Inútil

Inútil

 

1 Inútil entre los jóvenes

2. Inútil entre homosexuales

3. Ingrato

4. Incómodo

 

 

Si tanto se ha hablado del condón, si tantas campañas se han hecho, ¿cuál es el problema?, ¿por qué sigue el SIDA transmitiéndose?, ¿por qué preocuparse? Pues porque se comprueba que esa no es la solución. En la sicología masculina hay un rechazo inconsciente a reducir la sensibilidad, y además en plenos momentos de pasión "parar" para ponérselo, aunque se esté totalmente concienciado, muchas veces no se hace. Pasa como con el coitus interruptus, que es un método no aprobado por la OMS, ya que en teoría es seguro, pero en la práctica no funciona.

Parecen descubrirse intereses políticos en las campañas sanitarias contra el SIDA, manipulando la verdad y engañando a los enfermos: la verdad no está en los condones, ni en las jeringas desinfectadas. Estas son mentiras, mentiras a veces pronunciadas por motivos políticos por parte de los responsables, y sin embargo al ciudadano se le oculta que a los enfermos de SIDA les espera la muerte, y muchos de ellos morirán en la miseria, en el abandono, cubiertos de heridas, tal vez enloquecidos.

Entre drogadictos.-

En muchos ambientes propensos al contagio, la recomendación del condón es desoída. En una reunión celebrada en Bethesda hace años, (Maryland, EE.UU.), sobre las mujeres y el SIDA, se señaló que la población femenina de los barrios míseros de la ciudad, conocían bien el SIDA y su contagio, y no por eso modificaban su comportamiento. Más del 90% de las drogadictas consultadas en New Jersey sabían que el SIDA puede transmitirse utilizando la misma aguja con otros drogados, y más del 80% estaban enteradas del contagio sexual , y sin embargo, seguían compartiendo sus agujas y manteniendo relaciones sexuales como siempre, pues si hablaban de condón, el otro se negaba.  

Lo mismo revelaba la revista JANO, cuando hay conductas de riesgo... ,no se escuchan recomendación de condones, según los datos de diversos estudios. Un editorial de ésta revista decía: "Hay que situarse en el ambiente en el que suelen vivir frecuentemente esas personas. Para un drogadicto que esté viendo morir a su alrededor a sus amigos y conocidos por sobredosis, hepatitis-B u otras infecciones, enfermar de SIDA es un riesgo más que no le lleva a cambiar de conducta. En el ambiente de miseria física, mental y moral en que se mueven tiene poca trascendencia que exista una posibilidad más de defunción". (75)

Otro estudio: “El conocimiento sobre el SIDA… y su prevención no estaba asociado con ningún cambio en el comportamiento de riesgo.” (Fuente: A. Stiffman, Ph.D., Pediatrics, May 1992)

 

Entre la prostitución.-

En la revista Área+ de Junio de 1997 se dice que las que "las prostitutas, después de mucho insistir, suelen usar los condones con sus clientes, si estos no insisten en lo contrario, pero lo más normal es que no lo hagan con su pareja porque es una forma de diferenciar el sexo por dinero del sexo por amor. El tema del condón es uno de los temas más difíciles" (76). En esta misma revista Rafael Manzanera reconoce que en el tema de los condones "nos hemos equivocado, porque hemos pretendido hacer unas campañas de prevención a partir de nuestros propios presupuestos ideológicos, intelectuales y culturales, que no tienen nada que ver con los de las personas que viven a diario sobre una cornisa a una altura de siete pisos. Y la realidad nos dice que los nuevos casos de SIDA son principalmente de componente heterosexual, muy vinculadas a parejas UDPV" (77).

Francisco Parras, ex-director del Plan Nacional sobre el SIDA, declaró en Marzo de 1999 (78) que "le apena que exista todavía gente que tiene contactos con profesionales del sexo masculino o femenino, y se niegan a utilizar el preservativo". Qué sensible es, no le apena que haya prostitución, le apena que no sean buenas profesionales como llama él.

Unos estudios tras otros están demostrando la inutilidad del condón para parar el SIDA. Otro, aparecido en el periódico Le Monde, 15-VI-95 publicado por la Agencia Nacional de Investigación sobre el SIDA, de Francia, hablaba sobre la particular gravedad de la epidemia de SIDA en los departamentos franceses de las Antillas y Guayana. En la Guayana francesa el porcentaje de infectados era seis veces y media más que en el conjunto de Francia. Esa gravedad va unida a la extendida promiscuidad heterosexual y a la importancia de la prostitución. La extensión de la epidemia no puede achacarse a la ignorancia. La encuesta demostraba que los principales modos de transmisión del SIDA son ampliamente conocidos. La proporción de usuarios de condones es igual en las Antillas que en la metrópoli. Sin embargo, sólo la mitad de los hombres y un tercio de las mujeres que corren el riesgo de ser contaminados por el virus decían haber utilizado condones en los últimos doce meses. Los investigadores del ANRS mostraban su "sorpresa al comprobar hasta qué punto la epidemiología de la transmisión del virus del SIDA está relacionada con el comportamiento sexual de la población de estos territorios". Y se concluía que era urgente elaborar una nueva estrategia de prevención.

Imprevisto.-

En los jóvenes los fallos son más frecuentes, por muy bien que se les intente enseñar a utilizar los condones, porque hay aspectos de la sexualidad en menores, tales como la improvisación, que son difícilmente modificables. No es una cuestión de falta de información. La eficacia no depende de saber utilizar o de tener accesibilidad. En la segunda encuesta Schering de sexualidad y anticoncepción en la juventud española 2005, entre chicos y chicas que no habían utilizado el condón en su ultima relación sexual, el 64,8 % de los chicos, y en el 73 % de las chicas, afirmaban que omitieron su uso por “lo imprevisto de la relación”. Es también interesante hacer constar que el 29,5% de los chicos y el 18% de chicas que no usaron condón dieron como razón “el estado de euforia” (alcohol, etc)

Las encuestas que aportaba Sanidad en Julio de 1999 en la presentación de la campaña de aquellas fechas, señalaban que más de la mitad de los jóvenes españoles entre 15 y 19 años mantenían relaciones sexuales con parejas ocasionales. De ellos, el 30 % de los varones y el 41 % de las mujeres no usaron condón.

En Yaundé, Camerún, en 1993, se celebró la VII Reunión Internacional sobre el SIDA con expertos médicos y sanitarios. Fue una reunión en la que participaban unos trescientos congresistas y, se distribuyó al final, un cuestionario para que se indicase, entre otras cosas, si se había tenido relaciones sexuales durante los tres días que duró la reunión con personas que no fuesen pareja estable. De los encuestados, el 28% contestó que sí, y de estos, una tercera parte dijo que no había tomado "precauciones" alguna para evitar contagios. Si esto ocurre entre personas "concienciadas", ¿qué ocurrirá entre la base del pueblo?. ¿A qué fueron a Camerún?, ¿a hacer turismo sexual?, ¿a llevar el SIDA a Camerún, o a llevarse el SIDA del Camerún?.

 

En África la moralina del condón es desoída por muchos. Así lo reconoce María Francisca Basarán de Médicos sin Fronteras :"Introducir los preservativos en las relaciones sexuales en África es culturalmente muy difícil, y no se trata primordialmente de una cuestión religiosa o moral" (79).

En la conferencia mundial sobre el SIDA de Vancouver, en 1996, se reconocía que es una paradoja que mientras los investigadores acaban sabiendo casi todo del SIDA y logren terapias más eficaces contra el VIH, los mensajes preventivos no "calen" en la gente, y menos en las que mantienen prácticas de riesgo. En los países anglosajones, puede que subsista el moderno imperativo ético de la autodeterminación y de responsabilidad personal, que obliga a responsabilizarse totalmente de las consecuencias de los propios actos, lo que aconseja evitar situaciones de riesgo. Sin embargo, casi en el resto del mundo, por ejemplo los países mediterráneos aflora un cierto neofatalismo. No se piensa en las consecuencias de los actos, quizá porque se piensa que lo que sea, sonará. De ahí, que se vive al día ... : se comparten jeringuillas usadas, se aceptan parejas ocasionales sin cuestionar su historial, y se mantiene a los jóvenes entretenidos con la explosiva mezcla sexual de ignorancia y permisividad. Así se logra que quien caiga víctima de la enfermedad parezca que fue por la fatalidad supersticiosa, por voluntad divina o porque quizá lo merezca.

Según informaba la CNN (80), Pedro Chequer responsable oficial del SIDA en Brasil, a la vista de que después de intensas campañas pro-condón desde 1983, los estudios oficiales hablan de que el 76% de la población no usa condones en sus relaciones sexuales, dice que "esas cifras nos están haciendo pensar en una nueva estrategia de prevención". El citado informe sobre los hábitos sexuales de los brasileños, que se publicó en esas fechas, revelaba que un creciente número de brasileños beben alcohol antes de las relaciones, el 44% de los jóvenes, lo que reduce su percepción del riesgo.

Durante un congreso de Medicina Tropical y Salud Internacional que se celebró en Sitges.(Enero 2000) (81), se hizo público un estudio que informa que el 50% de los viajeros a "paraísos sexuales" no usa condón. El estudio, realizado en el Hospital Clínico de Barcelona a partir de mil historias clínicas de viajeros que hicieron alguna consulta en la unidad de medicina tropical, señala que uno de cada cinco viajeros mantuvo relaciones sexuales durante el viaje con parejas no habituales, la mayor parte personas autóctonas del país visitado. El estudio, con el que se quiso conocer el grado de protección de los viajeros para evitar enfermedades de transmisión sexual y comprobar si alguno de ellos contrajo una de estas enfermedades, señala que únicamente el 47 por ciento de los hombres y el 60 por ciento de las mujeres utilizaron el condón. Por lo que respecta a los contagios, en 9 viajeros se diagnosticaron enfermedades asociadas a las relaciones sexuales: tres seroconversiones en viajeros a India, Brasil e Indonesia, un caso de pediculus pubis, 4 casos de escabiosis en personas que visitaron Cuba, Guinea Ecuatorial y Sudáfrica, y un caso de vulvovaginitos contraído en Senegal.

Según el Departamento de Defensa de los EE.UU., el ejército estadounidense es el que tiene mayor índice de enfermedades de transmisión sexual (ETS) de los países desarrollados. Cada año se producen en el mundo 333 millones de contagios de este tipo de enfermedades, de los que 15,3 millones corresponden a Estados Unidos. La población militar es la de mayor incidencia, con entre dos y cinco veces más riesgo de contraerlas, cifra que se eleva a 50 veces más en caso de conflicto

La cuestión les preocupa especialmente porque las ETS son cada vez más virulentas y resistentes a los fármacos y, además, provocan lesiones que facilitan el contagio del SIDA. Por eso, se ha sabido (82) que van a adoptar medidas, y estas no pueden ser nunca impopulares, por lo tanto, a lo de siempre, promocionar entre los soldados los condones. Pero no esperan demasiado de esta medida porque, según Bill Calbert, presidente del Comité de Prevención de ETS, del Departamento de Defensa de los EE.UU, sus soldados saben perfectamente cómo se transmite el SIDA y, sin embargo, sólo el 42% de los encuestados utilizaron el condón en el último contacto sexual: "Parece haber una clara desconexión entre lo que saben y lo que hacen", añadió Calbert, quien explicó que el programa de ayuda que van a poner en marcha incluye también orientación sobre abstinencia y relaciones monógamas, algo es algo.

 

Según un estudio realizado por el Hospital Clínico de Barcelona a mediados del 2001, un 46,3% de los viajeros españoles que mantienen relaciones sexuales ocasionales durante sus viajes al extranjero no utilizan condón. Según esta investigación, el viajero minimiza el riesgo de contraer una enfermedad sexual cuando llega a otro país. El trabajo revelaba también que América Central es el destino donde los viajeros mantienen más relaciones sexuales ocasionales de riesgo. El estudio advertía de que "dada la rapidez con la que se viaja ahora, un paciente infectado puede retornar a su país sin síntomas y reprender sus contactos sexuales en España, lo que disemina la enfermedad"

Pocos días antes de celebrarse en Barcelona la XIV Conferencia Mundial sobre el sida se hicieron públicos diversos estudios. Se pudieron al día las cifras de afectados hasta entonces por el sida, y todo el mundo se asustó de nuevo, pero el informe que se citará a continuación quedó un bastante en el olvido por parte de la prensa.

Según el informe de Naciones Unidas, la División de Población del Departamento de la ONU para Asuntos Económicos y Sociales, hecho público el 23 de junio del 2002, el esfuerzo masivo de la ONU para proveer al mundo de preservativos, en un intento de frenar la expansión del VIH/sida, ha fracasado. Los cambios de conducta que se advierten, son los que tienden a la monogamia. Después de un exhaustivo análisis de los datos de los países en vías de desarrollo en todo el mundo, ha llegado a la conclusión de que la disponibilidad actual de condones no ha alterado significativamente la conducta sexual.

En «VIH/sida, Concienciación y Conducta», la División de Población afirma con contundencia que «se han realizado muchos esfuerzos en promover el uso de preservativos como parte de la prevención del sida. Sin embargo, a través de los años, el preservativo no se ha hecho más popular entre las parejas».

El informe llega a afirmar que, a pesar de la conocida expansión del sida y el fácil acceso a los preservativos, «sólo un pequeño porcentaje de encuestados empezaron a usar preservativos para evitar la transmisión del VIH. Menos del 8% de mujeres de todos los países estudiados indicaron que habían cambiado su conducta usando preservativos. Entre las mujeres casadas, el porcentaje era especialmente bajo».

El informe afirma que la mayoría de las mujeres desean hijos y por ello no quieren usar profilácticos que también actúan como contraceptivos. El informe indica que «en un número de países de África occidental y central, la dificultad de promover el uso de condones reside en el hecho de que la gran mayoría de las mujeres que son sexualmente activas desean quedarse embarazadas; por lo tanto, no es probable que recurran a usar el preservativo».

El informe indica que el único cambio de conducta significativo ha sido hacia más relaciones monógamas. El informe explica que «entre aquellos encuestados, tanto hombres como mujeres, que cambiaron su conducta, el cambio más frecuentemente citado tenía que ver con la reducción de la actividad sexual a la relación con una persona».

El estudio también concluye que «en varios países, un número significativo de hombres informaron de que habían interrumpido los contactos sexuales con prostitutas para evitar quedar infectados».

 

La mayoría de los neoyorquinos que tienen más de un amante ignoran si tienen sida y un 42 por ciento de ellos no utilizó preservativo durante su última relación sexual, según una investigación de la municipalidad (83). Solamente un 58 por ciento de las personas que mantuvieron relaciones sexuales con tres o más personas en el curso del último año usó preservativos, precisa el informe, titulado Sexo en la ciudad: necesidad de más exámenes para detectar el Sida, y elaborado por el departamento de Salud de la ciudad de Nueva York.  Dos tercios de las personas consideradas de alto riesgo (homosexuales entre otras) admiten que últimamente no se hicieron el análisis de detección.

"A pesar de que la mayoría de los neoyorquinos tiene relaciones sexuales totalmente seguras, no es el caso de todo el mundo", destacó en un comunicado el comisario de Salud de la ciudad, Thomas Frieden. Por ello, señala que "el Sida puede ser evitado, pero demasiada gente no toma las medidas básicas para protegerse y proteger a sus parejas".

La investigación de la municipalidad se realizó por teléfono entre 10.000 neoyorquinos. El departamento de Salud estima que más de 100.000 neoyorquinos tienen sida, de los cuales 25.000 lo ignoran. El Sida es la principal causa de mortalidad entre los neoyorquinos de entre 25 y 44 años.

Este es uno de tantos ejemplos que revelan que a pesar de las campañas mencionadas en sociedades con alto consumo de información, un gran número de personas son indiferentes a ellas. ¿Cuál es la razón de esta paradoja?


1. Inútil entre los jóvenes

 

            Ahora pasamos a analizar la cuestión de lo inútil de los condones en sectores de población ; para empezar, en la relaciones sexuales entre jóvenes.

Un estudio publicado en el New England Journal of Medicine en Septiembre del 2006, demuestra el fracaso de la estrategia para la promoción del uso de preservativos en los jóvenes. Según el analista Dale O'Leary del sitio web thefacts.org, el estudio titulado "Uso de preservativo y riesgo en mujeres jóvenes de adquirir el virus genital del papiloma humano (VPH)" dio como resultado que 25 por ciento de las 82 jóvenes que participaron de la investigación utilizaron el preservativo todas las veces que tuvieron relaciones en el lapso de un año y el 37,8 por ciento de ellas se infectó con VPH.

"Si estas muchachas universitarias escogidas con cuidado para demostrar la eficacia de la estrategia que promueve el preservativo, tuvieron esa tasa de infección, todas las que participaron estuvieron expuestas", precisa O'Leary. "el hecho es que aquellos que comienzan utilizando un preservativo finalmente lo dejan. La actividad sexual se vuelve un hábito pero el uso del preservativo no. Con el tiempo lo 'olvidan'".

 

En España, la Encuesta de Salud y Hábitos Sexuales del Instituto Nacional de Estadística, de finales del 2007, indica un adelantamiento en la edad a la que se tiene la primera relación sexual. Tal y como apunta el estudio, se ha incrementado el número de parejas ocasionales en los jóvenes y un 41% de ellos no siempre usa el preservativo en esos encuentros, proporción que se convierte en población potencialmente expuesta al riesgo de infección por VIH

Otros estudios publicados son más antiguos, pero en realidad es que lo jóvenes no cambian. Una de las primeras razones que resulta ser un serio obstáculo para que los jóvenes usen condón es que sus relaciones sexuales tienen lugar a raíz de un impulso repentino. La todopoderosa Planned Parenthood Federation, asociación estadounidense que tiene como fin la difusión de métodos anticonceptivos por todo el mundo, reconoció que el 83% de los jóvenes entre 14 y 15 años que habían tenido una relación sexual, declaró que ésta fue inesperada.(84)

Las primeras campañas de prevención del SIDA en los jóvenes tuvieron lugar en Estados Unidos, y la evaluación de aquellas campañas pudieron haber servido bien a otros países, para no cometer los mismos errores. El American Journal of Public Health de Estados Unidos, publicó en 1988 los resultados de dos estudios sobre la puesta en práctica de los "consejos" de "sexo seguro" (eufemismo para indicar el uso del condón) dado hasta entonces a los jóvenes para controlar el SIDA. En un sondeo realizado por investigadores de la Universidad de California, se encontraba que "sólo una reducida fracción de adolescentes de San Francisco actúan según las normas del sexo seguro". Nancy Adler, una de las investigadoras advirtió que esos resultados ponían de relieve la existencia de un factor que se viene descuidando en las campañas contra el SIDA, y es el que en la práctica, las relaciones sexuales instintivas confunden a menudo la capacidad intelectiva. "Yo pienso -afirmó- que el problema de los peligros del SIDA no es lo predominante en el momento en que alguien accede a ese tipo de relaciones. A largo plazo, esto significa que habrá que cambiar el tipo de consejos que damos a los jóvenes".

James Watkins, presidente entonces, de la Comisión de la Casa Blanca sobre los problemas del SIDA, declaró que no le sorprendían aquellos resultados pues aunque los jóvenes entienden perfectamente los mensajes publicitarios, creen a menudo que la enfermedad no les afectará. Decía : Necesitamos programas más serios que no se dediquen sólo a contar a los chicos historias sobre preservativos. Se deben estudiar políticas sanitarias de mayor envergadura. Y, en concreto, hace falta dar a los jóvenes razones serias para que digan que no".

Otros estudios valoran los resultados de las polémicas campañas que tanto se han hecho en Estados Unidos para evitar los embarazos de adolescentes. ¿Se ha acabado con el problema?, los estudios muestran que no. El Dr. Kirby escribió en Family Planing Perpectives que en estudios controlados realizados en dispensarios de escuelas, no se había obtenido cambios a pesar de la promoción del condón como contraceptivo. Las razones de los jóvenes eran que "no esperaban tener relaciones sexuales" o que " no pensaba que pudiera quedar embarazada". (85)(86)

En esa misma línea, Anderson encontró que el empleo inadecuado, o el no empleo del condón afectaba al 65% de los chicos a quienes se había hablado del SIDA, y al 66% de aquellos a los que nunca se había hablado. (87)

Otro estudio (88) revela que, el 85-95% de los jóvenes activos sexualmente los usan inconsistentemente, y 50% de los que los usan lo hacen incorrectamente.

Se pueden citar aquí otros estudios similares que coinciden todos en que el olvido o el mal uso, es lo corriente y más, si la promiscuidad, la droga o el alcohol están de por medio. Estos otros estudios se juntan en la cita. (89) . Varias declaraciones de expertos en el sida y su prevención son las que recogen en la cita (90) . Otros hechos hablan por si mismos (91)

Un estudio más reciente. Según los resultados de una investigación publicados por la revista médica "Family Practice" en su edición número 20 de 2003, más de la mitad de los estudiantes de medicina no practican el llamado "sexo seguro" –uso de preservativos- en sus encuentros sexuales casuales. Que el "sexo seguro" es un mito en el que no creen ni siquiera los estudiantes de medicina ha sido demostrado por un revelador estudio publicado por la revista médica inglesa.

El estudio deseaba investigar los hábitos de jóvenes con una educación superior al promedio –universitarios de Medicina-, para conocer el grado de reactividad de la juventud inglesa a las campañas a favor del uso del preservativo. Según los resultados, "el uso del preservativo durante encuentros sexuales de alto riesgo parece sorprendentemente bajo para un grupo de personas con un alto nivel educativo", dice el autor del estudio.

El sondeo se realizó con alumnos de entre segundo y cuarto año de la escuela de medicina del Hospital St. George, y se les preguntó respecto del uso de preservativos durante encuentros sexuales casuales en las vacaciones, el período del año en el que las enfermedades de transmisión sexual crecen sensiblemente en Inglaterra.

La encuesta reveló que el número de encuentros sexuales con parejas no conocidas varía de uno a 10 durante el verano, con un promedio de tres por estudiante entrevistado.

Sólo el 41% de los varones señaló utilizar preservativos en cada encuentro sexual. La razón aducida por el otro 59% para no usarlo, en la mayoría de los casos, fue el saber o asumir que la mujer utilizaba contraceptivos.

La investigación concluye con la alarmante advertencia de que ni siquiera el temor a contraer enfermedades de transmisión sexual ha sido capaz de generar en jóvenes estudiantes de medicina la conciencia del así llamado "sexo seguro".

Con todo este chaparrón de datos, cualquiera puede concluir que el empleo de condones requiere habilidad, madurez, autodisciplina, planificación, motivación. Los adolescentes, inmaduros, impulsivos y arriesgados, que buscan la satisfacción inmediata, no parecen buenos candidatos para adquirir y practicar esas cualidades. Y si pudiéramos enseñárselas, no tendríamos la actual crisis educativa, con la elevada tasa de fracaso escolar que ni siquiera las políticas educativas más permisivas y maquilladoras son capaces de disimular.

El mensaje del "sexo seguro" se intenta justificar apelando al realismo. Pero, ¿son realistas estas campañas?. A veces da la impresión de que el condón se ha convertido en el amuleto de los ritos de iniciación sexual hoy. Se espera que, por el hecho de haber explicado a los jóvenes cómo utilizarlo y por facilitar que lo lleven en el bolsillo, va a protegerlos y a cambiar su conducta en un aspecto en el que juega tanto la pasión. Pero, como han señalado algunos investigadores, como Alessandri y otros, "el empleo del condón requiere habilidad, madurez, disciplina, planificación, motivación. Los adolescentes inmaduros, impulsivos y arriesgados, que buscan la satisfacción inmediata, no parecen buenos candidatos para adquirir y practicar esas cualidades". Alessandri mantiene que numerosas publicaciones científicas afirman que la educación sexual/VIH, basada únicamente en la prevención modificadora, ha fracasado sistemáticamente en su intento de producir cambios significativos en la conducta de los adolescentes, sobre todo por lo que se refiere a un comportamiento que reduzca el riesgo de contagio (92). El problema se ha suscitado al centrar la educación en la prevención modificadora (condón) olvidando la inducción en los sujetos de hábitos positivos permanentes, de manera que su actuación les aleje de las conductas de riesgo (93).

También habría que preguntarse si el mismo tono de estas campañas, que extienden la idea de una trivialización de las relaciones sexuales, como quien se sonara los mocos, no contribuyen precisamente a hacer más frecuentes esas conductas de riesgo que quieren prevenir. Nuestra tesis es que así es. Lo paradójico es que en una época que busca a toda costa el "sexo seguro", nunca el comportamiento sexual de los adolescentes ha tenido más riesgos. Hasta el punto de que las más importantes revistas de Medicina se han ocupado de este problema de salud pública. Y los estudios confirman que la actividad sexual precoz suele ir asociada a ulteriores comportamientos de riesgo y a una mayor incidencia de las enfermedades de transmisión sexual.

Los hemofílicos y sus esposas constituyen un grupo especial: la mayoría de estos pacientes se infectó por el uso de hemoderivados contaminados antes del desarrollo de pruebas de detección del VIH. Un grupo grande de estas parejas, usualmente de relaciones estables y monógamas, fueron adiestrados sobre las técnicas para un "sexo más seguro". A pesar del riesgo obvio, el incumplimiento fue un problema común, y alcanzó una frecuencia del 45-55%. (94)(95)

 

2. Inútil entre homosexuales

 

            Entre homosexuales y sus acompañantes, más o menos estables, los estudios confirman resultados similares.

SIDA parece estar creando alarma de nuevo. The Journal of the American Medical Association (JAMA) informa en Enero del 2008, de que la incidencia de VIH/SIDA entre los homosexuales de USA se está disparando después de un periodo de relativa calma. El aumento de las infecciones entre los homosexuales más jóvenes, especialmente hombres hispanos y negros, es problemático, y las estadísticas recogidas por los responsables sanitarios de Nueva York muestran que los nuevos casos diagnosticados de VIH/SIDA en varones homosexuales por debajo de los 30 años se elevó un 32 por ciento entre 2001 y 2006. Entre los hombres negros e hispanos la cifra fue del 34 por ciento. El mayor problema que encontraron fue el número de nuevas diagnosis entre los hombres más jóvenes del estudio, con edades comprendidas entre los 13 y los 19 años, que doblaron el porcentaje. Fuentes oficiales neoyorquinas creen que el aumento del consumo de alcohol y drogas puede tener parte de culpa, ya que se mantienen relaciones sexuales con más frecuencia y sin protección.

Pero la cosa viene de lejos, desde hace 10 años se está notando el creciente aumento del sida entre homosexuales.

 Expertos en salud de Estados Unidos afirmaban (96) a mediados del 2000 que el éxito de las combinaciones de medicinas contra el SIDA ha creado una falsa sensación de seguridad que ha hecho aumentar los índices de la enfermedad en San Francisco, California, fenómeno que se extenderá a otras ciudades del país. Hasta hace unos años, San Francisco, centro de la homosexualidad en Estados Unidos, había logrado contener un tanto la enfermedad. En 1997 sólo un 1,3% de los homosexuales o bisexuales que se sometieron a las pruebas confidenciales del SIDA dieron positivo al VIH. Pero, pese a los programas, publicidad y nuevos tratamientos, los porcentajes fueron poco a poco aumentando hasta llegar al 3,7% en 1998, según cifras del Departamento de Salud Pública.

Jeff Getty, activista del grupo de «supervivientes del sida», señaló que los últimos datos sobre la enfermedad en San Francisco "son devastadores; lo que hace que eso suceda es ignorancia, estupidez y arrogancia". Y es que cuando la estupidez se apodera de una persona, no sirven de nada las medidas profilácticas, la estupidez brota por cualquier otro sitio. Mike Shriver, consejero sobre este asunto de Willie Brown, alcalde de San Francisco, indicó que la comunidad debía "encontrar la manera de tener en cuenta estos datos alarmantes". Otras grandes ciudades estadounidenses como Los Ángeles, Chicago y Seattle, vieron también incrementar el número personas afectadas por esta infección.

En San Francisco, estas cifras revirtieron la tendencia que se mantenía desde hace casi diez años, en la que bajó el número de infecciones y luego se estabilizó. En el momento más crítico de la epidemia, varios miles de personas se infectaron cada año. Más de un cuarto ( 25 % ) de la comunidad homosexual de la ciudad, estimada en 46.800 personas y concentrada en el distrito denominado Castro, es seropositiva

En todo Estados Unidos, según ha dado a conocer la "MSNBC", cerca de un 12 % de los jóvenes homosexuales, de entre 20 y 30 años, que viven en las ciudades, padecen el sida. Así se desprende de un estudio realizado por investigadores de los Centros de Prevención y Control de Enfermedades de Atlanta a principios del año 2001 (97). En el informe emitido al cumplirse 20 años del descubrimiento del síndrome de inmunodeficiencia adquirida, el organismo federal señala que las principales víctimas son los homosexuales y hombres bisexuales, principalmente negros, de entre 23 y 29 años de edad.

Para España:

El sida por contagio homosexual aumentó un 19,5% durante 2001, en el que hubo 92 diagnósticos, frente a los 77 de 2000, según el Servicio Regional de Epidemiología de la Comunidad de Madrid (98). Es el único grupo de transmisión que ha experimentado un aumento. Los casos de consumidores de drogas por vía intravenosa han bajado de 339 a 236 y también han descendido los de heterosexuales (de 90 a 71). Alberto Martín Pérez, coordinador de programas relacionados con la salud en COGAM (Colectivo de Gays, Lesbianas y Transexuales de Madrid), admitía que "entre los homosexuales se está bajando la guardia con el sida. Hay gente cansada del sexo seguro y también se han extendido ideas erróneas del éxito de las terapias retrovirales. Ha ido calando la idea de que ya nadie fallece de sida, cuando siguen produciéndose muertes".

Mas de la situación en España, ver en (99)

Volvemos a la situación en Estados Unidos. Una de cada cuatro infecciones de VIH en los gays de EE.UU. sería premeditada.

La subcultura homosexual de «cabalgar sin silla», no es precisamente una historia nueva en Estados Unidos. Desde hace unos cinco años, esta peligrosa tendencia viene siendo documentada por estadísticas y testimonios que contraponen estos irresponsables comportamientos de una parte de la comunidad «gay» en países desarrollados, con los desesperados esfuerzos por contener los efectos de la devastadora plaga del sida en el Tercer Mundo.

La revista norteamericana «Rolling Stone», ha elevado en Enero del 2003 el tono de la polémica con un comentado informe, publicado pese a las presiones de ciertos sectores de la comunidad gay. La publicación destaca que al menos una cuarta parte de las nuevas infecciones con el VIH en homosexuales norteamericanos sería premeditada, fruto de una injustificada pérdida de miedo al sida. En el reportaje se pone en evidencia un mundo, incomprensible desde fuera, en el que individuos interesados en entrar en contacto con el VIH son conocidos como «buscadores del bicho» y aquellos infectados que deliberadamente lo transmiten son etiquetados como proveedores del «regalo». Los testimonios de participantes destacan la carga erótica de estas prácticas de alto riesgo.

La controversia planteada por «Rolling Stone» se ve respaldada por el incremento de gays -jóvenes y mayores, con o sin VIH- involucrados en conductas sexuales de altísimo riesgo. Como resultado, los indicadores confirman la subida de infecciones de transmisión sexual en este segmento de población. En San Francisco, capital oficiosa de la comunidad gay, la tasa de contagios de VIH se ha duplicado desde 1997. El riesgo de muerte ya no motiva para tomar precauciones.

En este mismo mes, el presidente norteamericano Bush acababa de nombrar al frente de la Comisión asesora sobre el Sida a Jerry Thacker, afectado por el VIH. Thacker contrajo el VIH a través de su mujer, infectada por una transfusión. Pues bien, las críticas de los medios de comunicación se están dirigian hacia esta persona, alguien, que sin culpa, contrajo el sida. El asesor de Bush sobre el sida considera la enfermedad 'una plaga de los homosexuales', y pensar y decir esto, parece que es un pecado.

En una página web de Thacker, dedicada al libro <A HREF="http://www.scepter.org">"Cuando el sida llega a casa"</A>, que escribió cuando su mujer resultó infectada mediante una transfusión, afirma que la mejor forma de prevenir el sida es la abstinencia sexual.

Natural de Pennsilvannia, Jerry Thacker es autor del programa para adolescentes "Merece a pena esperar'. Miembro de la Asociación Americana del Márketing, Jerry Thacker es editor de varias revistas cristianas. Su mensaje de abstinencia sexual es difundido por numerosos predicadores en las iglesias del país.

Su familia es víctima del sida. Su mujer lo contrajo en 1986 por una transfusión de sangre. Él y su hija Sara fueron contagiados. Hasta entonces, Jerry pensaba que el sida no podía afectar a los cristianos y sólo a la 'gente mala'. Desde entonces, es víctima de lo que considera una "plaga de los homosexuales". En sus discursos, su página de Internet y allí donde le dejan expresar sus opiniones, Thacker se ha referido a la homosexualidad como un "estilo de muerte", por oposición al término "estilo de vida" que quieren dar otros

 

Los sitios de encuentro de Internet y el fuerte crecimiento de las conductas de riesgo entre los homosexuales, pero también entre algunos heterosexuales, favorecen la expansión del virus del sida en Estados Unidos, según investigadores. Entre los homosexuales, un estudio presentado a mediados de Febrero del 2003, en la X conferencia sobre los retrovirus en Boston (Massachusetts, noreste), tiende a mostrar que "los sitios de encuentro de Internet juegan en la actualidad el mismo rol que los saunas y los clubes en los años 70 y 80" en la difusión del virus, señaló Sabina Hirshfield, de la Medical and Health Association de Nueva York.

Los autores de este estudio llevado a cabo entre 2.934 hombres homosexuales que utilizan Internet indican que "84% de los participantes encontraron compañeros sexuales gracias a Internet y 64% de ellos tuvieron relaciones sexuales sin protección". "El comportamiento sexual de muy alto riesgo descubierto en este estudio sugiere que Internet puede ser el lugar que permita a los homosexuales dar con nuevos compañeros y potencialmente transmitir el VIH", según los investigadores.

Sus estadísticas muestran que entre quienes se saben portadores del virus, el 80% dice haber tenido compañeros que no estaban infectados. Y entre quienes hallaron compañeros vía Internet, "los seropositivos dan cuenta de penetraciones anales sin protección una vez y media más seguido" que las personas no portadoras del virus. Entre los participantes del estudio, 80% mantuvieron relaciones homosexuales y 19% bisexuales. 46% de los participantes tenían de 18 a 29 años, 46% de 30 a 49 años y 8% de 50 años en adelante. El 27% dice haber tenido más de 100 compañeros sexuales durante su vida; 6% de ellos contabilizaron más de diez compañeros en 30 días.

 

Cabe todavía analizar la repercusión de las campañas en otros grupos sociales, sobre ellos van las siguientes líneas. Entre la población de drogadictos, hay que darse cuenta que éstos pasan por unos estados, en los que la preocupación de ellos por el SIDA es mínima, no están para hacer muchos otros razonamientos que no sean el conseguirse su dosis aquí y ahora. Los problemas que supone la hospitalización de un drogadicto no puede compararse con los de un enfermo ordinario : si no se toman medidas de seguridad especiales, a la media hora de su ingreso en el hospital, ya tiene a sus solidarios "compañeros" en su habitación ; a los tres cuartos de hora tiene localizados a todos los drogadictos del hospital, y a la hora están todos "chutados". Desgraciadamente así es de descarnada es la realidad. Las coordenadas mentales de un drogadicto difieren de las de una persona en circunstancias normales, hace cualquier cosa por conseguir drogas : es capaz de robarlas del mismo hospital o de escaparse. Su situación suele llegar al punto en el que le da igual morir que seguir viviendo, y en este contexto de carencia de sentido vital el riesgo del SIDA supone una mera anécdota.

 

Entre la población de seropositivos grupo del que podría deducirse una concienciación mayor y evidente, los índices de uso de condones es también muy bajo. Un estudio patrocinado por los laboratorios Abbott,(100) bajo el nombre de "Proyecto VIHVIR+", realizado con 403 sujetos que estaban ya bajo tratamiento antiretroviral, durante los años 1997 al 2000, mostraba que sólo un 28 % usaba regularmente el condón. Las personas en el estudio pertenecían a varias regiones de España, y cada hospital incluía entre 25 y 30 historias clínicas. Para aquellos que tenían pareja estable, esta pareja era seronegativa en un 49% de los casos, VIH+ en un 29%, y tenia ya el sida en un 3% de los casos. El uso regular del condón sólo podía atribuirse a un 28%, un 26% los usa de forma irregular y un 10% no los usa nunca.

 

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3. Ingrato.

            Que quieran inculcarnos y nos digan que ciertas cosas ahora hay que hacerlas con un plástico de por medio, puede darnos la risa. No deja de resultar ingrato tener que leer unas instrucciones en ciertos momentos.

Podríamos ocurrir que nos llegara pronto un nuevo mandamiento u orden de la OMS, en el caso de que hubiera constancia de que el virus VIH puede transmitirse en los besos entre personas. Este mandamiento diría algo así :"Toda persona enamorada deberá usar este plástico de protección antes de besar en la boca a su pareja". Nos imaginamos enseguida a las parejas besándose en los jardines públicos a escondidas, pero "con protección", con algún plástico de por medio, tipo la última bolsa del supermercado que se tenga a mano. Absurdo.

Si hubiera ese peligro en los besos entre las personas, cualquiera con un poco de sentido común, primero no besaría a cualquiera, y segundo, comprobarían ambos que no son portadores del VIH, para finalmente besarse a gusto. Lo que no permitirían es que nadie instrumentalice sus sentimientos, con normas ridículas. "Yo no me he casado con una goma" argumentaba una persona.

Igual de absurdo nos parece la condonmania que ha entrado a ciertas personas. Sólo es en parte explicable si desunen la relación sexual a la relación amorosa, pues entonces todo se reduce a simple consumismo y visión hedonista de la vida: se ofrece sexo, consuma sexo, éstas son las normas de uso, ésta la fecha de caducidad, etc. Quien entienda al hombre así, sabe muy poco de antropología, y quiere contagiarnos sus planteamientos retrógrados.

Ingrato resulta ser también el condón por el temor residual. El estudio sociológico «Anticoncepción Siglo XXI», realizado por Gallup (101) bajo la supervisión de un comité de expertos en anticoncepción y en colaboración con Laboratorios Organon, concluía que respecto al uso del preservativo, el temor principal para 7 de cada 10 encuestados es una posible rotura, seguido del descontento por la interrupción de la relación (1 de cada 4) (7 DM, 11-VI-2004). El estudio se realizó a finales del 2003 con una encuesta a 1.894 personas (75% mujeres con edades entre 14 y 40 años).

Los jóvenes no gustan del condón. A esta conclusión llega el estudio Objetivo1 VIH del Fondo Mundial, realizado en adolescentes y jóvenes entre 11 y 24 años de cinco ciudades del Perú. Nora Ojeda Celi, coordinadora del Fondo Mundial, presentó el estudio y dijo : "El estudio revela que los adolescentes y jóvenes tienen la percepción de que el condón limita el placer sexual y atenta contra la confianza que debe existir en la pareja. No existe una conducta afirmativa por parte de las adolescentes mujeres frente al uso del condón, pese a que en muchos casos así lo desearían".

Las investigaciones realizadas en los tres primeros meses del 2007 en jóvenes y adolescentes entre 11 y 24 años de edad, señalan que, la mujer, no usa condón. La colocación y uso adecuado del preservativo no es visto como tarea de la mujer sino como función del varón. Las jóvenes manifiestan no simpatizar con el condón. Para ellas  produce irritaciónes, disminución del placer, etc.

 

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4. Incómodo

            Cualquier adicto en su uso, si habla a las claras, siempre dice que usar condón es una incomodidad. Reduce el placer y su empleo se hace antipático. De incómodo, impropio y distorsionante habría que juzgar el que hubiera que besar a una mujer, o a un hombre, con un plástico protector de por medio.

            Hay un porcentaje nada despreciables de personas que sufren de alergia al látex, ¿qué hacer en esos casos?, ¿el poliuretano, o el acero?

            Luego, viene el miedo a que se rasgue, a que se deslice, y finalmente... que para atrás antes de tiempo, pues si no ... En fin, sin dar más detalles: un coñazo, una incomodidad. ¿Quién va a estar tranquilo en momentos que deberían ser de amor, de confianza, de placer?, ¿quién va a cumplir instrucciones en esos momentos?. Son incomodidades, y exigencias imposibles de asumir por quien hace del placer su sentido de vida.

            Contemplé un documental televisivo en Canal Plus sobre la tragedia del SIDA en Mozambique. Allí testimoniaban los naturales del país, que ellos estaban acostumbrados a la relación carne a carne, (así la llaman al no uso del condón), o que a eso era a lo que aspiraban. El sentido de la "responsabilidad" que otros quieren inculcarles está fuera de lugar. El propio guionista del documental parecía coincidir con el testimonio de una profesora contagiada que manifestaba que cuanto más se les hablaba a los alumnos de estas cosas, más contagios y embarazos se producían; los alumnos quieren probar. Por otro lado quedaba flotando la pregunta, ¿entonces qué hacer?, ¿tendremos que cambiar nosotros para luego ayudar a cambiar a esta gente?

 

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(75) .Jano 33: 1980. 1987.

(76) Mercé Asociación A.P. Barcelona. En la Revista (área+) Junio Abril-Junio 1997

(77) Rafael Manzanera. Gerente del Plan Municipal de Acción sobre Drogodependencia de Barcelona (PMAD) En la revista (área+) Abril-Junio 1997

(78) Revista Crefat (Cruz Roja). Marzo 1999, nº 11

(79) Revista Area+ Octubre-Diciembre 1997

(80) CNN en español 21-9-99

(81) Diario de Ibiza 30-1-2000

(82) COLPISA. 1-6-2000

(83) 9/8/2003 18:27 | Europa Press

(84) Harris and Associates Survey " American Teens Speak: Sex, Myths, TV and Birth Control", conducted for Planned Parenthood, 1986 .

(85) Kirby D, Warza KC, Ziegler J. Six School Based Clinics: Their reproductive Health Services and Impact on Sexual Behavior. Fam Plann Perpect 1991; 23: 6-16 .

(86) Kirby D, Resnik MD, Downes B, et al. The Effects of Schools Based Health Cliniscs in St. Paul on School Wide Birth Rates. Fam Plann Perspect 1993; 25: 12-16 .

(87) Anderson JE. Kann L. Holtzman D et al VIH/AIDS Knowledge and Sexual Behavior Among High School Students. Fam Plann Perpect 1990; 22: 252-255 .

(88) W. Gates et al, “Adolescent and Condom Use,” American Journal of Diseases of Children, July 1993

 

(89) El 23% de los adolescentes estadounidenses que practican el sexo bajo el efecto del alcohol y las drogas no utilizan precauciones, según un estudio realizado en el 2002 por la fundación Kaiser ( 10-2-2002 Las Provincias ). El estudio, que es el primero en relacionar el sexo con el consumo de alcohol y drogas, reveló que el 29% de los jóvenes afirmaron que tras consumir alcohol y drogas "tuvieron más sexo del que habían planeado'', por lo que la incidencia de los estupefacientes y bebidas alcohólicas sobre las prácticas sexuales es significativa. El estudio, realizado sobre una base de 1.200 adolescentes, muestra que los jóvenes de 15 años que toman alcohol tuvieron siete veces más posibilidades de tener relaciones que aquellos que no bebieron, mientras que los que consumieron drogas tuvieron cinco veces más posibilidades de mantener relaciones. "Cuando se mezcla drogas y alcohol con sexo, uno ingresa en un mundo donde crece el peligro de contraer sida u otras enfermedades'', dijo el ex secretario de Salud estadounidense Joseph Califano.

       Weisman C, Plichta S, Nathanson CA, et al. Consistency of Preservativo Use for Disease Preventión Among Adolescent Userf of oral Contraceptives. Fam Plann Perpect 1991; 23: 71-74

       Walter HJ, Vaughan RD, Cohall AT. Psychosocial Influence on Acquired Immunodeficiency Syndrome - Risk Behaviors Among High School Students. Pediatrics 1991 ; 88: 846-852.

       DiClemente RJ, Dubin M, Siegel D, et al: Determinants of Preservativo Use Among Junior High School Students in a Minority, Inner City School District. Pediatrics 1992; 89: 197-202

       Orr DP Langefeld CD, Katz BP, et al. Factors Associated with Preservativo Use Among Sexually Active Female Adolescents. J. Pediatrics 1992; 120: 311-317 .

       CDC. Sexual Behavior Among High School Students - United States, 1990. MMWR 1992 ; 40: 885-887 .

       Orr DP, Beiler M, Ingersoll G. Premature Sexual Activity as an Indicator of Psychological Risk. Pediatrics 1991; 87: 141-147

Un estudio realizado en 1999 por la Universidad de Columbia (Nueva York) (El Correo Español 9-12-99) con 34.000 chicas adolescentes revelaba que el abuso de alcohol y de otras drogas aumentaba el riesgo de las adolescentes de mantener relaciones sexuales a temprana edad, y de resultar embarazadas, o de quedar infectadas por el VIH, o por otras enfermedades de Transmisión sexual. Evidente.

Una tesis de la Facultad de Medicina de Granada sobre sexualidad y SIDA, realizada por María Dolores Castillo ( El Ideal de Granada 21-2-2000 ), concluye que el 76% de los jóvenes que mantiene relaciones sexuales no utiliza nunca métodos anticonceptivos. Un 76 % de los granadinos menores de 17 años que mantienen relaciones sexuales no utilizaban nunca métodos anticonceptivos, a pesar de conocer en la mayoría de los casos los riesgos de SIDA y embarazos no deseados. A pesar de esta escasa utilización de los métodos anticonceptivos, estos son muy conocidos. Esta Tesis revela el fracaso de las actuales directrices «políticamente correctas» en materia de educación sexual. Los responsables de nuestra política educativa nos han venido repitiendo como dogma indiscutible que la difusión del condón era el camino para un "sexo seguro" entre los adolescentes. Y ahora nos enteramos de que no ha servido prácticamente para nada tanto marketing del condón pues, a pesar de que todos nuestros jóvenes están perfectamente informados al respecto, un 76% de los que mantienen relaciones sexuales pasan de protegerse respecto del embarazo y de las enfermedades de transmisión sexual (ETS), y un 6,7% sólo se protegen ocasionalmente. Ya se ve que no basta la «información», y menos aún cuando ésta oculta la existencia de otras muchas ETS distintas del SIDA, como demuestra el hecho de que el 80% de nuestros jóvenes las desconozcan, y el índice de fallos y los efectos secundarios de los métodos anticonceptivos. Esta "educación" sexual "zoológica" no parece habilitar a los jóvenes para una sexualidad responsable. ¿No será precisa también la "formación" de la afectividad sexual de nuestros jóvenes?. Hay que replantearse el tipo de educación sexual.

 

(90) El periódico español Ya, el 24 de Mayo de 1997 aseguraba después de un amplio estudio, que de entre los jóvenes que son sexualmente activos, el 40% nunca utiliza condones, y sólo un 10 % se asesora por expertos.

En palabras de Francisco Parras, en Marzo de 1999 (Revista Crefat, Marzo de 1999 nº 11), siendo como era, el planificador de todas las campañas pro-condón en España, reconocía que : "Si alguien pretende que el 100% de los jóvenes de todas las capas sociales utilice el preservativo en todas sus relaciones, es muy ingenuo".

Con la triste introducción de la píldora del día después se añadió en el 2001 en varios países de Europa, un elemento más de "confianza", ante el que muchos jóvenes desoirán las consignas de sus gobernantes, al ver más lejanos los peligros de una esporádica relación sexual. El Colegio Oficial de Médicos (La Voz de Almería 25-6-2001) alertaba del riesgo de que la entrada en vigor de la píldora del "día después" podía incrementar los números de contagios de Sida. Se sumaban así a las manifestaciones en el mismo sentido que hacía la Federación Antisida.

En este sentido, el presidente de esta agrupación, Miguel Torres, decía que "esto puede ocurrir porque todos sabemos las consecuencias de la movida nocturna llamada botellón que es ponerse como una moto y decir pierdo los papeles". Además alertó de que en el sistema actual de las pandillas de jóvenes "la costumbre general es de parejas estables, pero en poco tiempo van rotando, ahí es donde radica la preocupación".

Analizando datos de infectados de VIH en EE.UU. y Francia, en los últimos años, se comprueba que la edad de contagio está descendiendo de un año para otro. Se esperaba que aquellos jóvenes de estos países que empezaron su vida sexual "activa", ya estaban bien informados, y se infectarían en menor proporción que sus mayores. Sin embargo, una cosa es saber sobre el SIDA y otra sacar buen partido de lo que se sabe, pues el uso de drogas por vía intravenosa va en aumento entre los jóvenes y, lo que es más importante, los jóvenes empiezan a tener relaciones sexuales antes. En un editorial del periódico The Economist (20-V-96) se dice que "Hay una relación entre la edad de iniciación sexual y el número de parejas que se tienen; y, cuantas más parejas, mayor riesgo de infección". Además, se ha comprobado que es ilusorio pensar que los jóvenes utilicen siempre los condones. En consecuencia, evitar la iniciación sexual precoz y la promiscuidad parecen factores cada vez más fundamentales para reducir el riesgo de contagio.

 

(91) "En el 79% de los casos falla el preservativo, y en el 2% reconocen haberse olvidado de tomar la pastilla anticonceptiva", dice Maria Angels Avecilla, que es la directora del Programa de Atención a la Anticoncepción de Emergencia en Badalona. Se trata de un programa pionero en España, que funciona desde marzo de 2004 y tiene por eso ya el informe de casi un año: 1.221 peticiones de píldoras entre marzo y diciembre, es decir, casi mil fallos de preservativos. (20 MINUTOS (18-2-2005), edición de Barcelona). Avecilla, especialista en Ginecología y Obstetricia, no se asombra de que haya tantos fallos de preservativos, y piensa que la juventud es especialmente inepta usando con los anticonceptivos en la mano

        En el Hospital del Mar de Barcelona también ocurre lo mismo, que el preservativo falla también . "Se me ha roto el preservativo", dijeron 7 de cada 10 chicas que pidieron la píldora postcoital en el Hospital del Mar de Barcelona entre 1994 y 2002. Otro 10% pide la píldora "por retención del condón". Es decir, de nuevo un 80%, según el estudio de Miguel Ángel Checa, del Servicio de Ginecología y Obstetricia de este hospital, que publicó su estudio en agosto en la revista CONTRACEPTION con los datos de las 5.656 píldoras requeridas en ese período, cuando era aún más difícil de pedir. Son 4.524 historias concretas y declaradas ante el hospital de condones que fallaron.

También la abortista “clínica” Dator señala los fallos de la anticoncepción, un estudio publicado en el 2003 por esta “clínica” de Madrid declaró que usaban preservativo el 49% de las mujeres que abortan en dicha Clínica de Madrid. Además, otro 10% de mujeres que abortaron usaban la píldora. Seis de cada diez mujeres que abortaron allí son víctimas de fallos de la anticoncepción. Según el informe de la clínica "la extrapolación de estos datos ha coincidido plenamente con el perfil definido en la totalidad de las usuarias de la clínica atendidas a lo largo de un año completo".

 

(92) ALESSANDRI, R., FRIEDMAN, Z., RTIVELLI, L., Condoms and adolescent HIV : A medical evaluation. Linacre Quaterly 1994 ; 61 (3) : 67.

(93) FRANCÀS , PORTI, J.M., Estilo de vida y propagación del SIDA : repercusión social y cultural. Bioética y Ciencias de la Salud 1995 ; I (2) : 21.

(94) Layaran Y, Peinad J, Varaste F. VIH Infectan i Sexual Partners od VIH Seropositive Patients with Hemofhilia. N.Engl J Med 1989; 320: 183.

(95) Lusher JM, Operskalski EA, Alerdot LM, et al. Risk of Human Immunodeficiency virus Type I Infection Among Sexual/non Sexual Household Contacts persons With Congenital Clotting Disorders. Pediatrics 1991. 88 : 242- 249

(96) Diario GARA 5-7-2000

(97) La Estrella Digital 6-2-2001

(98) El País 28-10-02

(99) En 1993 y 1995, Stop Sida conjuntamente con el CEESCAT de Cataluña, realizaron dos estudios sobre el nivel de "prevención" entre hombres homosexuales, y concluían : "Sólo un 41% de las parejas estables conocían su estado serológico respecto al VIH. Únicamente un 51% de las parejas con estado serológico desconocido (de uno de los dos miembros del dúo) utilizaba siempre el preservativo. Más del 80% de los encuestados declaró conocer como mínimo una persona afectada por el VIH/SIDA". (Revista Area+ Octubre-Diciembre 1997)

        Según reveló un periódico (Diario Vasco 29-4-2000), un estudio realizado en seis centros de ETS -Bilbao, Oviedo, Gijón, Pamplona y dos de Madrid- con un millar largo de pacientes, mostró que el 16,7% de los homosexuales atendidos en esas consultas estaba infectado por el VIH y que el 77% presentaba otras ETS. Josefina López de Munain, médico del centro de ETS de Bilbao afirmaba que "Los resultados de la encuesta y nuestra experiencia en la consulta nos indican que los gays han bajado la guardia frente a este tipo de patologías". Así pues, se ve que los homosexuales pasan de la "prevención" ante el VIH y el resto de enfermedades de transmisión sexual (ETS) y practican cada vez menos lo que se ha dado en llamar el 'sexo seguro'. La tendencia constatada hace algún tiempo en Estados Unidos, Australia y Gran Bretaña ha llegado ya a España. Ellos se sientes invulnerables al VIH, o en todo caso, parece que siempre habrá alguien o algo que les cure.

        El 55 por ciento de los varones homosexuales españoles reconoce haber mantenido una relación sin preservativo en los últimos doce meses, según el "Estudio conducta sexual entre homosexuales" realizado por la compañía Durex ( no es fiable esta fuente, por el gran interés económico que subyace ) en colaboración con la Federación Española de Lesbianas y Gays (FELG), presentado el 27-6-2002. Este informe se basa en una encuesta realizada a 1.217 varones homosexuales mayores de 14 años que se estima hay en España. Los datos, recogidos en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga y Bilbao, muestran entre otros aspecto el nivel de desprotección de este sector de población. La encuesta destaca especialmente que el uso del condón se reduce en los tramos más jóvenes. Así, si el tramo de entre 25 y 29 años, por regla general, asegura no usarlo nunca, en el caso de los jóvenes de entre 14 y 19 años este porcentaje se eleva a más del 11 %. En lo que se refiere al lubrificante (otro método de protección recomendado como complemento al preservativo), según la misma encuesta, sólo 1 de cada cuatro afirman usarlo siempre, siendo más de un 23 % los que no lo emplean nunca o casi nunca.

(100) Revista VIH:I+T Vol.6. nº 3 Diciembre 2001 pg 24.

(101) Diario Médico, 11-VI-2004