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Inútil 3. Ingrato 4. Incómodo Si
tanto se ha hablado del condón, si tantas campañas se han hecho, ¿cuál es el
problema?, ¿por qué sigue el SIDA transmitiéndose?, ¿por qué preocuparse? Pues
porque se comprueba que esa no es la solución. En la sicología
masculina hay un rechazo inconsciente a reducir la sensibilidad, y además en
plenos momentos de pasión "parar" para ponérselo, aunque se esté totalmente
concienciado, muchas veces no se hace. Pasa como con el coitus
interruptus, que es un método no aprobado por Parecen
descubrirse intereses políticos en las campañas sanitarias contra el SIDA,
manipulando la verdad y engañando a los enfermos: la verdad no está en los
condones, ni en las jeringas desinfectadas. Estas son mentiras, mentiras a
veces pronunciadas por motivos políticos por parte de los responsables, y sin
embargo al ciudadano se le oculta que a los enfermos de SIDA les espera la
muerte, y muchos de ellos morirán en la miseria, en el abandono, cubiertos de
heridas, tal vez enloquecidos. Entre
drogadictos.- En
muchos ambientes propensos al contagio, la recomendación del condón es desoída.
En una reunión celebrada en Bethesda hace años, (Maryland, EE.UU.), sobre las
mujeres y el SIDA, se señaló que la población femenina de los barrios míseros
de la ciudad, conocían bien el SIDA y su contagio, y no por eso modificaban su
comportamiento. Más del 90% de las drogadictas consultadas en New Jersey sabían que el SIDA
puede transmitirse utilizando la misma aguja con otros drogados, y más del 80%
estaban enteradas del contagio sexual , y sin embargo, seguían compartiendo sus
agujas y manteniendo relaciones sexuales como siempre, pues si hablaban de
condón, el otro se negaba. Lo
mismo revelaba la revista JANO, cuando hay conductas de riesgo... ,no se escuchan recomendación de condones, según los
datos de diversos estudios. Un editorial de ésta revista decía: "Hay
que situarse en el ambiente en el que suelen vivir frecuentemente esas
personas. Para un drogadicto que esté viendo morir a su alrededor a sus amigos
y conocidos por sobredosis, hepatitis-B u otras infecciones, enfermar de SIDA
es un riesgo más que no le lleva a cambiar de conducta. En el ambiente de
miseria física, mental y moral en que se mueven tiene poca trascendencia que
exista una posibilidad más de defunción". (75) Otro
estudio: “El conocimiento sobre el SIDA… y su prevención no estaba asociado
con ningún cambio en el comportamiento de riesgo.” (Fuente: A. Stiffman,
Ph.D., Pediatrics, May 1992) Entre la prostitución.- En la
revista Área+ de Junio de 1997 se dice que las que "las prostitutas,
después de mucho insistir, suelen usar los condones con sus clientes, si estos
no insisten en lo contrario, pero lo más normal es que no lo hagan con su
pareja porque es una forma de diferenciar el sexo por dinero del sexo por amor.
El tema del condón es uno de los temas más difíciles" (76). En esta misma revista Rafael Manzanera reconoce
que en el tema de los condones "nos hemos equivocado, porque hemos
pretendido hacer unas campañas de prevención a partir de nuestros propios
presupuestos ideológicos, intelectuales y culturales, que no tienen nada que
ver con los de las personas que viven a diario sobre una cornisa a una altura
de siete pisos. Y la realidad nos dice que los nuevos casos de SIDA son
principalmente de componente heterosexual, muy vinculadas a parejas UDPV" (77). Francisco
Parras, ex-director del Plan Nacional sobre el SIDA, declaró en Marzo de 1999 (78) que "le apena
que exista todavía gente que tiene contactos con profesionales del sexo
masculino o femenino, y se niegan a utilizar el preservativo". Qué
sensible es, no le apena que haya prostitución, le apena que no sean buenas profesionales como llama
él. Unos
estudios tras otros están demostrando la inutilidad del condón para parar el
SIDA. Otro, aparecido en el periódico Le Monde, 15-VI-95 publicado por Imprevisto.- En los
jóvenes los fallos son más frecuentes, por muy bien que se les intente enseñar
a utilizar los condones, porque hay aspectos de la sexualidad en menores, tales
como la improvisación, que son difícilmente modificables. No es una cuestión de
falta de información. La eficacia no depende de saber utilizar o de tener
accesibilidad. En la segunda encuesta Schering de
sexualidad y anticoncepción en la juventud española 2005, entre chicos y chicas
que no habían utilizado el condón en su ultima relación sexual, el 64,8 % de
los chicos, y en el 73 % de las chicas, afirmaban que omitieron su uso por “lo
imprevisto de la relación”. Es también interesante hacer constar que el 29,5%
de los chicos y el 18% de chicas que no usaron condón dieron como razón “el
estado de euforia” (alcohol, etc) Las
encuestas que aportaba Sanidad en Julio de 1999 en la presentación de la
campaña de aquellas fechas, señalaban que más de la mitad de los jóvenes
españoles entre 15 y 19 años mantenían relaciones sexuales con parejas
ocasionales. De ellos, el 30 % de
los varones y el 41 % de las mujeres
no usaron condón. En
Yaundé, Camerún, en 1993, se celebró En África
la moralina del condón es desoída por muchos. Así lo reconoce María Francisca
Basarán de Médicos sin Fronteras :"Introducir
los preservativos en las relaciones sexuales en África es culturalmente muy
difícil, y no se trata primordialmente de una cuestión religiosa o moral"
(79). En la
conferencia mundial sobre el SIDA de Vancouver, en 1996, se reconocía que es
una paradoja que mientras los investigadores acaban sabiendo casi todo del SIDA
y logren terapias más eficaces contra el VIH, los mensajes preventivos no
"calen" en la gente, y menos en las que mantienen prácticas de
riesgo. En los países anglosajones, puede que subsista el moderno imperativo
ético de la autodeterminación y de responsabilidad personal, que obliga a
responsabilizarse totalmente de las consecuencias de los propios actos, lo que
aconseja evitar situaciones de riesgo. Sin embargo, casi en el resto del mundo,
por ejemplo los países mediterráneos aflora un cierto neofatalismo. No se piensa en las consecuencias de los
actos, quizá porque se piensa que lo que sea, sonará. De ahí, que se vive al día ... : se comparten jeringuillas usadas, se aceptan
parejas ocasionales sin cuestionar su historial, y se mantiene a los jóvenes
entretenidos con la explosiva mezcla sexual de ignorancia y permisividad. Así
se logra que quien caiga víctima de la enfermedad parezca que fue por la
fatalidad supersticiosa, por voluntad divina o porque quizá lo merezca. Según
informaba Durante
un congreso de Medicina Tropical y Salud Internacional que se celebró en Sitges.(Enero 2000) (81), se hizo
público un estudio que informa que el 50% de los viajeros a "paraísos
sexuales" no usa condón. El estudio, realizado en el Hospital Clínico de
Barcelona a partir de mil historias clínicas de viajeros que hicieron alguna
consulta en la unidad de medicina tropical, señala que uno de cada cinco
viajeros mantuvo relaciones sexuales durante el viaje con parejas no
habituales, la mayor parte personas autóctonas del país visitado. El estudio,
con el que se quiso conocer el grado de protección de los viajeros para evitar
enfermedades de transmisión sexual y comprobar si alguno de ellos contrajo una
de estas enfermedades, señala que únicamente el 47 por ciento de los hombres y
el 60 por ciento de las mujeres utilizaron el condón. Por lo que respecta a los
contagios, en 9 viajeros se diagnosticaron enfermedades asociadas a las
relaciones sexuales: tres seroconversiones en
viajeros a India, Brasil e Indonesia, un caso de pediculus
pubis, 4 casos de escabiosis en personas que visitaron Cuba, Guinea Ecuatorial
y Sudáfrica, y un caso de vulvovaginitos contraído en
Senegal. Según el Departamento de Defensa de
los EE.UU., el ejército estadounidense es el que tiene
mayor índice de enfermedades de transmisión sexual (ETS) de los países
desarrollados. Cada año se producen en el mundo 333 millones de contagios de
este tipo de enfermedades, de los que 15,3 millones corresponden a Estados
Unidos. La población militar es la de mayor incidencia, con entre dos y cinco
veces más riesgo de contraerlas, cifra que se eleva a 50 veces más en caso de
conflicto La cuestión les preocupa
especialmente porque las ETS son cada vez más virulentas y resistentes a los
fármacos y, además, provocan lesiones que facilitan el contagio del SIDA. Por
eso, se ha sabido (82) que van a adoptar
medidas, y estas no pueden ser nunca impopulares, por lo tanto, a lo de
siempre, promocionar entre los soldados los condones. Pero no esperan demasiado
de esta medida porque, según Bill Calbert,
presidente del Comité de Prevención de ETS, del Departamento de Defensa de los EE.UU, sus soldados saben perfectamente cómo se transmite
el SIDA y, sin embargo, sólo el 42% de los encuestados utilizaron el condón en
el último contacto sexual: "Parece haber una clara desconexión entre lo
que saben y lo que hacen", añadió Calbert,
quien explicó que el programa de ayuda que van a poner en marcha incluye
también orientación sobre abstinencia y relaciones monógamas, algo es algo. Según
un estudio realizado por el Hospital Clínico de Barcelona a mediados del 2001,
un 46,3% de los viajeros españoles que mantienen relaciones sexuales
ocasionales durante sus viajes al extranjero no utilizan condón. Según esta
investigación, el viajero minimiza el riesgo de contraer una enfermedad sexual
cuando llega a otro país. El trabajo revelaba también que América
Central es el destino donde los viajeros mantienen más relaciones sexuales
ocasionales de riesgo. El estudio advertía de que "dada la rapidez con la
que se viaja ahora, un
paciente infectado puede retornar a su país sin síntomas y
reprender sus contactos sexuales en España, lo que disemina la enfermedad" Pocos días antes de celebrarse en
Barcelona Según el informe de Naciones Unidas, En «VIH/sida, Concienciación y
Conducta», El informe llega a afirmar que, a
pesar de la conocida expansión del sida y el fácil acceso a los preservativos,
«sólo un pequeño porcentaje de encuestados empezaron a usar preservativos para
evitar la transmisión del VIH. Menos del 8% de mujeres de todos los países
estudiados indicaron que habían cambiado su conducta usando preservativos.
Entre las mujeres casadas, el porcentaje era especialmente bajo». El informe afirma que la mayoría de
las mujeres desean hijos y por ello no quieren usar profilácticos que también
actúan como contraceptivos. El informe indica que «en un número de países de
África occidental y central, la dificultad de promover el uso de condones
reside en el hecho de que la gran mayoría de las mujeres que son sexualmente
activas desean quedarse embarazadas; por lo tanto, no es probable que recurran
a usar el preservativo». El informe indica que el único
cambio de conducta significativo ha sido hacia más relaciones monógamas. El
informe explica que «entre aquellos encuestados, tanto hombres como mujeres,
que cambiaron su conducta, el cambio más frecuentemente citado tenía que ver
con la reducción de la actividad sexual a la relación con una persona». El estudio también concluye que «en
varios países, un número significativo de hombres informaron de que habían
interrumpido los contactos sexuales con prostitutas para evitar quedar
infectados». La mayoría de los neoyorquinos que
tienen más de un amante ignoran si tienen sida y un 42 por ciento de ellos no
utilizó preservativo durante su última relación sexual, según una investigación
de la municipalidad (83). Solamente un 58 por
ciento de las personas que mantuvieron relaciones sexuales con tres o más
personas en el curso del último año usó preservativos, precisa el informe,
titulado Sexo en la ciudad: necesidad de
más exámenes para detectar el Sida, y elaborado por el departamento
de Salud de la ciudad de Nueva York. Dos tercios de las personas
consideradas de alto riesgo (homosexuales entre otras) admiten que últimamente
no se hicieron el análisis de detección. "A pesar de que la mayoría de
los neoyorquinos tiene relaciones sexuales totalmente seguras, no es el caso de
todo el mundo", destacó en un comunicado el comisario de Salud de la
ciudad, Thomas Frieden. Por ello, señala que "el
Sida puede ser evitado, pero demasiada gente no toma las medidas básicas para
protegerse y proteger a sus parejas". La investigación de la municipalidad
se realizó por teléfono entre 10.000 neoyorquinos. El departamento de Salud
estima que más de 100.000 neoyorquinos tienen sida, de los cuales 25.000 lo
ignoran. El Sida es la principal causa de mortalidad entre los neoyorquinos de
entre 25 y 44 años. Este es
uno de tantos ejemplos que revelan que a pesar de las campañas mencionadas en
sociedades con alto consumo de información, un gran número de personas son
indiferentes a ellas. ¿Cuál es la razón de esta paradoja?
Ahora pasamos a analizar
la cuestión de lo inútil de los condones en sectores de población ;
para empezar, en la relaciones sexuales entre jóvenes. Un estudio publicado en
el New England Journal of Medicine en Septiembre
del 2006, demuestra el fracaso de la estrategia para la promoción del uso de
preservativos en los jóvenes. Según el analista Dale O'Leary
del sitio web thefacts.org, el estudio titulado
"Uso de preservativo y riesgo en mujeres jóvenes de adquirir el virus genital
del papiloma humano (VPH)" dio como resultado que 25 por ciento de las 82
jóvenes que participaron de la investigación utilizaron el preservativo todas
las veces que tuvieron relaciones en el lapso de un año y el 37,8 por ciento de
ellas se infectó con VPH. "Si estas muchachas
universitarias escogidas con cuidado para demostrar la eficacia de la
estrategia que promueve el preservativo, tuvieron esa tasa de infección, todas
las que participaron estuvieron expuestas", precisa O'Leary.
"el hecho es que aquellos que comienzan utilizando un preservativo
finalmente lo dejan. La actividad sexual se vuelve un hábito pero el uso del
preservativo no. Con el tiempo lo 'olvidan'". En España, Otros
estudios publicados son más antiguos, pero en realidad es que lo jóvenes no
cambian. Una de las primeras razones que resulta ser un serio obstáculo para
que los jóvenes usen condón es que sus relaciones sexuales tienen lugar a raíz
de un impulso repentino. La todopoderosa Planned Parenthood Federation, asociación
estadounidense que tiene como fin la difusión de métodos anticonceptivos por
todo el mundo, reconoció que el 83% de los jóvenes entre 14 y 15 años que
habían tenido una relación sexual, declaró que ésta fue inesperada.(84) Las
primeras campañas de prevención del SIDA en los jóvenes tuvieron lugar en
Estados Unidos, y la evaluación de aquellas campañas pudieron
haber servido bien a otros países, para no cometer los mismos errores. El American Journal of Public Health
de Estados Unidos, publicó en 1988 los resultados de dos estudios sobre la
puesta en práctica de los "consejos" de "sexo seguro"
(eufemismo para indicar el uso del condón) dado hasta entonces a los jóvenes
para controlar el SIDA. En un sondeo realizado por investigadores de James Watkins, presidente entonces, de Otros
estudios valoran los resultados de las polémicas campañas que tanto se han
hecho en Estados Unidos para evitar los embarazos de adolescentes. ¿Se ha acabado
con el problema?, los estudios muestran que no. El Dr. Kirby
escribió en Family Planing
Perpectives que en estudios controlados
realizados en dispensarios de escuelas, no se había obtenido cambios a pesar de
la promoción del condón como contraceptivo. Las razones de los jóvenes eran que
"no esperaban tener relaciones sexuales" o que " no
pensaba que pudiera quedar embarazada". (85)(86) En esa
misma línea, Anderson encontró que el empleo
inadecuado, o el no empleo del condón afectaba al 65%
de los chicos a quienes se había hablado del SIDA, y al 66% de aquellos a los
que nunca se había hablado. (87) Otro
estudio (88) revela que, el 85-95%
de los jóvenes activos sexualmente los usan inconsistentemente, y 50% de los
que los usan lo hacen incorrectamente. Se
pueden citar aquí otros estudios similares que coinciden todos en que el olvido
o el mal uso, es lo corriente y más, si la promiscuidad, la droga o el alcohol
están de por medio. Estos otros estudios se juntan en la cita. (89) .
Varias declaraciones de expertos en el sida y su prevención son las que recogen
en la cita (90) . Otros hechos hablan por si
mismos (91) Un estudio más reciente. Según los
resultados de una investigación publicados por la revista médica "Family Practice" en su
edición número 20 de 2003, más de la mitad de los estudiantes de medicina no
practican el llamado "sexo seguro" –uso de preservativos- en sus
encuentros sexuales casuales. Que el "sexo seguro" es un mito en el
que no creen ni siquiera los estudiantes de medicina ha sido demostrado por un
revelador estudio publicado por la revista médica inglesa. El estudio deseaba investigar los
hábitos de jóvenes con una educación superior al promedio –universitarios de
Medicina-, para conocer el grado de reactividad de la juventud inglesa a las
campañas a favor del uso del preservativo.
Según los resultados,
"el uso del preservativo durante encuentros sexuales de alto riesgo parece
sorprendentemente bajo para un grupo de personas con un alto nivel
educativo", dice el autor del estudio. El sondeo se realizó con alumnos de
entre segundo y cuarto año de la escuela de medicina del Hospital St. George, y se les preguntó
respecto del uso de preservativos durante encuentros sexuales casuales en las
vacaciones, el período del año en el que las enfermedades de transmisión sexual
crecen sensiblemente en Inglaterra. La encuesta reveló que el número de
encuentros sexuales con parejas no conocidas varía de uno a 10 durante el
verano, con un promedio de tres por estudiante entrevistado. Sólo el 41% de los varones señaló
utilizar preservativos en cada encuentro sexual. La razón aducida por el otro
59% para no usarlo, en la mayoría de los casos, fue el saber o asumir que la
mujer utilizaba contraceptivos. La investigación concluye con la
alarmante advertencia de que ni siquiera el temor a contraer enfermedades de
transmisión sexual ha sido capaz de generar en jóvenes estudiantes de medicina
la conciencia del así llamado "sexo seguro". Con
todo este chaparrón de datos, cualquiera puede concluir que el empleo de condones
requiere habilidad, madurez, autodisciplina, planificación, motivación. Los
adolescentes, inmaduros, impulsivos y arriesgados, que buscan la satisfacción
inmediata, no parecen buenos candidatos para adquirir y practicar esas
cualidades. Y si pudiéramos enseñárselas, no tendríamos la actual crisis
educativa, con la elevada tasa de fracaso escolar que ni siquiera las políticas
educativas más permisivas y maquilladoras son capaces de disimular. El
mensaje del "sexo seguro" se intenta justificar apelando al realismo.
Pero, ¿son realistas estas campañas?. A veces da la
impresión de que el condón se ha convertido en el amuleto de los ritos de
iniciación sexual hoy. Se espera que, por el hecho de haber explicado a los
jóvenes cómo utilizarlo y por facilitar que lo lleven en el bolsillo, va a
protegerlos y a cambiar su conducta en un aspecto en el que juega tanto la
pasión. Pero, como han señalado algunos investigadores, como Alessandri y otros, "el empleo del condón requiere
habilidad, madurez, disciplina, planificación, motivación. Los adolescentes
inmaduros, impulsivos y arriesgados, que buscan la satisfacción inmediata, no
parecen buenos candidatos para adquirir y practicar esas cualidades". Alessandri mantiene que numerosas publicaciones científicas
afirman que la educación sexual/VIH, basada únicamente en la prevención
modificadora, ha fracasado sistemáticamente en su intento de producir cambios
significativos en la conducta de los adolescentes, sobre todo por lo que se
refiere a un comportamiento que reduzca el riesgo de contagio (92). El problema se ha suscitado al centrar la
educación en la prevención modificadora (condón) olvidando la inducción en los
sujetos de hábitos positivos permanentes, de manera que su actuación les aleje
de las conductas de riesgo (93). También
habría que preguntarse si el mismo tono de estas campañas, que extienden la
idea de una trivialización de las relaciones
sexuales, como quien se sonara los mocos, no contribuyen
precisamente a hacer más frecuentes esas conductas de riesgo que quieren
prevenir. Nuestra tesis es que así es. Lo paradójico es que en una época que
busca a toda costa el "sexo seguro", nunca el comportamiento sexual
de los adolescentes ha tenido más riesgos. Hasta el punto de que las más
importantes revistas de Medicina se han ocupado de este problema de salud
pública. Y los estudios confirman que la actividad sexual precoz suele ir
asociada a ulteriores comportamientos de riesgo y a una mayor incidencia de las
enfermedades de transmisión sexual. Los hemofílicos
y sus esposas constituyen un grupo especial: la mayoría de estos pacientes se
infectó por el uso de hemoderivados contaminados antes del desarrollo de pruebas
de detección del VIH. Un grupo grande de estas parejas, usualmente de
relaciones estables y monógamas, fueron adiestrados sobre las técnicas para un
"sexo más seguro". A pesar del riesgo obvio, el incumplimiento fue un
problema común, y alcanzó una frecuencia del 45-55%. (94)(95)
Entre homosexuales
y sus acompañantes, más o menos estables, los estudios confirman resultados
similares. SIDA parece estar creando alarma de
nuevo. The Journal of the American
Medical Association (JAMA) informa en Enero del 2008,
de que la incidencia de VIH/SIDA entre los homosexuales de USA se está
disparando después de un periodo de relativa calma. El aumento de las infecciones entre
los homosexuales más jóvenes, especialmente hombres hispanos y negros, es
problemático, y las estadísticas recogidas por los responsables sanitarios de
Nueva York muestran que los nuevos casos
diagnosticados de VIH/SIDA en varones homosexuales por debajo de los 30 años se
elevó un 32 por ciento entre 2001 y 2006. Entre los
hombres negros e hispanos la cifra fue del 34 por ciento. El mayor problema que
encontraron fue el número de nuevas diagnosis entre los hombres más jóvenes del
estudio, con edades comprendidas entre los 13 y los 19 años, que doblaron el
porcentaje. Fuentes oficiales neoyorquinas creen que el aumento del consumo de
alcohol y drogas puede tener parte de culpa, ya que se mantienen relaciones
sexuales con más frecuencia y sin protección. Pero la cosa viene de lejos, desde hace
10 años se está notando el creciente aumento del sida entre homosexuales. Expertos en salud de Estados Unidos afirmaban (96) a mediados del 2000 que el éxito de las
combinaciones de medicinas contra el SIDA ha creado una falsa sensación de
seguridad que ha hecho aumentar los índices de la enfermedad en San Francisco,
California, fenómeno que se extenderá a otras ciudades del país. Hasta hace
unos años, San Francisco, centro de la homosexualidad en Estados Unidos, había
logrado contener un tanto la enfermedad. En 1997 sólo un 1,3% de los
homosexuales o bisexuales que se sometieron a las pruebas confidenciales del SIDA
dieron positivo al VIH. Pero, pese a los programas, publicidad y nuevos
tratamientos, los porcentajes fueron poco a poco aumentando hasta llegar al
3,7% en 1998, según cifras del Departamento de Salud Pública. Jeff Getty, activista del grupo de «supervivientes
del sida», señaló que los últimos datos sobre la enfermedad en San Francisco
"son devastadores; lo que hace que eso suceda es ignorancia, estupidez
y arrogancia". Y es que cuando la estupidez se apodera de una persona,
no sirven de nada las medidas profilácticas, la estupidez brota por cualquier
otro sitio. Mike Shriver,
consejero sobre este asunto de Willie Brown, alcalde de San Francisco, indicó que la comunidad
debía "encontrar la manera de tener en cuenta estos datos
alarmantes". Otras grandes ciudades estadounidenses como Los Ángeles,
Chicago y Seattle, vieron también incrementar el
número personas afectadas por esta infección. En San
Francisco, estas cifras revirtieron la tendencia que se mantenía desde hace casi
diez años, en la que bajó el número de infecciones y luego se estabilizó. En el
momento más crítico de la epidemia, varios miles de personas se infectaron cada
año. Más de un cuarto ( 25 % ) de la comunidad
homosexual de la ciudad, estimada en 46.800 personas y concentrada en el
distrito denominado Castro, es seropositiva En todo
Estados Unidos, según ha dado a conocer la "MSNBC", cerca de un 12 %
de los jóvenes homosexuales, de entre 20 y 30 años, que viven en las ciudades,
padecen el sida. Así se desprende de un estudio realizado por investigadores de
los Centros de Prevención y Control de Enfermedades de Atlanta a principios del
año 2001 (97). En el informe emitido al
cumplirse 20 años del descubrimiento del síndrome de inmunodeficiencia
adquirida, el organismo federal señala que las principales víctimas son los
homosexuales y hombres bisexuales, principalmente negros, de entre 23 y 29 años
de edad. Para
España: El sida
por contagio homosexual aumentó un 19,5% durante 2001, en el que hubo 92
diagnósticos, frente a los 77 de 2000, según el Servicio Regional de
Epidemiología de Mas de
la situación en España, ver en (99) Volvemos a la situación en Estados
Unidos. Una de cada cuatro infecciones de VIH en los gays
de EE.UU. sería premeditada. La subcultura homosexual de «cabalgar
sin silla», no es precisamente una historia nueva en Estados Unidos. Desde hace
unos cinco años, esta peligrosa tendencia viene siendo documentada por
estadísticas y testimonios que contraponen estos irresponsables comportamientos
de una parte de la comunidad «gay» en países desarrollados, con los
desesperados esfuerzos por contener los efectos de la devastadora plaga del
sida en el Tercer Mundo. La revista norteamericana «Rolling Stone», ha elevado en
Enero del 2003 el tono de la polémica con un comentado informe, publicado pese
a las presiones de ciertos sectores de la comunidad gay. La publicación destaca
que al menos una cuarta parte de las nuevas infecciones con el VIH en
homosexuales norteamericanos sería premeditada, fruto de una injustificada
pérdida de miedo al sida. En el reportaje se pone en evidencia un mundo,
incomprensible desde fuera, en el que individuos interesados en entrar en
contacto con el VIH son conocidos como «buscadores del bicho» y aquellos
infectados que deliberadamente lo transmiten son etiquetados como proveedores
del «regalo». Los testimonios de participantes destacan la carga erótica de
estas prácticas de alto riesgo. La controversia planteada por «Rolling Stone» se ve respaldada
por el incremento de gays -jóvenes y mayores, con o
sin VIH- involucrados en conductas sexuales de altísimo riesgo. Como resultado,
los indicadores confirman la subida de infecciones de transmisión sexual en
este segmento de población. En San Francisco, capital oficiosa de la comunidad
gay, la tasa de contagios de VIH se ha duplicado desde 1997. El riesgo de
muerte ya no motiva para tomar precauciones. En este mismo mes, el presidente
norteamericano Bush acababa de nombrar al frente de En una página web
de Thacker, dedicada al libro <A HREF="http://www.scepter.org">"Cuando el sida llega
a casa"</A>, que escribió cuando su mujer resultó infectada mediante
una transfusión, afirma que la mejor forma de prevenir el sida es la abstinencia
sexual. Natural de Pennsilvannia,
Jerry Thacker es autor del
programa para adolescentes "Merece a pena esperar'. Miembro de Su familia es víctima del sida. Su
mujer lo contrajo en 1986 por una transfusión de sangre. Él y su hija Sara
fueron contagiados. Hasta entonces, Jerry pensaba que
el sida no podía afectar a los cristianos y sólo a la 'gente mala'. Desde
entonces, es víctima de lo que considera una "plaga de los
homosexuales". En sus discursos, su página de Internet y allí donde le
dejan expresar sus opiniones, Thacker se ha referido
a la homosexualidad como un "estilo de muerte", por oposición
al término "estilo de vida" que quieren dar otros Los sitios de encuentro de Internet
y el fuerte crecimiento de las conductas de riesgo entre los homosexuales, pero
también entre algunos heterosexuales, favorecen la expansión del virus del sida
en Estados Unidos, según investigadores. Entre los homosexuales, un estudio
presentado a mediados de Febrero del 2003, en Los autores de este estudio llevado a
cabo entre 2.934 hombres homosexuales que utilizan Internet indican que
"84% de los participantes encontraron compañeros sexuales gracias a
Internet y 64% de ellos tuvieron relaciones sexuales sin protección".
"El comportamiento sexual de muy alto riesgo descubierto en este estudio
sugiere que Internet puede ser el lugar que permita a los homosexuales dar con
nuevos compañeros y potencialmente transmitir el VIH", según los
investigadores. Sus estadísticas muestran que entre
quienes se saben portadores del virus, el 80% dice haber tenido compañeros que
no estaban infectados. Y entre quienes hallaron compañeros vía Internet,
"los seropositivos dan cuenta de penetraciones
anales sin protección una vez y media más seguido" que las personas no
portadoras del virus. Entre los participantes del estudio, 80% mantuvieron
relaciones homosexuales y 19% bisexuales. 46% de los participantes tenían de Cabe todavía analizar la repercusión
de las campañas en otros grupos sociales, sobre ellos van las siguientes
líneas. Entre la población de drogadictos, hay que darse cuenta que
éstos pasan por unos estados, en los que la preocupación de ellos por el SIDA
es mínima, no están para hacer muchos otros razonamientos que no sean el
conseguirse su dosis aquí y ahora. Los problemas que supone la hospitalización
de un drogadicto no puede compararse con los de un enfermo ordinario :
si no se toman medidas de seguridad especiales, a la media hora de su ingreso
en el hospital, ya tiene a sus solidarios "compañeros" en su
habitación ; a los tres cuartos de hora tiene localizados a todos los
drogadictos del hospital, y a la hora están todos "chutados".
Desgraciadamente así es de descarnada es la realidad. Las coordenadas mentales
de un drogadicto difieren de las de una persona en circunstancias normales,
hace cualquier cosa por conseguir drogas : es
capaz de robarlas del mismo hospital o de escaparse. Su situación suele llegar
al punto en el que le da igual morir que seguir viviendo, y en este contexto de
carencia de sentido vital el riesgo del SIDA supone una mera anécdota. Entre la población de seropositivos grupo del que podría deducirse una
concienciación mayor y evidente, los índices de uso de condones es también muy
bajo. Un estudio patrocinado por los laboratorios Abbott,(100)
bajo el nombre de "Proyecto VIHVIR+", realizado con 403 sujetos que
estaban ya bajo tratamiento antiretroviral, durante
los años 1997 al 2000, mostraba que sólo un 28 % usaba regularmente el condón.
Las personas en el estudio pertenecían a varias regiones de España, y cada
hospital incluía entre 25 y 30 historias clínicas. Para aquellos que tenían
pareja estable, esta pareja era seronegativa en un
49% de los casos, VIH+ en un 29%, y tenia ya el sida
en un 3% de los casos. El uso regular del condón sólo podía atribuirse a un
28%, un 26% los usa de forma irregular y un 10% no los usa nunca.
Que quieran inculcarnos
y nos digan que ciertas cosas ahora hay que hacerlas con un plástico de por
medio, puede darnos la risa. No deja de resultar ingrato tener que leer unas
instrucciones en ciertos momentos. Podríamos
ocurrir que nos llegara pronto un nuevo mandamiento u orden de Si
hubiera ese peligro en los besos entre las personas, cualquiera con un poco de
sentido común, primero no besaría a cualquiera, y segundo, comprobarían ambos
que no son portadores del VIH, para finalmente besarse a gusto. Lo que no
permitirían es que nadie instrumentalice sus sentimientos, con normas
ridículas. "Yo no me he casado con una goma" argumentaba una persona. Igual
de absurdo nos parece la condonmania que ha entrado a
ciertas personas. Sólo es en parte explicable si desunen la relación sexual a
la relación amorosa, pues entonces todo se reduce a simple consumismo y visión
hedonista de la vida: se ofrece sexo, consuma sexo, éstas son las normas de
uso, ésta la fecha de caducidad, etc. Quien entienda al hombre así, sabe muy
poco de antropología, y quiere contagiarnos sus planteamientos retrógrados. Ingrato
resulta ser también el condón por el temor residual. El estudio sociológico
«Anticoncepción Siglo XXI», realizado por Gallup (101) bajo la supervisión de un comité de expertos en
anticoncepción y en colaboración con Laboratorios Organon,
concluía que respecto al uso del preservativo, el temor principal para 7 de
cada 10 encuestados es una posible rotura, seguido del descontento por la
interrupción de la relación (1 de cada 4) (7 DM, 11-VI-2004). El
estudio se realizó a finales del 2003 con una encuesta a 1.894 personas (75%
mujeres con edades entre 14 y 40 años). Los jóvenes no gustan del condón. A esta
conclusión llega el estudio Objetivo1 VIH del Fondo Mundial, realizado en
adolescentes y jóvenes entre 11 y 24 años de cinco ciudades del Perú. Nora Ojeda Celi, coordinadora del Fondo Mundial, presentó el estudio y
dijo : "El estudio revela que los adolescentes y
jóvenes tienen la percepción de que el condón limita el placer sexual y atenta
contra la confianza que debe existir en la pareja. No existe una conducta
afirmativa por parte de las adolescentes mujeres frente al uso del condón, pese
a que en muchos casos así lo desearían". Las investigaciones realizadas en los tres
primeros meses del 2007 en jóvenes y adolescentes entre 11 y 24 años de edad, señalan que, la mujer,
no usa condón. La colocación y uso adecuado del preservativo no es visto como
tarea de la mujer sino como función del varón. Las jóvenes manifiestan no
simpatizar con el condón. Para ellas produce irritaciónes,
disminución del placer, etc. 4. Incómodo
Cualquier adicto en su uso,
si habla a las claras, siempre dice que usar condón es una incomodidad. Reduce
el placer y su empleo se hace antipático. De incómodo, impropio y distorsionante habría que juzgar el que hubiera que besar a
una mujer, o a un hombre, con un plástico protector de por medio.
Hay un porcentaje nada despreciables de personas que sufren de alergia al
látex, ¿qué hacer en esos casos?, ¿el poliuretano, o el acero?
Luego, viene el miedo a que se rasgue, a que se deslice, y finalmente... que
para atrás antes de tiempo, pues si no ... En fin, sin
dar más detalles: un coñazo, una incomodidad. ¿Quién va a estar tranquilo en
momentos que deberían ser de amor, de confianza, de placer?, ¿quién va a
cumplir instrucciones en esos momentos?. Son incomodidades,
y exigencias imposibles de asumir por quien hace del placer su sentido de vida.
Contemplé un documental televisivo en Canal Plus sobre la tragedia del SIDA en
Mozambique. Allí testimoniaban los naturales del país, que ellos estaban acostumbrados
a la relación carne a carne, (así la llaman al no uso del condón), o que a eso
era a lo que aspiraban. El sentido de la "responsabilidad" que otros
quieren inculcarles está fuera de lugar. El propio guionista del documental
parecía coincidir con el testimonio de una profesora contagiada que manifestaba
que cuanto más se les hablaba a los alumnos de estas cosas, más contagios y
embarazos se producían; los alumnos quieren probar. Por otro lado quedaba
flotando la pregunta, ¿entonces qué hacer?, ¿tendremos que cambiar nosotros
para luego ayudar a cambiar a esta gente? - -
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - (75) .Jano 33: 1980. 1987. (76) Mercé Asociación A.P. Barcelona.
En (77) Rafael Manzanera. Gerente del Plan Municipal de Acción sobre Drogodependencia de Barcelona (PMAD) En la revista (área+) Abril-Junio 1997 (78) Revista Crefat (Cruz Roja). Marzo 1999, nº 11 (79) Revista Area+ Octubre-Diciembre 1997 (80) CNN en español 21-9-99 (81) Diario de Ibiza
30-1-2000 (82) COLPISA. 1-6-2000 (83) 9/8/2003 18:27 | Europa
Press (84) Harris and Associates Survey "
American Teens Speak: Sex, Myths, TV and Birth Control", conducted for
Planned Parenthood, 1986 . (85) Kirby D, Warza
KC, Ziegler J. Six School Based Clinics: Their reproductive Health Services and
Impact on Sexual Behavior. Fam
Plann Perpect 1991; 23:
6-16 . (86) Kirby D, Resnik
MD, Downes B, et al. The Effects of Schools Based
Health Cliniscs in (87) (88) W. Gates et al, “Adolescent and
Condom Use,” American Journal of Diseases of Children, July 1993 (89) El 23% de los adolescentes estadounidenses que practican el sexo bajo el efecto del alcohol y las drogas no utilizan precauciones, según un estudio realizado en el 2002 por la fundación Kaiser ( 10-2-2002 Las Provincias ). El estudio, que es el primero en relacionar el sexo con el consumo de alcohol y drogas, reveló que el 29% de los jóvenes afirmaron que tras consumir alcohol y drogas "tuvieron más sexo del que habían planeado'', por lo que la incidencia de los estupefacientes y bebidas alcohólicas sobre las prácticas sexuales es significativa. El estudio, realizado sobre una base de 1.200 adolescentes, muestra que los jóvenes de 15 años que toman alcohol tuvieron siete veces más posibilidades de tener relaciones que aquellos que no bebieron, mientras que los que consumieron drogas tuvieron cinco veces más posibilidades de mantener relaciones. "Cuando se mezcla drogas y alcohol con sexo, uno ingresa en un mundo donde crece el peligro de contraer sida u otras enfermedades'', dijo el ex secretario de Salud estadounidense Joseph Califano. Weisman C, Plichta S, Nathanson CA, et al. Consistency
of Preservativo Use for Disease Preventión
Among Adolescent Userf of
oral Contraceptives. Fam Plann Perpect 1991; 23: 71-74
Walter HJ, DiClemente RJ, Dubin M, Siegel D,
et al: Determinants of Preservativo Use Among Junior
High School Students in a Minority, Inner City School District. Pediatrics 1992; 89: 197-202 Orr
DP Langefeld CD, Katz BP, et al. Factors Associated
with Preservativo Use Among
Sexually Active Female Adolescents. J. Pediatrics 1992;
120: 311-317 .
CDC. Sexual Behavior Among
High School Students - Orr
DP, Beiler M, Ingersoll G.
Premature Sexual Activity as an Indicator of Psychological Risk. Pediatrics 1991; 87: 141-147 Un
estudio realizado en 1999 por Una
tesis de (90) El periódico español Ya, el 24 de Mayo de 1997
aseguraba después de un amplio estudio, que de entre los jóvenes que son
sexualmente activos, el 40% nunca utiliza condones, y sólo un 10 % se asesora
por expertos. En
palabras de Francisco Parras, en Marzo de 1999 (Revista Crefat,
Marzo de 1999 nº 11), siendo como era, el planificador de todas las campañas
pro-condón en España, reconocía que : "Si
alguien pretende que el 100% de los jóvenes de todas las capas sociales utilice
el preservativo en todas sus relaciones, es muy ingenuo". Con la triste introducción de la píldora del día después se añadió en el
2001 en varios países de Europa, un elemento más de "confianza", ante
el que muchos jóvenes desoirán las consignas de sus gobernantes, al ver más
lejanos los peligros de una esporádica relación sexual. El Colegio Oficial de
Médicos ( En este sentido, el presidente de esta agrupación, Miguel Torres, decía
que "esto puede ocurrir porque todos sabemos las consecuencias de la
movida nocturna llamada botellón que es ponerse como una moto y decir pierdo
los papeles". Además alertó de que en el sistema
actual de las pandillas de jóvenes "la costumbre general es de parejas
estables, pero en poco tiempo van rotando, ahí es donde radica la preocupación".
Analizando
datos de infectados de VIH en EE.UU. y Francia, en
los últimos años, se comprueba que la edad de contagio está descendiendo de un
año para otro. Se esperaba que aquellos jóvenes de estos países que empezaron
su vida sexual "activa", ya estaban bien
informados, y se infectarían en menor proporción que sus mayores. Sin embargo,
una cosa es saber sobre el SIDA y otra sacar buen partido de lo que se sabe,
pues el uso de drogas por vía intravenosa va en aumento entre los jóvenes y, lo
que es más importante, los jóvenes empiezan a tener relaciones sexuales antes.
En un editorial del periódico The Economist (20-V-96) se dice que "Hay una
relación entre la edad de iniciación sexual y el número de parejas que se
tienen; y, cuantas más parejas, mayor riesgo de infección". Además, se
ha comprobado que es ilusorio pensar que los jóvenes utilicen siempre los
condones. En consecuencia, evitar la iniciación sexual precoz y la promiscuidad
parecen factores cada vez más fundamentales para reducir el riesgo de contagio. (91) "En
el 79% de los casos falla el preservativo, y en el 2% reconocen haberse
olvidado de tomar la pastilla anticonceptiva", dice Maria Angels Avecilla, que es la directora del Programa de
Atención a En el
Hospital del Mar de Barcelona también ocurre lo mismo, que el preservativo
falla también . "Se me ha roto el preservativo", dijeron 7 de cada 10
chicas que pidieron la píldora postcoital en el
Hospital del Mar de Barcelona entre 1994 y 2002. Otro 10% pide la píldora
"por retención del condón". Es decir, de nuevo un 80%, según el
estudio de Miguel Ángel Checa, del Servicio de Ginecología y Obstetricia de
este hospital, que publicó su estudio en agosto en la revista
CONTRACEPTION con los datos de las 5.656 píldoras requeridas en
ese período, cuando era aún más difícil de pedir. Son 4.524 historias
concretas y declaradas ante el hospital de condones que fallaron. También la
abortista “clínica” Dator señala los fallos de la
anticoncepción, un estudio publicado en el 2003 por esta “clínica” de Madrid declaró
que usaban preservativo el 49% de las mujeres que abortan en dicha
Clínica de Madrid. Además, otro 10% de mujeres que abortaron usaban la
píldora. Seis de cada diez mujeres que abortaron allí son víctimas de
fallos de la anticoncepción. Según el informe de la clínica "la
extrapolación de estos datos ha coincidido plenamente con el perfil definido en
la totalidad de las usuarias de la clínica atendidas a lo largo de un año
completo". (92) ALESSANDRI, R., FRIEDMAN, Z., RTIVELLI, L., Condoms and adolescent HIV : A medical evaluation. Linacre Quaterly 1994 ; 61 (3) : 67. (93) FRANCÀS , PORTI, J.M., Estilo
de vida y propagación del SIDA : repercusión social y cultural. Bioética
y Ciencias de (94) Layaran Y, Peinad J, Varaste F. VIH Infectan i Sexual Partners od VIH Seropositive Patients with Hemofhilia. N.Engl J Med 1989; 320: 183. (95) Lusher JM, Operskalski EA, Alerdot LM, et al. Risk of Human Immunodeficiency virus Type I Infection Among Sexual/non Sexual Household Contacts persons With Congenital Clotting Disorders. Pediatrics 1991. 88 : 242- 249 (96) Diario GARA 5-7-2000 (97) (98) El País 28-10-02 (99) En 1993 y 1995, Stop Sida conjuntamente con el CEESCAT de Cataluña, realizaron dos estudios sobre el nivel de "prevención" entre hombres homosexuales, y concluían : "Sólo un 41% de las parejas estables conocían su estado serológico respecto al VIH. Únicamente un 51% de las parejas con estado serológico desconocido (de uno de los dos miembros del dúo) utilizaba siempre el preservativo. Más del 80% de los encuestados declaró conocer como mínimo una persona afectada por el VIH/SIDA". (Revista Area+ Octubre-Diciembre 1997) Según reveló
un periódico (Diario Vasco 29-4-2000), un estudio realizado en seis centros de
ETS -Bilbao, Oviedo, Gijón, Pamplona y dos de Madrid- con un millar largo de
pacientes, mostró que el 16,7% de los homosexuales atendidos en esas consultas
estaba infectado por el VIH y que el 77% presentaba otras ETS. Josefina López
de Munain, médico del centro de ETS de Bilbao
afirmaba que "Los resultados de la encuesta y nuestra experiencia en la
consulta nos indican que los gays han bajado la
guardia frente a este tipo de patologías". Así pues, se ve que los
homosexuales pasan de la "prevención" ante el VIH y el resto de
enfermedades de transmisión sexual (ETS) y practican cada vez menos lo que se
ha dado en llamar el 'sexo seguro'. La tendencia constatada hace algún tiempo
en Estados Unidos, Australia y Gran Bretaña ha llegado ya a España. Ellos se
sientes invulnerables al VIH, o en todo caso, parece
que siempre habrá alguien o algo que les cure. El 55 por
ciento de los varones homosexuales españoles reconoce haber mantenido una
relación sin preservativo en los últimos doce meses, según el "Estudio
conducta sexual entre homosexuales" realizado por la compañía Durex ( no es fiable esta fuente,
por el gran interés económico que subyace ) en colaboración con (100) Revista VIH:I+T Vol.6. nº 3 Diciembre 2001 pg 24. (101) Diario Médico, 11-VI-2004
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