a que no se ampliara. «Esta postura ha fallado al abordar el aumento de enfermedades de transmisión sexual, embarazos indeseados y abortos», afirmó. «Su estilo de falta de valores no debería usarse en otras partes de Escocia». Aumenta la evidencia, en ambos lados del Atlántico, de las ventajas de los programas que promueven la abstinencia y un punto de vista comprensivo de la sexualidad humana.

 

Los programas de la ONU relativos al eufemístico término de “Salud Reproductiva” están siendo aplicados a la fuerza en muchos países, a pesar de las críticas de muchos sectores de la población. Sólo cuando un análisis final de sus resultados indica el fracaso, y cuando ésto es denunciado por grupos feministas, parece que se deciden a detener dichos programas.

Extractamos noticias de diarios  de México del 22-4-03, que indican que feministas mexicanas admiten fracaso de programas de “educación sexual”

Autoridades públicas y feministas mexicanas han admitido finalmente que el controvertido programa de educación sexual aplicado en la Capital Federal pese a las críticas de las organizaciones de padres, ha fracasado rotundamente.

Silvia Ortega, Subsecretaria de Servicios Educativos, entrevistada al término del inicio de las actividades conmemorativas del Día Internacional de la Mujer, dijo que “a pesar del impulso de la educación sexual en primaria y secundaria, la tendencia de los embarazos juveniles sigue en aumento”. Añadió que “Se han impulsado desde hace una década contenidos de enseñanza sexual centrados en los aspectos genitales y sin proporcionar valores morales respecto del recto uso de la sexualidad; estos programas no han tenido el resultado esperado”.

Se ha elevado el embarazo adolescente, no se ha contenido, sigue la tendencia a la alza, cosa que es muy sorprendente, en vista de que ya desde hace más de una década estamos enfatizando la educación sexual en primaria y secundaria”, dijo la funcionaria a la prensa.

Además, con tono sorprendido, declaró al diario El Norte” de Monterrey, que “no parecemos estar teniendo el éxito que deberíamos para que los adolescentes relacionen lo que saben con lo que practican, en consecuencia, la tendencia al alza del embarazo adolescente se mantiene”, reconoció.

Según el diario, la funcionaria admitió también que los embarazos en adolescentes siguen siendo una de las causas de deserción escolar en el país”.

Por esas fechas, el Journal of Adolescent and Family Health, en su número de Abril de 2003, publica un estudio realizado a lo largo de 4 años, en el que afirma que es la abstinencia y no el uso de preservativo lo que hace bajar la tasa de “embarazos adolescentes”. El trabajo, también destaca la manipulación de las cifras sobre este tema de la institución internacional abortista Alan Guttmacher Institute. Vid. http://www.physconsortium.com/pages/issues/afh_journal.shtml.

 

INICIO
 

la auténtica educación sexual.

 

El hedonismo es la corriente que busca el placer a cualquier precio, identifica el bien con el placer. La búsqueda del placer es tan vieja como la humanidad, y las primeras corrientes filosóficas ya se enfrentaban. Un sofista llamado Calicles decía que “el que quiera vivir bien debe dejar que sus deseos alcancen la mayor intensidad, y no reprimirlos, sino poner todo su valor e inteligencia en satisfacerlos y saciarlo por grandes que sean.”

Aristóteles, dice que el placer no es ni malo ni bueno en sí mismo, y que es malo en cuanto “hace al hombre brutal o vicioso”. Y después, en la Etica a Nicómaco comenta que “este peligro es mayor en la juventud, porque el crecimiento pone en ebullición la sensibilidad, y en algunos casos produce la tortura de los deseos violentos”.

Vivimos en una época que ha hecho de lo sexual una revolución cultural, al tipo maoísta de revolución cultural. Pero, no hay nada nuevo bajo el Sol, y tendemos a olvidar que desde Homero, desde Sócrates y los Siete Sabios, existe una máxima en forma de advertencia : “nada en exceso”.

El siglo XX se caracteriza, en estos aspectos, por haber intentado repetidamente la justificación racional del hedonismo de la mano del siquiatra Sigmund Freud, de quien el gran filósofo de ese siglo K. Popper decía que nadie había hecho tanto daño a la humanidad como Freud. Freud parece que encuentra en la sicología humana lo que previamente ha decidido que quiere encontrar. Con toda claridad lo declaró a su discípulo Jung : “tenemos que hacer de la teoría sexual un dogma, una fortaleza inexpugnable” (Jung, Memorias). La propuesta freudiana es de una sexualidad tan libre como cualquier otro placer. Pero, si la razón no domina sobre los sentidos, es dominada por ellos. Las ideas de Freud han conquistado amplísimos sectores culturales y sociales.

 

No es un asunto banal el que se precise una verdadera educación sexual. La promiscuidad sexual se ha revelado como factor de gran importancia, no en el origen de la enfermedad, pero sí en el momento de la aparición de la epidemia del SIDA y en su progresiva extensión. Deberíamos pensar seriamente sobre el sentido de la sexualidad que, a través de nuestro comportamiento y manifestaciones "culturales", estamos transmitiendo a las generaciones venideras. Es una gran responsabilidad que, en parte debido a nuestros esquemas de comportamiento sexual, dejemos a las generaciones venideras la herencia de un virus tan letal suelto por la calle.

Nuestra indefensión sicológica y moral ante el SIDA refleja las limitaciones de una mentalidad acostumbrada a confiar sólo en la técnica para problemas que exigen un cambio ético. Lo malo es que en este caso, el remedio técnico es muy precario, y el riesgo es mortal. Aunque sólo fuera por la precariedad de esta defensa, valdría la pena insistir en la importancia del esfuerzo educativo para promover, entre jóvenes y menos jóvenes, una visión de la sexualidad más acorde con la dignidad humana, como requisito necesario para una conducta sexual responsable.

Pero hay personas, medios y estamentos que se han desacreditado por sí mismos para hacer esta labor dignificadora. Se reeditó a finales de 1997 un sugestivo ensayo de Octavio Paz sobre el amor y el erotismo, La llama doble. El escritor mejicano se refiere allí, a propósito del SIDA, a la falta de autoridad moral de nuestra sociedad “para predicar la continencia, para hablar de la castidad”. “El Estado moderno, con buenas y malas razones, se abstiene hasta donde le es posible de legislar sobre estas materias. Al mismo tiempo, la moral familiar, generalmente asociada a las creencias religiosas tradicionales, se ha desmoronado. ¿Y con qué cara podrían proponer la moderación los medios de comunicación que inundan nuestras casas con trivialidades sexuales ?”. Ahí están esos periódicos que en sus páginas de salud sermonean sobre una conducta sexual “responsable”, después, en los anuncios de relax ofrecen riesgos excitantes de pago ; o esas televisiones que hacen maratones de donativos en favor de la lucha contra el SIDA, mientras que en el prime time las ficciones representan la promiscuidad sexual como algo moderno y cotidiano.

               

La creciente ola de pornografía que baña Internet está suscitando un grave problema de educación sexual, declaraba en CNN en español el 16 de Mayo del 2000 una psiquiatra estadounidense. "Estoy muy preocupada por los niños", dijo la doctora Donna Woods, de la Universidad de Michigan, quien agregó que la facilidad para acceder a la pornografía hace del sexo algo público y lo separa de su verdadera misión humana.  "Se va a presentar un gran problema de salud social (...) para explicar a los niños lo que no es el sexo", dijo Woods en una sesión del congreso anual de la Asociación Americana de Psiquiatras. La doctora contó el caso de un adolescente que se convirtió en zoófilo a través de varios sitios en la red que lo llevaban a pasar 16 horas al día en Internet, sin comer ni bañarse. Woods dijo que su paciente se justificó diciendo que la zoofilia era lo mismo que la homosexualidad hace 20 años y que en poco tiempo podría considerarse una conducta normal. La psiquiatra agregó que la pornografía en Internet ha perpetuado mitos como el de la sumisión en la mujer, particularmente en lo que se refiere a la violación. "Un hombre obliga a una mujer y al final ella termina pidiendo más", explicó Woods. La doctora dijo que se calcula que dos millones de adictos al sexo merodean la Internet en Estados Unidos y que el 20 por ciento del comercio electrónico está relacionado con la pornografía.

 

Las opiniones de alumnos en España, entre 13 y 16 años, se han estudiado recientemente. A mediados de Octubre del 2002, los directores del Centro de Innovación Educativa de la Fundación Hogar del Empleado y del Instituto de Evaluación y Asesoramiento Educativo (IDEA), Roberto Rey y Alvaro Marchesi, dieron a conocer un estudio titulado "Los valores de los alumnos de Educación Secundaria", realizado a partir de las respuestas de un colectivo de 4621 alumnos de centros públicos y privados de la Comunidad de Madrid.  Los chicos españoles establecen como sus máximas preocupaciones el trabajo, la amistad y el sexo.

Del análisis de su preocupación por lo sexual, se deduce que la educación es más necesaria que nunca. Los resultados aparecen tremendamente desacreditados y enmascarados por una propaganda que machaconamente inunda con sus imágenes pornográficas la tv y el cine. Si ocho de cada diez chicos piensan que hay que mantener relacione sexuales fuera del matrimonio, es que no saben lo que es amor, que para ellos es pura genitalidad. Los chicos piensan que amor es sexo. No saben en el fondo lo que es amar, precisamente la amistad en su más alto grado.

Hay una obsesión por el contacto carnal bajo la presión de una sociedad erotizada. La pornografía inunda las aulas porque inunda las calles. Quizás haya que explicar en los centros de enseñanza qué es amor y qué no es amor. Que amor no es solo sexo, que amor no es solo placer carnal, que el sexo no es algo orientado a la búsqueda de este placer, sino donación de sí que se orienta a dar vida y que implica delicadeza y respeto en el noviazgo, conocimiento mutuo, y un sabio saber esperar mientras el amor, como el buen vino, va madurando por dentro, durante los años adolescentes. Bonito y limpio amor el de un adolescente que sepa mantener su dignidad de ser humano a salvarse de la basura medioambiental, pero ¿procuramos explicar lo que es el amor verdadero y lo que ello implica, o reducimos las clases de educación sexual a una burda exposición pornográfica o a una clase de zoología más?

 

La Fundación FSH (Fundación Solidaridad Humana) en sus programas de formación con jóvenes en España, propone una "sexualidad alternativa" para los jóvenes.

Los patrones de conducta sexual que se imponen a los ciudadanos son los del “sexo seguro” con la interpretación oficial del haz lo que te pida el cuerpo. Muchos jóvenes, sin embargo, comienzan a interesarse por aprender a vivir una sexualidad más plena,  una sexualidad de forma integrada con el amor. A lo que conducen las campañas oficiales es a un sexo infeliz. No existe ningún método que nos prevenga de las consecuencias psicológicas y emocionales del “sexo seguro”. No se ha inventado una píldora para los efectos que producen las relaciones sexuales precoces; uno no se queda igual cuando es abandonado por aquel que sólo deseaba su cuerpo, se producen heridas difíciles de curar. Los testimonios de muchos jóvenes son tales como : “creías que eras importante para alguien, te has entregado, has tenido momentos íntimos, has compartido tu cuerpo y de repente se acaba, como si nada de lo anterior hubiera sido cierto... te sientes engañado, abandonado. Estos sentimientos duelen, se gravan en la memoria y en el cuerpo. La desconfianza se apodera de nosotros y nos hacemos más incapaces para volver a una relación con alguien. Experimentamos que nuestra sexualidad no es algo de quita y pon, no es un juego”.

Para la Fundación Solidaridad Humana, una institución española que busca transmitir otra forma más sana y feliz de vivir la sexualidad, «una política de salud sexual debe ir a la raíz y no a la emergencia y al parche. Hay que educar para lo único que podría protegernos: ponerse el preservativo en la cabeza. Es decir, más que de sexo seguro se trata de vivir un sexo inteligente, que consiste en saber cuándo estoy preparado para mantener relaciones sexuales y puedo asumir todas sus consecuencias. Es hacer de mi vivencia sexual, expresión de todo mi amor personal, de sus significados, dimensiones y consecuencias, también las emocionales».  Esta fundación realiza multitud de talleres de educación afectivo-sexual en toda España ya que los problemas de aborto, sida, rupturas y desengaños no son sino el final de un camino, por lo que hay que llegar antes para educar en el verdadero amor.

 

Afortunadamente hay muchos programas alternativos de educación sexual integral y respetuosa con la persona que suponen el consejo ponderado de la continencia. Una de las más recientes es El programa SABE del Instituto Valenciano de Fertilidad que es una buena muestra de ello.

INICIO

 

Educación para el amor.


Constantemente se habla de la necesidad de educar a niños y jóvenes en el ámbito sexual; sin embargo, la orientación que se da a esta supuesta educación no es siempre la correcta.

 Buscar una formación integral que incluya las dimensiones de la sexualidad La sexualidad es un elemento básico de la personalidad; un modo propio de ser hombre o mujer, de manifestarse como tal, de comunicarse con los otros, una manera de sentir, expresar y vivir el amor humano; la sexualidad se refiere a la masculinidad o feminidad de una persona. Por otra parte, el aspecto genital se refiere a los atributos meramente anatómicos y fisiológicos (aparato genital y sistema hormonal) que caracterizan a una persona como hombre o mujer. Este aspecto se encuentra relacionado con la sensualidad que implica la experiencia de los sentidos, las sensaciones.

La educación sexual, por lo tanto, debiera referirse a la formación integral de hombres y mujeres. Esta abarcaría todas las dimensiones de la sexualidad: biológica, psicológica (integración personal), dialógica (relación interpersonal), sociocultural, existencial (el hombre concebido como espíritu encarnado), trascendental (relación con Dios) y ética. Es decir, la finalidad de la educación sexual es reconocer el valor de la persona humana, en el plano espiritual y corporal, tanto desde la perspectiva individual, como de la pareja, para formar una comunidad de amor orientada a la unión y a la fecundidad. Comunidad que necesariamente repercutirá en una mejor sociedad.

 
En síntesis, la educación sexual se refiere a la educación para el amor, en la cual se favorece tanto la expresión de los dos valores implícitos en la sexualidad: unión (donación de sí) y fecundidad (apertura a la vida y fecundidad espiritual), así como la integración de los elementos constitutivos del hombre: biológicos, psico-afectivos, sociales y espirituales. De igual manera, en la educación para el amor se enfatiza el ejercicio de la voluntad, la correcta orientación de sentimientos y emociones, con el fin de lograr la maduración afectiva del ser humano, ayudándolo a llegar a ser dueño de sí y a comportarse rectamente en sus relaciones interpersonales.

 

Por naturaleza existen dos sexos que se complementan: hombre y mujer. Sin embargo, normalmente, la educación sexual se confunde con información sobre el proceso de reproducción humana, resaltando los aspectos puramente biológicos de la relación sexual y en la actualidad, complementándola con la instrucción sobre métodos de anticoncepción o control de la natalidad. Así, se enfatiza que el uso del condón es sinónimo de ejercicio responsable de la sexualidad, lo cual únicamente refuerza el mensaje de utilitarismo y desvalorización de las relaciones sexuales y de la dignidad de la persona.

Del mismo modo, se enfatiza "el respeto" a las preferencias sexuales como si se dudara de la existencia única, por naturaleza, de dos sexos: hombre y mujer, los cuales se complementan de manera recíproca; es decir, sólo el hombre posee en su esencia, las características para complementar plenamente la sexualidad femenina, tanto física como psicológicamente hablando. Lo mismo sucede en el caso de la mujer, quien posee las cualidades para complementar al hombre en plenitud, y esta complementación es mutua, recíproca, de uno a uno.

Esta orientación actual de la "educación sexual" parece obedecer a las características de la sociedad moderna, las cuales incluyen grandes avances científicos y tecnológicos, pero un terrible retraso humano y espiritual. Nos encontramos sumergidos en el egoísmo, buscando únicamente el placer inmediato que además se ha ubicado, casi exclusivamente, en el plano sexo-genital; y estamos perdiendo de vista, totalmente, la calidad moral de nuestras acciones, pues caemos en el relativismo donde cada uno es dueño de "su verdad".

 Elevemos el concepto de sexualidad a nuestra altura como seres humanos Así, hasta las relaciones amorosas y sexuales del ser humano se han equiparado a las necesidades instintivas de los animales, asumiendo que el hombre debe satisfacerlas con el único fin de obtener placer, sin darnos cuenta que estamos cayendo en el utilitarismo extremo, llegando a utilizar a otro ser humano para lograr nuestra satisfacción personal y denigrando el verdadero sentido de las relaciones sexuales, las cuales debieran estar orientadas al servicio del amor, en el cual encuentran su verdadero significado de donación de sí, unión de la pareja, apertura a la posible llegada de los hijos y fecundidad espiritual.

 

De este modo, resulta claro que los padres de familia, son los primeros agentes educativos del niño y los más indicados para educar a sus hijos en y para el amor, y deben asumir la responsabilidad de orientar convenientemente también la parte relativa al contenido de la información sexual que éstos reciben y la forma de hacerlo, generando una conciencia moral y el predominio de la inteligencia, la voluntad y la pureza en el ejercicio de su sexualidad y su aspecto genital.

Educar en el contexto del amor Para ello, es de vital importancia establecer una relación de confianza y diálogo permanente con nuestros hijos, y siendo fieles a la verdad dentro del contexto del amor humano y divino, brindarles la información oportuna de palabra y obra, es decir, dando testimonio personal de la importancia de valorar en todo momento la íntima expresión de la sexualidad masculina y femenina, así como del cuidado y aprecio del cuerpo como expresión de nosotros mismos pues somos espíritu encarnado, y no transmitir el mensaje de que nuestro cuerpo se reduce a ser una herramienta de la cual nos servimos, irresponsablemente, para obtener placer sexual.

Tal vez sería conveniente preguntarnos: ¿Me preocupo por educar a mis hijos en y para el amor? ¿Tengo una clara concepción de la sexualidad? ¿Cuál es mi concepto de hombre? ¿Doy testimonio de obra congruente con lo que predico a mis hijos?


La educación sexual como educación de los sentimientos

En el Diario ABC, el 10 de Julio del 2003, el catedrático de Psiquiatría Enrique Rojas exponía de forma muy sabia lo que sigue.

Educar es comunicar conocimientos y promover actitudes. Lo primero significa que en toda educación hay una cierta cantidad de enseñanza que se acumula, que se va sumando poco a poco y hace que se vaya conociendo paulatinamente ese algo concreto. Después viene una tarea importantísima: ¿cómo actuar frente a todo ese caudal de conocimientos adquiridos? Son dos etapas sucesivas, pero complementarias.

Educar es convertir a alguien en persona más libre e independiente, con más criterio. Ser individuo capaz de pilotar la propia vida con arreglo a unas normas humanísticas. Por eso toda educación positiva humaniza y libera al hombre, llenándolo de amor.

Hay que distinguir por tanto dos facetas en este terreno; por un lado la información y por otro, la formación. Mientras el primero consiste tan solo en la suma de una serie de datos, observaciones y manifestaciones específicas, el segundo va más allá. Trata de ofrecer unas pautas de conducta de acuerdo con una cierta orientación humana, se preocupa que a todo ese saber se le saque el mejor partido, favoreciendo la construcción de un hombre más maduro, más hecho, con más solidez... más humano y más dueño de sí mismo.

Muchos libros sobre educación sexual no son tales, ya que sólo cubren la parcela informativa, pretendiendo ser asépticos en la vertiente formativa. Algo parecido puede suceder cuando ésta se imparte de modo colectivo y termina siendo una especie de clase de anatomía y fisiología a la vez, en donde se relata como se realizan las relaciones sexuales, las distintas técnicas y estilos que existen, pero no hay un fondo moral o ético adecuado. Porque no hay educación sexual neutra. Es imposible. Es una pieza de museo pedagógica, imposible en su esencia. Habrá unas educaciones más cargadas de orientaciones y otras más ligeras. Unas en la línea de la liberación sexual o apuntando hacia el marxismo, hacia las corrientes del psicoanálisis de Freud o siguiendo las directrices de Jung o de Adler o del conductismo o inspiradas en el humanismo cristiano... pero vacías de criterio no es posible que se den, ya que a eso se le llamaría clase de anatomía o de fisiología o de ginecología, pero en ningún caso educación sexual. Ahí está el matiz diferencial.

Educar es instruir, formar, guiar, sacar lo mejor que hay dentro de una persona; irla puliendo y limando para hacerla más dueña de sí misma. Es provechoso repasar las etimologías. Esta palabra procede de dos derivaciones latinas: e-ducare, que significa ir conduciendo de un sitio a otro; y e-ducere, que quiere decir extraer, sacar hacia fuera lo que hay dentro. Una y otra apuntan en la misma dirección. Educar es aquella operación que se lleva a cabo con alguien y que tiende a la realización más completa de la persona. Esto se produce mediante un progreso gradual y ascendente. Toda educación del tipo que sea necesita tiempo. O dicho de otro modo; es necesario que vaya asimilando paulatinamente todo lo que de palabra y obra ha ido llegando hasta él. Acumulación de contenidos intelectuales, afectivos y técnicos que se aprietan en una síntesis que debe ser realizada por el educador.

Resumiendo: educar es promover el desarrollo de una persona para que alcance un cierto nivel de conocimientos teóricos, que le lleven poco a poco a una actitud práctica que le conduzca a su mayor bien posible. Vemos que consta ésta de una dimensión teórica y de otra práctica . Toda educación es como una labor de orfebrería: labrar a golpe de martillo y de cincel, para sacar del material con que se cuenta lo mejor.

 
La educación debe estar presente a todo lo largo de la vida; pero la educación integral tiene su punto de partida en la infancia y en la adolescencia.

¿Cuáles son los principales elementos de la educación?: podemos resumirlos así: el primer lugar el tema específico de que se trate (hay educación física, psicológica, artística, para el tenis, el golf, el inglés, las artes marciales y un larguísimo etcétera); después está la figura del educador que tendrá una enorme trascendencia, la motivación que se ponga en juego, el amor con que se enseñe esa materia y la disciplina que será necesaria para que ésta se vaya consolidando y no sea flor de un día. Enseguida entraremos en cada uno de ellos.

La educación sexual consiste en la consecución de un conocimiento adecuado de lo que es la sexualidad, que va desde su desarrollo hasta la culminación del encuentro físico entre un hombre y una mujer, que apunta hacia la madurez psicológica y la plenitud de la persona, en el marco de lo que debe ser la dignidad humana. Ese conocimiento no descuida ningún aspecto del hombre: va de la anatomía al plano físico, de los aspectos psicológicos a los sociales y culturales, pasando por el terreno espiritual y el entorno en donde ésta se desarrolla o las etapas evolutivas que ésta va a tener. Educación plena, completa, integral. Allí quedan convocados todos sus ingredientes. La gran tarea del educador es proponer unos fines concretos, haciéndolos sugerentes y atractivos, aunque en un principio sean costosos y se presenten como una cuesta empinada. Todo lo grande del hombre, es hijo del esfuerzo y la renuncia.

El éxito de la educación consiste en proporcionar un conocimiento equilibrado de uno mismo y de la realidad, promoviendo una adecuada jerarquía de valores. La educación sexual fracasa cuando sólo es información técnica y cuando hay un claro desajuste o una falta de armonía en lo que se enseña. No hay verdadero progreso humano si éste no se realiza con un fondo moral.

Por tanto, una buena educación de la sexualidad se dirige a conocer y disponer adecuadamente de la propia vida sexual, siendo capaz de pilotarla hacia el mejor desarrollo personal. Su meta es la integración de estas tendencias en una personalidad cada vez más madura, de modo que todos los impulsos sexuales se encaucen de forma ordenada y enriquecedora.

A los niños hay que iniciarlos a medida que avanza su edad. Son explicaciones sencillas y conformes a su psicología, pero sin falsear la verdad. Sabiendo servirla como algo normal, natural, positivo.

En la adolescencia sugerimos a los padres la postura de adelantarse y así, ir trazando unos criterios que le ayuden a comprender lo que en esos momentos experimentan dentro de sí. Cada caso necesitará una estrategia distinta. Siempre las formas elegantes y prudentes le darán al tema más calidad. En esta edad hay que huir de dos posturas negativas bastante habituales: 1) El rechazo radical y represivo, que nos hace volver a la época victoriana, jansenista, montanista o a un puritanismo de mal pronóstico; en todas esas concepciones late un no querer abordar la cuestión, un dejarla pasar de largo por diversos motivos; 2) La antropología, materialista (biologismo) reduce la visión del hombre a lo puramente material, no admitiendo las otras dimensiones (psicológica, espiritual y cultural); un ejemplo sería el pansexualismo. Ambas posturas son reduccionistas y ofrecen una visión estrecha del ser humano.

Educar en y para la libertad siempre es un riesgo. Pero es una tarea noble, que contribuye a introducirle a uno en la realidad y que pretende en último término, desarrollar todas las estructuras de un individuo buscando su realización integral. Dominar y ser señor de la propia sexualidad, gobernándola con amor, para entregarla a otra persona, a través de una donación comprometida. Cuando no ocurre así, los impulsos sexuales van ganando terreno según su capricho, llegando a tiranizar la conducta, marcándole una línea obsesiva y machacona, que no libera al hombre, sino que lo rebaja. De ahí que amor y sexualidad formen conjunto recíproco: no se puede dar el uno sin el otro en la relación hombre-mujer.

 

Así pues, volviendo a la idea inicial, la educación sexual debe significar una educación para el amor. Pero desgraciadamente, la palabra amor está tan adulterada, que al adulterio se le llama amor. ¿Por qué le llaman amor, si lo que quieren decir es hacer sexo?; esto se pregunta un título de una reciente película española. Se puede decir que el amor está despersonalizado y trivializado. El verdadero amor, como señala Thibon, personaliza la sexualidad y le da un sentido y un fin; y a la vez, le impone sus límites. "No se puede ir muy lejos vagando en todas las direcciones -escribe Thibon-: sólo la vía estrecha conduce al país sin fronteras. El erotismo actúa en sentido inverso: suprime en apariencia los límites de la sexualidad y la priva, de hecho, de sentido y de fin. Es un callejón sin salida, disfrazado de tierra prometida, donde los lisiados de la sexualidad y los subdesarrollados del amor buscan una evasión y encuentran una mayor esclavitud" [21](21).

 Ahora, en demasiadas ocasiones, se quiere captar la sexualidad desde lo instintivo, como si la biografía personal se definiera por sus hormonas; al asimilar los comportamientos humanos por las funciones biológicas, se concluye que basta conocer los mecanismos para remediar las carencias y para asegurar los rendimientos. La experiencia global de toda persona honesta sabe que a amar, se aprende amando, que el sentimiento sexuado tiene mucho que ver con la elocuencia de lo corporal que expresa compromiso y, por lo tanto, ternura, intimidad, concordia de caracteres...; allí donde existe esta armonía de los espíritus, rebosa sobre los cuerpos.

Por ser la persona capaz de perfeccionarse o de empeorar, se necesita ayuda. Existe una educación sexual, no basada en la torpeza ni en la ligereza, en la que la naturaleza no sufre la queja de sentido. No hay que reducir el lenguaje del significado humano de la sexualidad y del amor conyugal a la mera biología controlable...; la sexualidad está para expresar un mundo interior muy rico: las pasiones, los amores, los afectos..., de tal forma que, en su fundamento esta el para siempre de todos los enamorados .

Tras la píldora y el fabuloso desarrollo ulterior de la anticoncepción, tras la legalización del aborto, los valores en torno a la vida sexual han experimentado un cambio profundo. Y si los modelos al uso de planificación familiar consagran la separación entre sexo y reproducción, sin necesidad de ningún esfuerzo de autocontrol, parece que no hay razones que esgrimir para que los jóvenes retrasen su entrada en tal situación que no exige responsabilidades ni dominio de sí. Por otra parte, mientras los modelos que hoy nos sirven el cine y la televisión revelan nuevos tabúes en relación con el tabaco o el sexismo, las pautas de comportamiento sexual están planteadas en la pantalla con creciente irresponsabilidad. Y esos son los paradigmas a emular por la gente joven, sobre todo la más inexperta e ignorante.

Sin embargo, hay que ir contracorriente, pues es preciso recuperar decididamente el signo originario y esponsal de la sexualidad, una atracción y una fuerza admirable que la creación ha reservado a la pareja humana monógama. Orientada al amor y a la fertilidad en el seno del matrimonio, en un marco de respeto a los ritmos que condicionan la vida fértil de la mujer. Todo lo demás son desvíos y atajos que, inevitablemente producen los desordenes ahora censurados en la población adolescente. Pero, por el momento, esto es algo que no encaja en el pensamiento de los estrategas de la salud pública.

Que bueno sería que los padres asumieran sus funciones en la educación sexual de sus hijos. Hay que organizar cursillos para padres donde aprendan el modo de introducir a sus hijos en el mundo tan atrayente del amor humano, al que va unido la vida sexual. Para que aprendan la importancia de una formación integral para el proceso de maduración personal y la preparación para la vida adulta; y la formación integral empieza y se apoya en la familia, en el ejemplo de unos padres que viven en coherencia con los principios fundamentados en la dignidad del hombre. La educación sexual debe comenzar en la primera infancia, contestando y explicando con sencillez los fenómenos que el niño va descubriendo, enseñando en la vida diaria, el cariño, respeto mutuo y ternura con que se tratan madre y padre, padres e hijos. El futuro de la sociedad depende en gran parte de la calidad de educación que seamos capaces de ofrecer a nuestros hijos, y la familia es la primera y principal institución educativa, y nadie puede sustituirla en este papel, aunque la escuela deba ser ayuda y apoyo. La educación sexual sólo resultará positiva si se da individualmente, adaptándose al desarrollo del niño concreto, de modo que dé lugar a una conversación entre madre e hija, entre padre e hijo.

 

INICIO

 

Hay que atreverse a denunciar.

 

            Hay que decir basta a tanta mentira sobre el sexo. De vez en cuando, alguien se decide por denunciar las campañas.

 

En 1991 el Tribunal de Justicia de Aragón suspendió cautelarmente una campaña de educación sexual, dirigida a jóvenes de 14 a 18 años, que había sido promovida por el Ministerio de Educación. Según sus promotores, el objetivo del programa era informar sobre sexualidad y planificación familiar. Una de sus peculiaridades consistía en permitir que los jóvenes sean "atendidos" en los centros de planificación familiar aunque no fueran acompañados de sus padres o tutores. El programa fue recurrido por la Concapa (padres de alumnos). El tribunal hizo suyos los argumentos de Concapa, pues la campaña invadía el derecho de los padres a la educación de sus hijos. El problema afectaba a la formación moral de los hijos, lo que es responsabilidad directa de los padres. El auto de suspensión hacía notar que de la campaña pueden derivarse perjuicios morales para los adolescentes e, incluso, para los padres, en tanto que la información y el asesoramiento no estaba de acuerdo con sus propias convicciones morales.

               

Victoria Gillick es una madre de familia inglesa que defendió durante años el derecho de los padres a la educación sexual de sus hijos, frente a determinados programas del Gobierno inglés. Su historia se cuenta en Relato de una madre (22) [22]. El caso se inició en 1978, en ese año el Ministerio de Salud británico puso en funcionamiento ciertos consultorios especiales de control de la natalidad para chicas jóvenes. En ellos, las escolares, aunque fueran menores de edad podían obtener anticonceptivos, con la garantía de que no se enterarían sus padres. Victoria Gillick después de unos años de ser portavoz de los "padres de Suffolk" decide emprender una acción judicial. Tras perder en primera instancia, el Tribunal de Apelación la da la razón, en lo que se consideró una sentencia histórica. Pero en octubre de 1985 el caso llega a la Cámara de los Lores y pierde el último asalto por un voto. Sin embargo su esfuerzo no fue infructuoso pues despertó y empujó a mucha gente.

Entre ambas decisivas sentencias, los agoreros pronosticaban que debido a que las niñas no tendrían fácil acceso a los anticonceptivos, el número de embarazos entre adolescentes aumentaría. Decían que hasta veinticinco mil llegaría la cifra. Si Victoria Gillick perdió finalmente el pleito en la Cámara de los Lores, lo ganó en el campo de los datos reales. El número de embarazos ni había aumentado, ni se había estabilizado: de hecho, había disminuido en 1985. Así, por ejemplo, lo reconocía la Revista Británica de Planificación Familiar: “La disminución del número de adolescentes que acudieron a los dispensarios y a los consultorios de los médicos generales no se ha acompañado, contrariamente a lo que se vaticinaba, de una subida general de embarazos no deseados, o bien porque las adolescentes han usado métodos de contracepción que no necesitaban receta médica, o porque se han abstenido del acto sexual”. Al haber, al menos fijado, en dieciséis años la edad para el consentimiento válido, los Jueces del Tribunal de Apelación habían reducido en una tercera parte la tasa de promiscuidad de las menores. Así de sencillas eran las cosas.

Al final de todo esto, como se ve, la falsa educación sexual provoca mayores problemas que los que a primera vista pretende resolver (ver los casos citados en el apartado anterior), mientras que las medidas restrictivas, las educadoras, son las que dan los buenos resultados. Podríamos recordar también los informes sanitarios británicos del Mayo de 1999 descritos con anterioridad, al hablar de las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), para dar toda la razón a los temores que planteaba Victoria Gillick .

 

Otras veces son las mismas autoridades sanitarias las que dan marcha atrás con sus campañas. En Julio de 1991 el Departamento de Sanidad norteamericano suspendió una encuesta sobre la conducta sexual de los adolescentes. La encuesta la iban a realizar dos sociólogos de la Universidad de Carolina del Norte, y contaban para ello con financiación federal: 18 millones de dólares para 5 años. La encuesta, por su morbosidad, podría transmitir implícitamente, un mensaje opuesto a las advertencias sobre los peligros que entraña la promiscuidad sexual. A raíz de este episodio, un miembro de la Cámara de Representantes, presentó una propuesta para prohibir que los organismos públicos financiaran encuestas de esta clase.

 

También se dan casos de cambios personales. La profesora de ginecología Marion Howard, de la universidad de Emory (Atlanta), a mediados de los años 70, junto a su equipo, comenzaron a dar educación sexual a base de métodos de control de la natalidad, y enfermedades de transmisión sexual. Al cabo de varios años observaron que sus esfuerzos no servían para que los adolescentes disminuyeran su actividad sexual ni el uso de anticonceptivos. Así que en 1985 decidieron cambiar de táctica: añadieron al programa un capítulo para enseñar a los chicos a resistir las incitaciones de tener relaciones prematuras. El nuevo cursillo de Howwar, se ganó las risas de sus colegas, pero después de estos años se ganó el respeto y demostró su eficacia: retrasaba el comienzo de la actividad sexual en los adolescentes que no la habían tenido y lograba que los demás disminuyan la frecuencia de relaciones.

 

En Febrero del 2000 se difundía en la Comunidad de Madrid un bodrio de folleto redactado por el Colectivo de Gays y Lesbianas, auspiciado por el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid y financiado por esta institución, dirigido a “informar”  a niños y adolescentes sobre  “la orientación sexual”. En lugar de defensor del menor, debería denominarse ese cargo “Pervertidor  del Menor”. La persona que tiene este cargo, con sensibilidad mayúscula, decidió anteriormente, que proteger al menor en Madrid suponía prohibir su entrada a los toros, y así lo hizo : podía herir la sensibilidad de los niños. Lo ridículo de aquella medida no dejó de ser un detalle. Ocultar  los toros  a los  niños parece ser  tan “progre”  como decirles que  con su sexo cada  uno hace lo que le apetece, eso sí, llamándolo “orientación sexual”. El colectivo de gays y lesbianas parece muy preocupado con la educación sexual de nuestros pequeños. Y es que según afirman “la familia no es lugar adecuado para tratar este tipo de temas”.

El Ministerio de Sanidad en Colaboración con la Cruz Roja se dedicaba por las escuelas y colegios a enseñar a los niños eso del sexo seguro y del uso del condón. Los materiales “educativos” usados eran los citados anteriormente. Gays y lesbianas en “un esfuerzo conjunto” con el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid habían repartido estos materiales por todos los colegios, y en ellos se criticaba la “presunción universal de heterosexualidad” y se sostenía que entre el 5 y el 10% de la población es homosexual. La Consejería de Educación no había mostrado su apoyo a la iniciativa, pero la realidad es que cuando saltó el escándalo, ya se habían repartido 6000 unidades "didácticas" y el mencionado colectivo se disponía a enviar otras 10.000.

Por supuesto a nadie se le ocurrió hablar de la entrega generosa a la otra persona, de las relaciones sexuales entendidas como donación al otro en el entorno del amor. Esas cosas forman parte de la privacidad, y no tiene repercusión social... El afán estatalista del  Estado Moderno le ha llevado a arrogarse muchos privilegios. El de la educación uno de ellos. Y encima el de la educación sexual, que  llaman «información sexual». Las autoridades están arrogándose el privilegio  de violar «legalmente» las conciencias de los niños. La  única autoridad competente  para educar la personalidad  de un niño, y  por tanto su sexualidad,  son sus padres. No el Defensor del menor, ni el colectivo de gays y lesbianas. Y menos con el dinero de todos.

 

También, durante comienzos del año 2000, el Instituto Andaluz de la Juventud de la Junta de Andalucía se entregaba a la labor de la enseñanza del uso del condón a nuestros escolares, con reparto incluido. Las diversas administraciones tienen densas experiencias de que cuanto más se promociona masivamente y sin más contenido, el uso del condón, aumenta la cifra de embarazos no deseados. Pero aquí no se trataba de educar, sino de ideologizar. Revolución sexual que le llaman... Y nada menos que de la mano del Colectivo de Gays y Lesbianas. Pero en medio de esta revolución de diversos frentes, surgió una voz desde lo hondo del sentido común. Se trató del Fiscal Jefe de Málaga, don Manuel Villén que tuvo la valentía de abrir una investigación por presunto delito de corrupción de menores de la campaña del Instituto Andaluz de la Juventud. La supuesta "progresía intelectual" le echó los perros, pero ya era hora de que alguien dijera que el rey está desnudo.

 

En San Salvador, informaba ACI el 29 de Abril del 2003, las protestas de cientos de familias salvadoreñas ofendidas por la exhibición de paneles publicitarios promoviendo “preservativos con sabor” obligaron a los fabricantes suspender la campaña y retirar los avisos. El Diario de Hoy recogió el malestar de la población por la campaña que incluía avisos en los paraderos de buses y las principales arterias. Tras conocer la denuncia, la Comisión Permanente de Ética del Consejo Nacional de la Publicidad (CNP), se reunió con el anunciante y la agencia de publicidad, y les solicitaron retirar la campaña.

Según Arturo Hirlemann, los anunciantes se ofrecieron a “retirar todos los anuncios voluntariamente”. El caso despertó la conciencia nacional, y el CNP conoció la molestia que esta campaña había causado a la población, que se sintió afectada en su moral dijo Hirlemann.

De acuerdo con Luis Chávez, director ejecutivo del CNP, la entidad es un institución privada de autorregulación que funciona en base a un código de ética que establece los procedimientos que la publicidad que se pauta en El Salvador debe observar.


Los programas de educación sexual están en el punto de mira en Escocia. La Catholic Media Office escocesa, en un comunicado de prensa el 30 de junio del 2004, publicaba una carta abierta al Ejecutivo Escocés del Sexual Health Strategy Reference Group, del padre Joseph Chambers, miembro del grupo representando a la Iglesia católica. El padre Chambers precisaba sus razones para rehusar firmar y apoyar el informe final que afirma persigue las «mismas políticas que están fallando de manera patente» en el campo de la salud sexual.

El director de la Catholic Media Office, Peter Kearney, observaba: «En el área de la salud sexual, vemos que las cifras de abortos de Escocia se mantienen, no disminuyen las concepciones entre los adolescentes y hay un aumento masivo de las infecciones de transmisión sexual, todo esto atestigua que los actuales procedimientos han fallado total y absolutamente».

 En su carta, el padre Chambers protestaba por la poca atención que se daba en el informe a los puntos de vista de muchos grupos religiosos sobre temas como el aborto, la anticoncepción y la actividad homosexual. «A pesar de las discusiones teológico/morales que tuvieron lugar durante las reuniones», añadía, «en el informe no hay intento alguno de proporcionar un marco moral».

La importancia del elemento moral en los programas de educación sexual fue puesta de relieve por un estudio en los Estados Unidos. Según una nota de prensa del 2 de abril del National Institutes of Health, los adolescentes --especialmente las chicas-- con sólidos puntos de vista religiosos están menos a favor de tener sexo que los adolescentes menos religiosos. La información surgió de un estudio usando los datos del National Longitudinal Study of Adolescent Health, una encuesta comprehensiva de 90.000 adolescentes de entre 7º y 12º grado.

Los programas de educación sexual de Escocia ya habían sido criticados en mayo por la Iglesia Libre de Escocia. Según un reportaje del 22 de mayo en The Scotsman, el reverendo Chris Smart, encargado del comité de juventud de la iglesia, indicaba que no hay mención alguna al matrimonio en los materiales. También criticaba el fallo de los programas a la hora de subrayar el mensaje de la abstinencia sexual.

 

INICIO

 

Programas basados en la abstinencia.

 

 

 

Es bueno presentar a los jóvenes buenos modelos a imitar. La supermodelo Kim Alexis comparte sus pensamientos sobre el respeto a sí misma, las relaciones sexuales, su vida y su matrimonio.

Kim habla sobre el autorespeto y sobre cómo abstenerse de las relaciones sexuales:

Cuando somos jóvenes, una de las emociones más frágiles es el respeto a nosotros mismos. Recuerda que los demás te tratan de acuerdo a como sientan que tú te tratas a ti mismo. Lo que quiero decir es que si te sientes bien contigo mismo, otros, naturalmente, te tratarán con respeto. Procuramos ganar respeto o mantener el que ya tenemos, de muchas maneras. Las relaciones sexuales antes del matrimonio nos hacen perder el respeto a nosotros mismos. Dios nos dio ciertas normas de vida para que podamos ser felices. Las relaciones sexuales antes del matrimonio siempre causan sufrimientos y serias consecuencias.


Los jóvenes necesitan comprender que deben decir "NO" a las relaciones sexuales antes del matrimonio porque son un mal y tienen serias consecuencias. Una de ellas puede ser el embarazo no deseado y desgraciadamente muchas mujeres toman la pésima decisión de abortar.

 

 

                “En la medida en que digas no, tendrá mucho más valor tu sí cuando lo pronuncies” : ese es un lema de algunas campañas en USA sobre las relaciones sexuales entre adolescentes. Porque, no es suficiente con barrer la basura: hay que cultivar; es decir, los jóvenes deben recibir gradualmente una correcta educación sexual.

La percepción universal del matrimonio como el ambiente adecuado para el goce de una vida sexual saludable y el crecimiento de la familia, no puede atribuirse a creencias religiosas o morales particulares, sino que debe reconocerse como el resultado de innumerables intentos de ensayo y error. Cualquier modificación de las costumbres establecidas requeriría una evidencia científica que los modernos abogados de la actividad sexual desenfrenada han sido incapaces de proporcionar.

Una sexualidad entendida sin riesgos y vanalizada, es una sexualidad degenerada, arrancada de sus fines peculiares. De este modo se está impidiendo a los adolescentes alcanzar la madurez psicológica a la que tienen derecho, y se les engaña diciéndoles que se han "liberado".

 

Comienza ahora un estudio con muchas referencias científicas desde hace más de 20 años hasta la actualidad para confirmar una y otra vez la apuesta por la abstinencia.

 

La sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas afirmaba que "Muchas personas pueden ser persuadidas a cambiar su comportamiento (respecto a las prácticas de riesgo) si son adecuadamente informadas y aconsejadas.(...) Una efectiva educación de la salud respecto a las posibilidades de habituarse a las actividades de alto riesgo, es en este momento el método más importante para controlar la difusión de la epidemia del SIDA (...) Los esfuerzos en la prevención primaria deberían incluir la educación de los adolescentes y de los adultos jóvenes respecto a la transmisión del VIH, y el estímulo de la abstención o de las relaciones sexuales monógamas".[23] (23)

En la ciudad de Nueva York el sistema de escuelas públicas sirvió de base para desarrollar un estudio cuidadosamente científico controlado, que comparaba lo tradicional, las técnicas basadas en la abstinencia que han funcionado en las generaciones anteriores, y lo nuevo, esa "educación sexual" o promiscuidad "protegida" tan ardientemente defendida por otros.

Kirby analizó los diferentes enfoques de la educación sexual y la prevención de embarazos y ETS. Concluía que el plan de estudios orientado solamente hacia en conocimiento de las cosas del sexo ha fallado. Esa conclusión coincide con las teorías de los antiguos filósofos griegos según la cual el conocimiento y la práctica de la virtud no se exigen mutuamente; es decir, que se puede saber mucho, pero si no hay buena disposición ...[24](24)

En Estados Unidos, el título XX de la ley de Servicio de Salud Publica de 1981 desarrolló y evaluó métodos basados en la abstinencia. El primer programa de este tipo, denominado "Posponer las relaciones sexuales" comenzó en Atlanta en 1983, en las escuelas del centro de la ciudad. "Al final de 8º grado, los estudiantes que no habían participado en el programa tenían cinco veces más posibilidades de haber comenzado su actividad sexual que quienes habían seguido el programa".[25](25)

Se ha desarrollado un gran número de programas similares, muchos de ellos suelen ser obra de personas con orientaciones espirituales, pero todos los que han recibido alguna financiación de fuentes federales, se han mantenido estrictamente en terreno no religioso. Entre ellos podemos citar el plan "Community of Caring" de la Fundación Joseph Kennedy (26)[26], "Teen Ai,d" (27)[27], "Sex Respect" [28](28), "Teen Choice" (29)[29], y "Free Teens" (30)[30]. El común denominador de todos estos programas es que la abstinencia es la opción más saludable para los adolescentes, y que la actividad sexual debe reservarse para una relación madura y comprometida y que educar el carácter es una parte deseable de cualquier sistema educativo. Todos estos programas han mostrado notable efectividad para reducir la tasa de actividad sexual y embarazos, resultados que no pueden ostentar ninguno de los programas basados en contraceptivos y drogas. Resultados similares o mejores se esperan en cuanto a la transmisión de VIH. Si en temor a que se conciba una vida nueva, actúa como disuasor, es lógico esperar lo mismo o más, cuando el riesgo es la muerte.

A modo de anécdota, también se han realizado programas que subrayan la abstinencia, pero aconsejan condones como una especie de salvavidas, y no han sido tan efectivos como los que se apoyan exclusivamente en la abstinencia.[31](31). Este modo de entender las cosas es el que tienen muchas personas de buenos criterios y preocupación por sus hijos, pero es una buena voluntad con escasa reflexión. Es muy corriente en cualquier orden educacional, que si uno quiere conseguir ciertos objetivos, debe pedir unos objetivos mayores si quiere obtener los primeros. Es decir, siempre llega Paco con las rebajas, y lo que la mayoría de los alumnos finalmente cumplen es aquello que les parece suficiente, rebajando ellos los objetivos que se les plantea. Si alguien de entrada va aconsejando a los jóvenes que sería bueno la continencia, pero que “si van lanzados ...” usen condones, ya se está, de entrada, negando el que sean capaces de esperar a la edad y al marco necesario para las relaciones sexuales. Sin embargo, si se les explica sólo la continencia, el respeto de sus cuerpos, la belleza del amor verdadero, entonces, lo que ocurrirá es que la mayor parte adopten este camino, y que nadie se preocupe, los irresponsables que no hayan entendido el valor de la continencia, no lo serán además hasta el punto de querer coger voluntariamente una enfermedad mortal.

Por otro lado, ¿qué necesidad habría de hablar de condones, aunque fuera de forma veraz?, si ese mensaje ya le sabe todo el mundo, si es en lo que piensan cuando alguien les habla del SIDA. Ahora, lo que hay que hacer es construir, explicarles lo que nadie les ha explicado, hacerles ver que son personas capaces de amar, de dominar la parte animal, de admirar la belleza del mundo, del amor, de la vida.

 

En otras partes del mundo también hay programas muy validos sobre la educación de la sexualidad. Desde hace años, Celebration of Life (COL), entidad afiliada a Human Life International, ha elaborado un programa que proporciona a los adolescentes una visión no reductivista de la sexualidad humana. Mientras que otros pretenden reducir la sexualidad a información, sin moralidad alguna (aunque sí predican las bondades de los anticonceptivos), se reconoce que esta educación no es nunca incolora. En la sexualidad también interviene la razón, la afectividad, la conducta y el carácter. El programa COL se desarrolla en muchas partes del mundo formando también a profesores que se sienten sin recursos para dar una buena educación.

 

Otros programas muy válidos sobre educación sexual, más recientes, que difieren de ser una doctrinaria e improcedente exposición de datos, sin inculcar motivos positivos para un cambio de actitudes, son el desarrollado en Maryland (Baltimore), o el programa STAR en Santiago de Chile, que la Dra. Pilar Vigil mostró en Madrid durante el V Simposio Internacional sobre “Avances en la Regulación Natural de la Fertilidad” en 1996.

 

Jane E. Brody comentaba las consecuencias de las relaciones sexuales precoces en el International Herald Tribune (, 21-IX-98). Brody recordaba que en Estados Unidos alrededor del 40% de las chicas tienen un embarazo antes de cumplir 20 años. El índice de embarazos en adolescentes se ha multiplicado por tres entre 1960 y principios de esta década. Luego, se había estabilizado, pero es mucho más alto que en otros países comparables: el doble que en Inglaterra y Canadá;, y nueve veces mayor que en Japón. Por eso, "es crucial saber cómo resisten las presiones" para tener relaciones sexuales. A este propósito cita un estudio realizado en Nueva Zelanda y publicado en el British Medical Journal en Enero del 2000. Se trata de una encuesta a 900 jóvenes de 21 años, hombres y mujeres.

Según el estudio, la edad media a que tuvieron sus primeras relaciones fue 16 años en el caso de las mujeres y 17 años en el de los hombres. Ahora, "muchos de los que iniciaron la actividad sexual a principios o mediados de la adolescencia se arrepienten de haber empezado tan jóvenes". El 54% de las mujeres y el 16% de los hombres dicen que deberían haber esperado. La proporción sube al 70% entre las mujeres que tuvieron su primera relación sexual antes de los 16 años.

Otro dato aportado por el estudio es que quienes empezaron más jóvenes contrajeron enfermedades de transmisión sexual (ETS) en mayor porcentaje. Tomando como referencia la edad de 16 años, resulta que, de quienes empezaron antes, contrajeron alguna ETS el 16% de los hombres y el 28% de las mujeres, contra el 6% y el 12%, respectivamente, de los que esperaron hasta más tarde. En Estados Unidos, unos 3 millones de adolescentes al año contraen ETS.

Los autores del estudio neozelandés explican así el aumento de relaciones sexuales entre adolescentes: "Los jóvenes están expuestos a imágenes sexuales a través de los medios de comunicación. La presión social y de los compañeros puede deberse a que se presenta el sexo como algo atractivo, placentero y propio de adultos, sin las consecuencias negativas ni las responsabilidades que implica". Esta idea manca de la sexualidad resulta perjudicial, como pone de manifiesto otro estudio, publicado en la revista estadounidense Family Planning Perspectives que cita Brody: las chicas que tienen relaciones sexuales a edad temprana suelen sufrir depresión, autoestima baja y una sensación de que su vida no está bajo su dominio. La autora del artículo añade: "Para que no creamos que las chicas que tienen relaciones sexuales actúan así; porque no son capaces de resistirse, en una encuesta de 1992 el 25% de ellas dijeron que su primera experiencia fue 'voluntaria pero no querida'". Brody concluye que "reducir la actividad sexual precoz y peligrosa exige mucho más que información sobre sexualidad y contracepción": es necesario "enseñarles cómo y por qué decir que no". Y menciona algunos programas educativos dirigidos precisamente a eso.

 

Fue difundida la noticia aparecida en el Chicago Tribune (17-XI-98) que a partir de Enero de 1999 en las escuelas públicas de Chicago se introducía un nuevo enfoque en la asignatura de salud pública, para enseñar que la continencia es la mejor manera de remediar las enfermedades de transmisión sexual y los embarazos de adolescentes. Hasta entonces, una ley de Illinois exigía que la abstinencia se enseñara sólo como una opción entre otras igualmente válidas, y que se instruyera a los jóvenes sobre contracepción. A partir de 1999, se optaba por este nuevo enfoque, que se puso en marcha con un singular encuentro entre conocidos atletas y estudiantes de 8.000 colegios, en el que los deportistas explicaron que habían optado por la abstinencia como elemento básico de su estilo de vida.

 

En Estados Unidos, en 1995, un 35% de las escuelas impartía la abstinencia como única opción sexual, según los estudios de dos prestigiosas organizaciones, Kaiser Family Foundation y Alan Guttmacher Institute (32) [32]; incluso, en el resto de los colegios, donde se enseñan métodos anticonceptivos, la castidad aparecía como principal alternativa. Un 95% de los estadounidenses apoya que la castidad sea el eje educativo. Los estudios revelan que a una tercera parte de los adolescentes sólo les enseñan castidad por temor a que hablarles de los métodos anticonceptivos les dé malas ideas. Con esa política se pretende, evitar las enfermedades de transmisión sexual y los embarazos de menores. "El verdadero amor sabe esperar", "Somos vírgenes y estamos orgullosos de serlo", "Simplemente hay que decir no al sexo", son lemas comunes en las aulas. No hay estudios completos de la eficacia de esta política, pero hay indicios de que crece la tendencia a retrasar la actividad sexual. Grupos que promueven la virginidad, como Heritage Foundation, se basan en las cifras de enfermedades sexuales, que afectan a casi ocho millones de jóvenes, y en el porcentaje de embarazos entre adolescentes, que en 1995 era un 15%, y ha bajado tres o cuatro puntos desde que se habla de abstinencia en los colegios.

El Congreso republicano en 1995 dio prioridad a la abstinencia en la educación, de forma que el Congreso destinó 250 millones de dólares (45.000 millones de pesetas) del presupuesto nacional para impartirla en las aulas.

 

En Gran Bretaña se ha revisado, desde 1994, la forma de impartir enseñanza sobre la sexualidad a nivel nacional. El ministro británico de educación John Patten declaró " que la educación sexual se impartirá con un conjunto de valores fundamentales ampliamente compartidos, como:

confianza en uno mismo y disciplina     respeto a la autoridad legítima

sentido de la responsabilidad                  altruismo y necesidad del dominio de sí

dignidad y respeto a uno mismo y a los demás

lealtad y fidelidad                                        capacidad de mirar al futuro

disfrutar del presente y aprender del pasado"

 

Un programa el británico que está dando excelentes resultados. También está dejando en evidencia que algunos profesores  no se consideran cualificados moral o profesionalmente. Ellos mismos son fruto de la revolución sexual de los sesenta, y se encuentran en una situación incómoda al tener que decir a sus alumnos algo que ellos no practicaron. Pero nunca se sabe, muchas veces quien tropieza es el que mejor puede indicar por dónde no se debe ir.

Si un buen profesorado es necesario, también lo son unos gobernantes adecuados. A comienzos de 1994 John Major tuvo que hacer cambios en su gobierno después de que algún ministro tuviera que dimitir al divulgarse sus asuntos extra-matrimoniales. Tales escándalos dejaron la impresión de que algunos gobernantes tienen, en su vida privada, una concepción muy laxa de la moralidad, aunque en público defiendan una versión más estricta. Esto se debe a debilidad, y sobre todo a hipocresía. Pero indica que el retorno a los valores familiares y morales debe empezar por los mismos gobernantes.

 

El Gobierno británico anunció el 16-3-2000, que sus planes son exigir al profesorado que enseñen a sus alumnos la importancia que tienen el matrimonio y las relaciones estables como "pilar fundamental de la sociedad". Según el programa de educación sexual que ha diseñado el Ejecutivo laborista, los maestros instruirán a sus escolares en el valor que tiene el retrasar las relaciones sexuales y advertirán de los riesgos que supone la práctica del sexo a edad muy temprana.

 

El Gobierno británico es imaginativo, y está poniendo sesiones de media hora de llantos de bebé grabadas en cinta: confía que obligando a las escolares a ese tipo de audiciones se frenen los embarazos adolescentes y el consiguiente abandono de la escuela por parte de las menores que son madres. Otra iniciativa disuasoria consiste en hacer que las chicas empujen montones de paquetes de pañales y de leche en polvo, con vistas a que vean lo duro de la tarea que les espera si quedan embarazadas y dan a luz. Estos programa comenzaron a principios del año 2000, y fueron dotado con más de 2.500 millones de pesetas. El Reino Unido tiene el récord en la UE de embarazos de adolescentes: 46.000 de menores de 18 años en 1998, de los que 10.000 corresponden a menores de 16. El programa incluye grupos de discusión para persuadir a los adolescentes de resistir las presiones ambientales que conducen a iniciarse en el sexo a edad temprana.

En Gran Bretaña, a pesar de décadas de feminismo y modernos programas de educación sexual, las chicas todavía se encuentran en dificultades para regular la actividad sexual. Un artículo del "Times" (12/4/00) comentaba un informe del gobierno ( "Listen Up" ), en el que un análisis de la situación de un grupo de jóvenes demostró que la razón principal que está detrás de la decisión de mantener relaciones sexuales en la adolescencia es que no saben decir "no" a las propuestas de sus amigos.

El informe del gobierno, apuntaba que con frecuencia las jóvenes se sienten presionadas a comenzar la actividad sexual antes de estar preparadas para ello.

               

Hay estudios más recientes en Gran Bretaña, que siguen demostrando que la educación sexual centrada en la abstinencia consigue prevenir mejor los embarazos de adolescentes (ACEPRENSA.   Justo Aznar    7/2/2001). La mayoría de los programas desarrollados en Gran Bretaña para prevenir el embarazo de adolescentes, basados exclusivamente en la utilización del preservativo, no han sido tenido éxito. Ante este fracaso, el Dr. Trevor Stammers, en un artículo publicado en el British Medical Journal (BMJ), presenta datos que avalan la utilidad de programas dirigidos a retrasar el inicio de las relaciones sexuales.

No hace falta ser un consumado experto para intuir que el mejor método para reducir los embarazos de adolescentes es retrasar el inicio de las relaciones sexuales, y lo ideal sería no tenerlas hasta alcanzar una situación matrimonial estable. Sin embargo, pocas son las voces de políticos o responsables de la sanidad pública que se atrevan a lanzar tal mensaje a la juventud. Parece poco realista. Una excepción fue, hace unos meses, Tony Blair, primer ministro británico. Pues bien, parece que ahora se presentan datos que apoyan la iniciativa de Blair.

En efecto, en un informe publicado en el British Medical Journal (321; 1520, 2000), el Dr. Trevor Stammers comentaba que “las actuales tendencias en la salud sexual de los adolescentes son causa de preocupación en el Reino Unido”. “Solamente en Inglaterra casi 90.000 adolescentes quedaron embarazadas en 1997 (...) y la mitad de los embarazos terminaron en aborto”.

En relación con las enfermedades de transmisión sexual, el panorama no parece más alentador. “Entre 1995 y 1997 el incremento de la gonorrea en las adolescentes entre 16 y 19 años fue del 45%. La incidencia de clamidia alcanzó el 53% y la de verrugas genitales, el 25%”.

Cree el Dr. Stammers que “la contracepción como piedra angular de la educación sexual de los adolescentes ha fallado manifiestamente”. “Más del 80% de los embarazos no deseados se deben a un fallo de la contracepción”. Si se tiene en cuenta que la mayoría de las campañas de educación sexual orientadas a la prevención de embarazos y contagio de enfermedades de transmisión sexual han estado centradas en promocionar la utilización de preservativos, los datos objetivos de la literatura científica no avalan el éxito de estas campañas. En efecto, “datos de 1975 a 1991 muestran una correlación positiva entre el  incremento del uso de preservativos en la primera relación sexual y los índices más elevados de embarazos en adolescentes”.

La abstinencia tiene sentido. Dice el Dr. Stammers que “no soy el primer doctor en afirmar en el BMJ que la actividad sexual dista mucho de ser apropiada entre los adolescentes más jóvenes”, y da algunas referencias bibliográficas en apoyo de este  aserto. Especialmente interesante es una reciente revisión que “recoge diversos estudios de programas destinados a educar en la abstinencia, que muestran una objetiva reducción en el número de embarazos entre los participantes en los mismos”. “Los no  participantes tenían una probabilidad 15 veces mayor de iniciar relaciones sexuales tempranas que los que habían participado”.

 

De nuevo citaremos estudios y programas realizados en Estados Unidos. Para comprobar cómo el animar a los jóvenes por la abstención  es equivalente a proponerles ser inteligentes, podemos fijarnos en el trabajo de un grupo de investigadores de la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill,(33) [33] que han llegado a la conclusión de que los adolescentes con mayor coeficiente intelectual tienen sus primeras relaciones sexuales más tarde que aquellos con inteligencia media. En el estudio se analizaron datos de 12.000 adolescentes estadounidenses.

Como grupo, los adolescentes más inteligentes tienden también a posponer las actividades sexuales menores, tales como acariciar, besar o hacer manitas, indica el estudio. La doctora Carolyn Halpern, explicaba que un adolescente con un coeficiente intelectual de 100 (considerado el promedio de inteligencia) es entre una vez y media hasta casi cinco veces más propenso a tener relaciones sexuales, en contraste con los adolescentes con índices intelectuales de 120 o 130, en función de su edad y grupo sexual . Según esta investigadora, la relación entre los índices de inteligencia y el refrenarse de realizar el acto sexual es igual en todas las razas estudiadas, pero mucho mayor en las chicas que en los chicos y más frecuente en los adolescentes más mayores. Se supone, comúnmente, que la relación entre las buenas notas y posponer el acto sexual se debe al deseo de los adolescentes de salvaguardar sus objetivos académicos, decía la directora del estudio.

 

La administración Bush adjudicó 80 millones de dólares al año para la educación en la abstinencia. Aunque cualquier fondo para la abstinencia es positivo, la cantidad no es la que se prometió en un principio.

En un discurso de la campaña de 1999, Bush dijo que “quería gastar en programas de abstinencia lo mismo que en programas de contracepción”. Pero los 80 millones no se acercan a los 135 que los programas de contracepción recibieron en 1999. Todo parece indicar que su política está siendo saboteada a través del Departamento para el Gobierno y Presupuesto (OMB).

En Febrero del 2002 Bush se volvía ratificar anunciando una propuesta de 135 millones de dólares para programas de educación para la abstinencia. Bush dijo:  "La abstinencia es la manera más segura y la única completamente efectiva para prevenir los embarazos no deseados y las enfermedades transmitidas sexualmente. Cuando nuestros jóvenes tienen que escoger entre auto-control y auto-destrucción, el gobierno no debe ser neutral. El gobierno no debe asumir que los jóvenes son incapaces de actuar responsablemente. Debemos promover las opciones buenas."

Es lógico que la ayuda del gobierno de Estados Unidos a programas de educación sexual que promueven la abstinencia suscite opiniones encontradas. La Cámara de Representantes votó a favor de un incremento del 49% en la financiación de la educación en la abstinencia, informó el 4 de octubre del 2004 el Washington Times. No es probable que haya una votación en el senado hasta después de las elecciones de noviembre del 2004. Si se aprobara, el aumento daría a los programas de abstinencia, para el 2005, 105 millones de dólares en fondos federales, cantidad superior a los 70,5 millones de dólares del año en curso. Los fondos federales están «teniendo un impacto», afirmaba Leslee Unruh, presidenta de Abstinence Clearinghouse. Declaraba al Washington Times, sin embargo, que aun así la educación en la abstinencia recibe sólo un dólar por cada 12 destinados a los programas que promueven el uso del condón.

 

La Asociación Médica de Texas anunció que apoyará la abstinencia por considerarla "la forma más saludable y efectiva para prevenir el embarazo y las enfermedades de transmisión sexual (ETS) entre los adolescentes solteros".

El periódico Houston Chronicle informó que los médicos reunidos en su asamblea anual debatieron sobre la promoción de la abstinencia.

El Dr. John Gill, un cirujano ortopedista de Dallas y uno de los delegados del grupo, afirmó que "esperamos que la comunidad médica se pronuncie con energía para apoyar a los padres. No tememos tomar una posición sobre conductas riesgosas ante las drogas, el cigarro y el licor. No hay razón para que nos asustemos ante la posibilidad de optar por una posición en este tema".

Durante el debate, otro médico, el Dr. Jan Realini de San Antonio, cuestionó las "evidencias científicas" afirmando que la abstinencia siempre fue "más efectiva" para prevenir los embarazos adolescentes y las ETS.

 

Hasta el Instituto Alan Guttmacher, el brazo de investigación y análisis de la poderosa organización anti-vida International Planned Parenthood Federation (IPPF), publicó un "informe" en Octubre del 2000 en el que reconocía los beneficios de la campaña de abstinencia lanzada en las escuelas de Estados Unidos, pero paradójicamente reclamaba que los temas de sexo explícito retornen a las aulas.

Insólitamente, el estudio reconoce la baja en la tasa de embarazos y abortos entre las adolescentes norteamericanas, producto en buena medida de la reciente campaña de castidad y abstinencia promovida por grupos pro-vida; pero señala sin sustento científico ni estadístico alguno que ésta "podría revertir", debido supuestamente "a la falta de inclusión de estas discusiones sobre la actividad sexual explícita".

La explicación a esta paradoja la daba el P. Matthew Habiger, Presidente de Vida Humana Internacional, la IPPF "es un negocio que lucra con la contracepción, el aborto y la educación sexual. No es negocio para ellos la promoción de la castidad entre los adolescentes y la planificación natural familiar entre los matrimonios. Y parece que el Instituto Alan Guttmacher les está preparando el camino".

 

En Diciembre del 2001 organizaciones de defensa de la vida y movimientos de padres de familia en Estados Unidos celebraron la decisión del Presidente George W. Bush de nombrar como nueva Directora Ejecutiva del Consejo Consultivo para el VIH/SIDA a Patricia Funderburk Ware, una profesional que cree firmemente en el valor de la abstinencia.

El nombramiento de Ware, una experta en programas de abstinencia, rompe la tradición establecida por la anterior administración de nombrar casi exclusivamente a controlistas y varones homosexuales al Consejo que asesora al Presidente en las políticas para combatir el SIDA en el país.

Hasta la fecha, nadie en el Consejo Consultivo consideraba la educación en la abstinencia entre los jóvenes como un medio efectivo para combatir la difusión de la enfermedad.

"La Casa Blanca no pudo hacer una elección mejor que la de Pat Ware para esta posición", señaló Shepherd Smith, Presidente del "Institute on Youth Development", que se dedica a difundir la abstinencia entre los jóvenes escolares. "Ella está muy bien informada en el asunto y además comprende las dinámicas de la política, así como los fundamentos de la medicina y la salud pública," agregó.

Según Michael Schwartz, responsable de relaciones con el gobierno de la organización de madres de familia "Concerned Women for America", Ware es "una firme promotora de la abstinencia sexual" y considera que "no veo que las críticas o la oposición le impidan impulsar aquello que ella firmemente cree que es correcto".

"Creo que (los grupos homosexuales) tendrán que respetar sus opiniones y sus puntos de vista porque habla con un nivel de conocimiento muy superior en el terreno que el que otros tienen en este campo", agrega Schwartz.

 

Según informaba Zenit.org el 12 de Julio del 2003 , se pone de manifiesto cada vez más que la abstinencia, la nueva tendencia en la educación sexual y sus ventajas ganan adeptos. Las Vegas, una ciudad que normalmente no se asocia con la continencia moral, fue el lugar de cita ese año de la National Abstinence Clearinghouse Conference. La conferencia reunió cerca de 750 personas, informó el 29 de junio el Los Angeles Times.

El movimiento de abstinencia ha crecido rápidamente en los últimos años. Hay actualmente más de 1 millón de adolescentes y estudiantes de colegios registrados en la True Love Waits, una de las campañas de abstinencia, afirmaba el Times.

Uno de los participantes, Luis Galdamez, educador de la abstinencia en California, afirmaba que es importante recalcar que cualquiera puede practicar la abstinencia hasta el matrimonio, incluso si uno ya no es virgen. «Es tu cuerpo. Es tu elección», afirmaba Galdamez, que habló en el encuentro. «Eres digno de esperar».

Ese año 2003, la financiación del gobierno federal a los programas de abstinencia pudo alcanzar la cifra record de unos 120 millones de dólares, informaba el 24 de marzo el Washington Times. «Es más alta que nunca», afirmaba el analista de la Heritage Foundation, Robert Rector. La meta, afirmaba, queda en al menos 135 millones de dólares al año, con lo que la financiación de la abstinencia estaría a la par del gasto en educación anticonceptiva.

«La educación en la abstinencia tiene mucho valor al promover una alternativa viable a la actividad sexual», y puede reducir los riesgos de embarazo imprevisto, enfermedades de transmisión sexual y las familias uniparentales, afirmaba el senador de Estados Unidos Arlen Specter, un republicano de Pennsylvania.

 
Se han citado buenos programas de educación sexual en Estados Unidos, en Gran Bretaña y en España. Otros países se suman. En Chile, un grupo está organizando talleres para adolescentes sobre temas que implican la salud sexual, informaba el 2 de abril el periódico El Mercurio. El grupo Fundación Chile Unido intenta reducir el índice de embarazos entre los 15 y 19 años, que ha aumentado en los últimos años. El programa cubre una amplia variedad de temas, desde explicar las etapas del desarrollo físico y psicológico, y consolidar la autoestima, hasta la promoción de la abstinencia.

 
No hay que pensar que hablar de la abstinencia es utópico, los datos son favorables. Un informe publicado en abril del 2003 por la Heritage Foundation proporcionaba abundante información sobre los beneficios de la abstinencia. El estudio, «Abstinence Until Marriage: The Best Message for Teens» (Abstinencia hasta el Matrimonio: el Mejor Mensaje para los Adolescentes), explicaba las consecuencias negativas de una actividad sexual precoz. Las madres adolescentes no casadas tienden a vivir en pobreza y depender de la asistencia social, y sólo el 50% de ellas pueden terminar la secundaria mientras son adolescentes o jóvenes. Además, es más probable que los niños nacidos de madres adolescentes tengan peores notas, dejen el colegio sin graduarse, sufran abusos o no se les cuide, tengan un hijo como adolescentes no casados, y se vuelvan delincuentes.

La Heritage Foundation también destacaba el alto riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual (ETS). Cada año 3 millones de adolescentes – el 25% de los adolescentes sexualmente activos- se infectan con una ETS. El informe explicaba que, si no se tratan, estas enfermedades pueden llevar a la enfermedad inflamatoria pélvica, a la infertilidad y al embarazo ectópico. Los estudios también han demostrado que más de 15% de las mujeres adolescentes sexualmente activas están infectadas con el papilomavirus humano (HPV), un virus incurable presente en casi todos los cánceres cervicales.

El estudio criticaba muchos de los programas en uso de educación sexual de adolescentes. La mayoría de las escuelas enseñan programas de «sexo seguro» que normalmente se limitan a proporcionar información sobre la sexualidad, dejando que los adolescentes tomen sus propias decisiones. En estos cursos, se menosprecia la abstinencia y se anima a la actividad sexual y al uso del condón, observaba la Heritage Foundation. Un informe del 2002 del Physicians Consortium, que investigó los programas sexuales comprensivos de los Centros para el Control de Enfermedades, reveló que la abstinencia apenas se mencionan.

 

Los efectos positivos de retrasar la actividad sexual vuelven a ser defendidos de forma contundente en estudios publicados por la Heritage Foundation, con sede en Washington. El 21 de septiembre del 2004, la organización publicaba un informe titulado: «Teens Who Make Virginity Pledges Have Substantially Improved Life Outcomes» (Los Adolescentes que hacen Promesa de Virginidad mejoran sustancialmente sus Salidas en la Vida).

El informe proporciona evidencias sustanciales que demuestran que los adolescentes que se comprometen públicamente a refrenar su actividad sexual tienen menos probabilidades de embarazos adolescentes. Y probablemente tengan menos parejas sexuales.

El estudio citaba datos del National Longitudinal Study of Adolescent Health, financiado por el gobierno, que muestran que el comportamiento de los adolescentes que hacen un compromiso por la virginidad es significativamente diferente del de aquellos que no han hecho tal compromiso. Las adolescentes que han hecho dicho compromiso sufren un tercio menos de embarazos antes de los 18 años.

El informe de Heritage también observaba que casi dos tercios de los adolescentes que no han hecho promesa de virginidad son sexualmente activos antes de los 18 años. Por contraste, sólo el 30% de los adolescentes que se conoce que han hecho dicha promesa son sexualmente activos antes de los 18 años.

Aunque quienes hacen un compromiso por la castidad pueden romper ocasionalmente dicho compromiso, el informe observa que el retrasar el comienzo de la actividad sexual tiene algunos efectos positivos. Uno es reducir el número de compañeros sexuales a la mitad. Las encuestas citadas en el informe muestran que los beneficios duran hasta la edad adulta. Por ejemplo, las mujeres que eran sexualmente activas en la temprana adolescencia son menos propensas a tener matrimonios estables a sus 30 años, si se compara con las mujeres que esperaron.

Otra ventaja es la reducción del número de hijos nacidos fuera del matrimonio. El informe observa que es siete veces más probable que los niños nacidos y crecidos fuera del matrimonio vivan en la pobreza, en comparación con aquellos nacidos y crecidos en familias casadas. Asimismo, son más propensos a ciertos problemas sociales, que van desde el crimen a las dificultades emocionales.

Las adolescentes que hacen la promesa de refrenar su actividad sexual tienen sustancialmente menos probabilidades de dar a luz en sus años adolescentes o en sus primeros veinte. A la edad de 18 años, 1,8% de quienes han hecho la promesa en firme han dado a luz, en comparación con el 3,8% de las que no han hecho dicha promesa.

«Desgraciadamente», observa el estudio, «los adolescentes de hoy viven en una cultura popular saturada de sexo que celebra el sexo a edad temprana». Las instituciones sociales que enseñan los valores de la abstinencia pueden jugar un papel importante a la hora de ayudar a los adolescentes ante la presión de los medios y de sus compañeros, concluye el informe.

 

Otro informe publicado por la Heritage Foundation ayuda a explicar porqué los programas de abstinencia pueden ayudar a cambiar el comportamiento de los adolescentes. El estudio «Educación en la Comprensión del Sexo vs. Abstinencia Auténtica: Un Estudio de Currículums en Competencia» fue publicado el 10 de agosto del 2004. Explicaba que en el pasado había dos posiciones básicas ante la educación sexual. Estaba la posición del «sexo seguro», que anima a los adolescentes a usar anticonceptivos, especialmente condones; y la educación en la abstinencia, que se enfoca en retrasar el comienzo de la actividad sexual.


Un artículo, publicado en abril en la revista Adolescent and Family Health, presentaba evidencias de los resultados positivos de los programas de abstinencia. El artículo «Análisis de la Causas del Declive en los Nacimientos Extramaritales y en los Índices de Embarazo entre los Adolescentes desde 1991 a 1995», concluía que el aumento de la abstinencia sexual ha jugado «un importante papel» en la reducción de los índices de embarazos adolescentes. El artículo también observaba que los estudios empíricos están empezando a revelar la efectividad de la postura de abstinencia en la educación sexual.

 
Una encuesta llevada a cabo a principios del 2004 revelaba que los padres querrían que se diera más atención a la abstinencia, informó el 13 de febrero el New York Times. Los resultados de la encuesta fueron hechos públicos por algunas organizaciones, entre las cuales están Christian Coalition of America, Focus on the Family, Concerned Women of America y la National Abstinence Clearinghouse.

 Mientras que muchos padres están a favor de que las escuelas enseñen los fundamentos básicos de la educación sexual, desaprueban la dirección más explícita que se usa en las clases de educación sexual. «Cuando preguntas a los padres de una forma vaga y eufemística sobre la educación sexual comprensiva, responderán de una forma», afirmaba Peter Brandt, director de encuestas de Focus on the Family, una de las organizaciones que respaldaron la encuesta. «Sin embargo, si avanzamos más en términos de lo que realmente se enseña a los niños, los padres se oponen más».

 

 

Programas con éxito demostrado, son los desarrollados en Uganda. Uganda es noticia por la reducción en las infecciones del VIH entre 1992 y 2002, período en el que se ha pasado de una tasa del 26 por ciento a un 8. Es el resultado más visible de un programa de educación para la vida diseñado por la Iglesia en el país africano, un trabajo basado en la abstinencia y la fidelidad en el marco de una promoción global de cambios de conducta. La iniciativa, promovida por la Escuela Católica de Discipulado y Evangelización San Felipe y llevada a cabo por el Movimiento Juventud Viva, tiene como pilares hacer opciones de vida bien fundamentadas” y “proponer valores para el bien vivir. Esta acción, además, se ha extendido recientemente a otros países africanos azotados por la pandemia, como Tanzania, Kenia, Sudáfrica, Zambia y Zimbabwe.


A través de talleres dirigidos a jóvenes, el programa parte de una serie de convicciones que sus promotores clasifican así: “Los individuos y las sociedades tienen la capacidad inherente para cambiar actitudes y comportamientos, la abstinencia y la fidelidad son los mejores métodos de prevención a la hora de luchar contra el SIDA, los cambios de conducta son la estrategia esencial para vencer la pandemia y todo es posible apoyados en la fuerza del Espíritu”. Toda esta información se recogió en la edición de enero-febrero del 2005 del boletín FAMILIA MARIANHILL, editado por los Misioneros de Marianhill, que desarrollan su actividad misionera en Uganda y otras zonas del continente.


Según la publicación, el programa Educación para la vida: un proceso para el cambio de conducta “se ha convertido en el instrumento más eficaz a la hora de prevenir el SIDA” tanto en parroquias como en misiones y entidades diversas de la archidiócesis de Bulawayo (Zimbawe). Con el objetivo de reducir el SIDA entre la juventud, sus destinatarios son los ciudadanos que tienen entre 11 y 30 años de edad. “Los que trabajan e la escuela San Felipe están convencidos de que promover un cambio de conducta en el comportamiento de los jóvenes es la estrategia correcta de cara a vencer esta pandemia”, explica la revista.


El proyecto “para la esperanza”, como lo define FAMILIA MARIANHILL, parte de la idea de que la información sobre la enfermedad no es suficiente para que se produzca un cambio entre la juventud. Por ello, la metodología “involucra desde el principio a los propios jóvenes en el desarrollo del programa, intentando que sean ellos mismos los que descubran o redescubran su propia identidad, sus metas, los valores y las exigencias morales”. En la misma línea, la publicación subraya que “poco a poco se les va capacitando para que se fijen de manera refleja en su manera de vivir la sexualidad y vean qué aspectos de esa vivencia deben ser modificados”.


Las sesiones que se organizan como talleres plantean a los participantes preguntas “sobre sus vidas y maneras de vivir, capacitándoles para hacer opciones de vida bien fundamentadas”. De esta forma, los jóvenes “van comprendiendo las claves del comportamiento humano y la necesidad de un cambio de conducta, si así fuera necesario”. En definitiva, se ayuda al individuo a saber y aceptar que un cambio de conducta es posible, que uno mismo puede prevenir el contagio de la infección. “El comportamiento de cada uno hará luego que la sociedad sea buena o mala. Cada uno puede contribuir positivamente a la construcción de una sociedad mejor”, explica la publicación. La Escuela Católica San Felipe ha realizado hasta ahora 35 talleres de 4 días de duración en los que han participado 3.000 jóvenes.


INICIO


REFERENCIAS :

 

(1) Diario El Mundo  15-4-2000. “El SIDA : una plaga de Africa y de todo el mundo”  Nadine Gordimer,  escritora, ganó el premio Nobel en 1991. Ejerce como embajadora honoraria del proyecto Carrera contra la  Pobreza del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas.

 

(2) Kasun J. The War Against Population. San Francisco CA: Ignatius Press,1988.

(3) RogersJL, Boruch RF, Stoms GB, et al. Impact of the Minnesota Prenatal Notification Law on Abortion and Birth.  Am J Public Health 1991;81:294-298 .

(4) Newman HH. Does Sex Education in School Help of Hurt? Medical Economics 1992; May 24:35-37.

(5) Arsiglio W, Mott F. The Impact of Sexual Activity, Contraceptive Use and Premarital Pregnancy Among  Teenagers.  Fam Plann Perpect 1986;18:151-161.

(6) Dawson DA, The Effects of Sex Education on Adolescent Behavior. Fam Plann Perpect 1986;18:162-170.

(7) Washington Times 3-8-91.

(8) USA Today 5-19-92.

(9) Strunin L. Hingsos R. Acquired Immunodeficiency Syndrome and Adolescents: Knowledge, Beliefs, Attitudes and Behaviors. Pediatrics 1987; 79: 825-828.

(10) Kegeles SM, Adler NE, Irwin ChE. Sexually Active Adolescents and Preservativos: Changes over one Year  Knowledge, Attitudes and Use. Am J, Public Health 1988; 78: 460-461.

(11) Stout JW, Rivara FP. Schools ans Sex Education: Does it Work? Pediatrics 1989; 83: 375-379.

(12) Goodman E, Cohall AT. Acquired Immunodeficiency Syndrome and Adolescents: Knowledge, Attitudes,   Beliefs, and Behaviors in a New York City Adolescent Minoriyy Population. Pediatrics 1989; 36-42.

(13) Kann L, Anderson JE, Holzman D, et al. VIH Knowledge, Belifs, and Behaviors among High School Students  in the United States: Results from a National Survey. J School Health 1991; 61:397-401.

(14) Millstein SG, Irwin ChE, Adler NE, et al. Health Risk Behaviors and Health Concerns Among Young  Adolescents.  Pediatrics 1992; 89: 422-428.

(15) Stiffman AR, Earl SF, Dore P, et al. Changes in Adquired Immunodeficiency Syndrome-Related Risk Behavior  After Adolescence: Relationships to Knowledge and Experience Concerning Human Immunodeficiency Virus  Infectión.  Pediatrics 1992; 89:950-956.

(16) Gillmore MR, Butler SS, Lohr MJ, et al. Substance Use and other Factors Associated with Risky Sexual  Behavior  Among Pregnant Adolescets. Fam. Plann Perpect 1992; 24: 225-268 .

(17) Digest. Teenage Sex and Other Risky Acts. Fam Plann Perpect 1993; 25:3.)

(18) Margarita Delgado  Departamento de Demografia.  Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

(19) Diario ABC 12-2-2000  Sección Opinión

(20) Diario ABC 30-11-2002

(21) Thibon, G., "La devaluación del sexo", art. aparecido en Telva

(22) Col. Testimonios, Rialp, 1990.

(23) The Journal of Infectious Diseases, vol.158 n.2 VIII-1988 p275-280.

(24) Kirby D. Barth RP, Leland N et al. Reducing the Risk. Fam Plann Perpect 1991;23:253-263.

(25) Howard M. McCabe JB, Halping Teenagers postpone sexual involvement. Fam Plann Perpect 1990;22:21-26.

(26) Community of Caring. Joseph P Kennedy Jr.Fnd.1350 NY Av. Washington DC 20005,

(27) Teen Aid. Me, My World and my Future. N 1330 Calispel, Spokane WA 99201

(28) Sex Respect. Project Respect. PO Box 97 Golf IL 60029

(29) Teen Choice. 6201 Leesburg Pike, Falls Church VA 22044

(30) Free Teens. 7 Park Av. Westwood NJ 07675

(31) Funderburk Patricia, (former)Director of the Office of Adolescent Pregnancy Programs in the USA."Abstinence Educaction and Public Policy".Teaching Abstinence in the Public Schools. Jacob Javits Convention Center  New  York,  NY. September 19,1992.Ms Funderburk is presently Director of Educacional Services, Americans  for a Sound  AIDS  Policy

(32) El País  30-12-1999

(33) Journal of Adolescent Health  Febrero-2000

 

 

 

 



[1] Diario El Mundo  15-4-2000. “El SIDA : una plaga de Africa y de todo el mundo”  Nadine Gordimer,  escritora, ganó el premio Nobel en 1991. Ejerce como embajadora honoraria del proyecto Carrera contra la  Pobreza del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas.

[2].Kasun J. The War Against Population. San Francisco CA: Ignatius Press,1988.

[3] RogersJL, Boruch RF, Stoms GB, et al. Impact of the Minnesota Prenatal Notification Law on Abortion and Birth.  Am J Public Health 1991;81:294-298 .

[4] Newman HH. Does Sex Education in School Help of Hurt? Medical Economics 1992; May 24:35-37.

[5].Marsiglio W, Mott F. The Impact of Sexual Activity, Contraceptive Use and Premarital Pregnancy Among  Teenagers.  Fam Plann Perpect 1986;18:151-161.

[6] Dawson DA, The Effects of Sex Education on Adolescent Behavior. Fam Plann Perpect 1986;18:162-170.

[7] Washington Times 3-8-91.

[8] USA Today 5-19-92.

[9].Strunin L. Hingsos R. Acquired Immunodeficiency Syndrome and Adolescents: Knowledge, Beliefs, Attitudes and Behaviors. Pediatrics 1987; 79: 825-828.

[10] Kegeles SM, Adler NE, Irwin ChE. Sexually Active Adolescents and Preservativos: Changes over one Year  Knowledge, Attitudes and Use. Am J, Public Health 1988; 78: 460-461.

[11]  Stout JW, Rivara FP. Schools ans Sex Education: Does it Work? Pediatrics 1989; 83: 375-379.

[12] Goodman E, Cohall AT. Acquired Immunodeficiency Syndrome and Adolescents: Knowledge, Attitudes,   Beliefs, and Behaviors in a New York City Adolescent Minoriyy Population. Pediatrics 1989; 36-42.

[13] Kann L, Anderson JE, Holzman D, et al. VIH Knowledge, Belifs, and Behaviors among High School Students  in the United States: Results from a National Survey. J School Health 1991; 61:397-401.

[14] Millstein SG, Irwin ChE, Adler NE, et al. Health Risk Behaviors and Health Concerns Among Young  Adolescents.  Pediatrics 1992; 89: 422-428.

[15].Stiffman AR, Earl SF, Dore P, et al. Changes in Adquired Immunodeficiency Syndrome-Related Risk Behavior  After Adolescence: Relationships to Knowledge and Experience Concerning Human Immunodeficiency Virus  Infectión.  Pediatrics 1992; 89:950-956.

[16] Gillmore MR, Butler SS, Lohr MJ, et al. Substance Use and other Factors Associated with Risky Sexual  Behavior  Among Pregnant Adolescets. Fam. Plann Perpect 1992; 24: 225-268 .

[17] Digest. Teenage Sex and Other Risky Acts. Fam Plann Perpect 1993; 25:3.)

[18] Margarita Delgado  Departamento de Demografia.  Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

[19] Diario ABC 12-2-2000  Sección Opinión

[20] Diario ABC 30-11-2002

[21] Thibon, G., "La devaluación del sexo", art. aparecido en Telva

[22] Col. Testimonios, Rialp, 1990.

[23] The Journal of Infectious Diseases, vol.158 n.2 VIII-1988 p275-280.

[24] Kirby D. Barth RP, Leland N et al. Reducing the Risk. Fam Plann Perpect 1991;23:253-263.

[25] Howard M. McCabe JB, Halping Teenagers postpone sexual involvement. Fam Plann Perpect 1990;22:21-26.

[26] Community of Caring. Joseph P Kennedy Jr.Fnd.1350 NY Av. Washington DC 20005,

[27] Teen Aid. Me, My World and my Future. N 1330 Calispel, Spokane WA 99201

[28] Sex Respect. Project Respect. PO Box 97 Golf IL 60029

[29] Teen Choice. 6201 Leesburg Pike, Falls Church VA 22044

[30] Free Teens. 7 Park Av. Westwood NJ 07675

[31] Funderburk Patricia, (former)Director of the Office of Adolescent Pregnancy Programs in the USA."Abstinence Educaction and Public Policy".Teaching Abstinence in the Public Schools. Jacob Javits Convention Center  New  York,  NY. September 19,1992.Ms Funderburk is presently Director of Educacional Services, Americans  for a Sound  AIDS  Policy

[32] El País  30-12-1999

[33] Journal of Adolescent Health  Febrero-2000